Más de 30 ciudades serán centro de manifestaciones por #NiUnaMenos, desde los lugares de estudio y trabajo se ha convocado manifestarse contra la violencia machista.
Miércoles 19 de octubre de 2016
El femicidio es un problema internacional, estudios recientes señalan que el 17% de las muertes a nivel mundial son víctimas de la violencia de género, concentrando las tasas más altas en 12 países, donde 9 corresponden a Latinoamérica y el Caribe. Latinoamérica vive la violencia machista.
El último caso de gran impacto fue el femicidio de Lucía Pérez, una adolescente de 16 años de nacionalidad Argentina, que fue secuestrada y torturada en la ciudad de Mar del Plata. Como también el caso de la pequeña Florencia de 9 años asesinada y violentada por su padrastro en Coyhaique. Estos brutales hechos han generado revuelo a nivel internacional, levantando repudio a los actos de violencia de género y solidaridad para unirse a la causa #NiUnaMenos.
En Chile nos manifestamos. Durante esta semana hemos visto en las noticias y redes sociales levantarse una amplia campaña que encabezan miles de mujeres que han querido visibilizar el problema de violencia de género y manifestar que no queremos ninguna mujer menos a causa de femicidio. Y no es de extrañar, que este hecho impacte en el país dada la alta cifra de femicidios que han cobrado la vida de 39 mujeres en lo que va del año.
Es un problema histórico y latente en nuestra sociedad, la cual es expresión de último peldaño de una gran escala de violencia de la que son víctimas las mujeres y disidencia sexual a diario.
La violencia de género se expresa de diversas formas, a nivel institucional cuando el Estado no promueve ni protege nuestros derechos, como la igualdad salarial, en salud o sexual y reproductiva, a nivel simbólico mediante la reproducción de imágenes sexistas en la publicidad, a nivel psicológico cuando nos denigran o humillan, a nivel físico cuando nos agreden y si esto no para, termina en el femicidio, es decir, siendo asesinadas sólo por el hecho de ser mujer o disidentes sexuales.
Es por cada una de estas mujeres y disidencia sexual, que lamentablemente sufrieron la violencia asesina del machismo y por todas quienes viven algún tipo de violencia por ser víctimas de la opresión de género, que llamamos a reconocernos como oprimidas en este sistema machista y patriarcal pero también a tomar un rol activo, en enfrentar y combatir la violencia de género y la explotación.
Súmate a las actividades que se vienen organizando en torno a la campaña #NiUnaMenos, entre mujeres, jóvenes, estudiantes, trabajadoras, p, organizaciones y agrupaciones independientes de los partidos políticos tradicionales que no tienen interés en dar respuesta a estos problemas.
Desde Pan y Rosas, instamos a levantar una alternativa que luche por las demandas de las mujeres en el que podamos desarrollar un gran movimiento de mujeres trabajadoras, pobladoras, jóvenes y pobres, que de la mano que los trabajadores que decidan renunciar a sus privilegios del patriarcado, terminemos juntos con la explotación y avancemos por emanciparnos de la violencia patriarcal, para poner fin a toda opresión social expresada en el patriarcado y en el capitalismo.
¡Cuando una mujer avanza, ningún hombre retrocede!