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Red Internacional
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Catalunya. Si no le gustan mis principios tengo estos otros

Junts per Catalunya pacta la Diputación de Barcelona con el PSC y Esquerra Republicana de Catalunya avisa que se abstendrá en la investidura de Sánchez. Como no me gusta el 1O, pacto con el 155.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Miércoles 10 de julio de 2019

Desde el contundente Referéndum del 1O, tanto las fuerzas de Carles Puigdemont como las de Oriol Junqueras hacen lo imposible para olvidarlo y, en relación a la República catalana, pretenden en que quede todo en una frase: “hacer efectiva la República”. La República catalana para estas fuerzas es algo así como el horizonte: “cuanto más voy para allá, más lejos queda y cuanto más de prisa voy, más lejos se va” (disculpen que cite a Serrat).

No vale la pena hacer mención a cada uno de las renuncias hechas por ambas formaciones. No vale la pena sobre todo porque son tantas que habría que escribir un libro para mencionarlas todas. Las últimas han sido las negociaciones que se están haciendo para constituir los ayuntamientos, la presidencia del Estado español y la de la Diputación de la provincia de Barcelona, por supuesto junto a todas las controversias generadas entre ERC y JxCat.

Lo que ha venido sucediendo es que en los pactos para gobernar los municipios tanto Esquerra Republicana como Junts per Catalunya han pactado en varios de ellos con fuerzas del “155”. Esto es con el PSC. En estos días la gota que colma el vaso es el pacto anunciado para que la alcaldesa de Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, presida la Diputación de Barcelona. Al tiempo que Esquerra ha dicho a diestra y siniestra que se abstendrá en la investidura de Pedro Sánchez para la presidencia del Estado.

ERC y JxCat pactan contra la República catalana

¿Cómo se puede entender que las fuerzas “independentistas” pacten con fuerzas del “155” que apalearon al pueblo catalán que fue a votar el 1O? De manera sencilla, JxCat y ERC iban de farol, como dijo la exconsellera Clara Ponsatí y las defensas de los presos políticos catalanes en el alegato final del juicio farsa. No querían llegar a donde llegaron. No querían un 1O impulsado por el pueblo, ni la espectacular huelga del 3O. Como máximo querían una República catalana pactada con la Monarquía y el Régimen del 78. Un oxímoron.

La burguesía catalana, en los años que va de crisis está perdiendo peso económico en el reparto del pastel realizado desde Madrid. El presupuesto de la comunidad autónoma catalana se ha reducido por la enorme presión del Gobierno de Rajoy-Montoro. Artur Mas como buen burgués aplicó brutales recortes sociales contra el pueblo catalán, pero también se redujo una pizca su presupuesto de “capitalismo de amiguetes”.

Por ello Artur Mas buscaba al principio un pacto fiscal. Pacto que fue arrasado por la negativa completa de Madrid y por el inicio de las mayores movilizaciones catalanas por la independencia en la historia. La alternativa para la antigua Convergència era tratar de subirse a la ola o ser arrasada por un potente tsunami popular. Luego de 40 años de autonomismo, Convergència i Unió descubrió que era “independentista”. Si no le gustan mis principios tengo…

Lo que están haciendo los grupos políticos de Puigdemont y Junqueras es tratar de desmontar esa movilización social. Ni organizaron estructuras de Estado, ni prepararon la declaración de la República Catalana. Desde el mismo discurso del Rey y que las empresas catalanas comenzaron a llevarse los domicilios sociales a otras ciudades del Estado español han guardado el violín en bolsa y tratan de confundir y cansar al pueblo catalán.

Prueba de ello son los pactos realizados en estos últimos dos meses. Estos pactos con el PSOE y el PSC no significan que se avance en “hacer efectiva la república”. Todo lo contrario. El Fiscal del Estado continúa haciendo registros, la investigación del juzgado 13 con su investigación secreta sigue en marcha, la sentencia del Supremo será condenatoria, las inversiones públicas en Catalunya siguen bajo mínimos, Josep Borrell como ministro de exteriores de la UE que buscar cerrar las sedes de la Generalitat en Europa, etc. etc. Sánchez ha avisado muchas veces que no habrá referéndum pactado. ¿Es posible pactar con quienes agreden continuamente al pueblo catalán?

Por tanto, la pelea que hay entre ERC y JxCat es parte de una pelea por las poltronas, los presupuestos millonarios de estas instituciones y por “el relato” con el cual tratan de engañarnos. También por el relato, claro. Porque ocupar la poltrona y usar el presupuesto por unos años no alcanza. La pelea entre ambas formaciones es por ver cuál de las dos traiciona el 1O. Bueno, en realidad no, porque las dos lo están traicionando. Más preciso es decir que la pelea es por ver cuál “aparece” como traidora.

Hay que romper con la burguesía española… y con la catalana también

Una vez (y van miles) se demuestra que no es posible ejercer el derecho de autodeterminación de la mano de la burguesía catalana (menos aún del conjunto de la burguesía española). Y es que la burguesía catalana es la socia menor de la burguesía española y no quiere perder el negocio. Hay que romper con Junts per Catalunya y Esquerra Republicana para hacer un 1O en el cual pueda participar ese 80% del pueblo catalán que quiere votar.

Romper con la burguesía catalana es esencial para movilizarnos contra el Régimen del 78 que es la cárcel de las naciones ibéricas. No pactar con la Monarquía, su régimen de partidos, ni los poderes judicial y legislativo. Este régimen podrido que sostiene a la banca y las grandes empresas del Ibex35 nacionalizando la deuda, cambiando la Constitución (el famoso artículo 135) o con sentencias del Supremo contrarias a jurisprudencia como el reciente caso de las hipotecas. Mientras que, por otro lado, condena a millones a la precariedad laboral, salarios de miseria y opresión.

Unidas Podemos ya ha hecho su camino para integrarse a las instituciones del 78. Ahora está implorando ser parte del Gobierno de Sánchez. La dirección de la CUP, ¿hará lo mismo con los representantes de la burguesía catalana? ¿Cuántas renuncias debe hacer JxCat y ERC para que rompan con ellos? ¿Es tan difícil ver que la burguesía catalana defiende sus negocios y está confundiendo a los millones que se movilizaron el 1O?

Este fin de semana la CUP deberá resolver su encrucijada: romper con la burguesía catalana luego de años de colaboración o continuar el camino hacia el abismo de la traición al que nos abocan ERC con Oriol Junqueras y JxCat con Artur Mas y Carles Puigdemont.