Una represión a medida del reclamos de las derechas más duras y que pretende cambiar la agenda de los graves problemas del país. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los jueves de 22 a 24 por Radio Con Vos, 89.9.

Fernando Rosso @RossoFer
Jueves 6 de octubre de 2022 23:36

Foto: Eugenia Neme
- No es casualidad que algunos temas que siempre están latentes irrumpan en la escena política en determinados momentos. Y no es la primera vez que el “peligro mapuche” es utilizado por las fuerzas políticas tradicionales y especialmente gubernamentales para desviar la atención ante los graves problemas sociales, económicos y políticos que atraviesa el país.
- Ahora sucedió en Villa Mascardi, a 35 kilómetros de Bariloche en la provincia Río Negro, una zona que desde el martes amaneció militarizada por más de 250 efectivos de Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía provincial. La situación se agravó hoy fueron detenidas más de diez personas, cuatro mujeres trasladas a Buenos Aires al penal de Ezeiza, madres con sus hijos en incluso una mujer gestante que cursaba los últimos días de su embarazo.
- Una acción de estas características venían reclamando en las últimas semanas un grupo de empresarios y terratenientes de la región, junto a la derecha política (Patricia Bullrich o Ricardo López Murphy entre otros) y también sus socios mediáticos. El Estado tomó la decisión de desconocer, represión mediante, el legítimo reclamo de recuperación territorial de las comunidades originarias en general y del pueblo-nación mapuche, en particular.
- Y digo que no es casualidad porque en el escenario político se están conjugando una serie de contradicciones que muestran que la “luna de miel” con Sergio Massa al frente del ministerio de Economía empieza a hacer agua por todos lados. Las medidas que tomó en este tiempo sirvieron para un alivio en las reservas del Banco Central a un costo muy alto (por ejemplo, con el "dólar soja"), pero no para paliar los problemas sociales que tiene el país. Entre ellos, el más importante: la inflación.
- Se reabrió el “conflicto distributivo”, ya no solo con el reclamo de los desocupados y las desocupadas que integran las organizaciones piqueteras, sino entre los trabajadores formales. Y es lógico porque la inflación del 100 % anual está erosionando los ingresos de todos.
- En ese contexto, el triunfo de los trabajadores del neumático significó una suba de las aspiraciones generales. A ver, para graficar: no se puede entender el reclamo de 130 % de Pablo Moyano y los camioneros sin el conflicto del Sutna y es muy probable que estas demandas dejen planteado un reclamo en muchos sindicatos por no perder contra la inflación.
- Por último, la crisis también se nota en una película repetida: las internas en el oficialismo que son cada vez más enrevesadas. Las críticas de Cristina Kirchner, de Máximo Kirchner y de Andrés "el Cuervo" Larroque a aspectos de la política económica. Entre otras cosas, porque son conscientes que la situación económica actual golpea esencialmente a su base electoral. Entonces, tienen que empezar el juego —cada vez más degradado— de bancar al Massa y, a la vez criticarlo ¿Se acuerdan cuando Máximo Kirchner criticó el acuerdo con el Fondo Monetario diez minutos después de que se firmó? Bueno, ahora criticó el “dólar soja” diez minutos después de que el último sojero la juntara con pala. La famosa crítica a los hechos consumados.
- Incluso, la eventual suspensión de las PASO, en la que estarían de acuerdo Cristina Fernández y los gobernadores peronistas respondería a esta realidad: la mayoría prevé un fracaso electoral nacional hacia el año que viene y quieren resguardar sus territorios, despegandose de la elección nacional.
- Este marco y con los aires que vienen de Brasil por la consolidación del bolsonarismo, más allá de la derrota parcial frente a Lula, la cosa se quiere resolver fácilmente: si no hay pan, que haya "peligro mapuche".
- Es cierto que el desalojo lo ordenó la jueza federal María Silvina Domínguez, pero las fuerzas de seguridad las puso el Gobierno nacional en general y Aníbal Fernández (ministro se Seguridad), en particular. Con el agravante de que no está comprobado que las acciones de vandalismo que se denunciaron ante la jueza tengan que ver con las personas que están en lucha por la recuperación del territorio. Esto se lo escuché a Sabina Frederic hoy acá en Radio Con Vos en el programa de Alejandro Bercovich.
- Sin embargo, Aníbal Fernández puso a disposición las fuerzas, efectivizó el traslado de las mujeres —cuestión que fue rechazada por gran parte del movimiento de mujeres y la renuncia de Elizabet Gómez Alcorta, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidades— y actuó con obediencia debida. Hoy lo veía cuando hacía declaraciones en la TV Pública y recordé lo que respondió Felipe Solá cuando le preguntaron cómo hacía para mantenerse en el poder y en la política, y respondió que la base era “hacerse el boludo”. Bueno, hoy Aníbal Fernández seguía ese principio cuando lo interrogaban por la violencia desatada, incluso contra niños y decía “fueron órdenes de la jueza”.
- Y digo que se hace un uso político de esto y que nadie quiere discutir la cuestión de fondo de la verdadera ocupación de tierras en nuestra Patagonia. ¿Por qué? Porque nadie discute esto — y tomo estas cifras de un muy buen hilo de tuits de Esteban Martine que es concejal por el Frente de Izquierda en la ciudad de Neuquén. ¿Quiénes ocupan las tierras? Bueno, el Grupo Benetton (Italia) tiene 900.000 hectáreas en Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, 44 la CABA; la Familia Sapag: 420.000 hectáreas en la provincia de Neuquén. 20 veces CABA; la Familia Menéndez: 750.000 hectáreas en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, 37 veces CABA; el Grupo Walbrook (Gran Bretaña): 600.000 hectáreas en el sur de Mendoza, 29 veces CABA. Joe Lewis (Gran Bretaña), 38.000 hectáreas, incluyendo el robo del Lago Escondido. Lázaro Báez: 470.000 hectáreas, 23 veces CABA. Y a esto se suman empresas con sedes en paraísos fiscales del mundo.
- El proceso histórico de apropiación por despojo de estas tierras no se pone en discusión con la misma intensidad que el reclamo del pueblo-nación mapuche. Lo que demuestra que tenemos un Estado fuerte… contra el débil, débil contra el fuerte que una clara naturaleza de clase.

Fernando Rosso
Periodista. Editor y columnista político en La Izquierda Diario. Colabora en revistas y publicaciones nacionales con artículos sobre la realidad política y social. Conduce el programa radial “El Círculo Rojo” que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos 89.9.