Se trata de seis trabajadores de la fábrica de galletas y un trabajador contratado por la tercerizadora de Luque, LEMASE SRL. Denuncian que no se aplican los protocolos dentro del predio.
Viernes 11 de septiembre de 2020 13:00
A principios de agosto, con el primer caso positivo confirmado en el Complejo Alimenticio San Salvador (CASS) de Emilio Luque, los trabajadores denunciaban que los protocolos sanitarios eran aplicados de manera discrecional entre los distintos sectores.
Aunque en sector del molino y la fábrica de pastas la distancia social se cumple, por las características propias de este trabajo que requiere de poco personal, en los sectores de producción de galletas y en la tercerizadora de Luque, LEMASE (Luque Emilio, MArtin y SEbastián), la situación es mucho más preocupante.
Allí los trabajadores denuncian que desde hace meses el medidor de la temperatura está roto: “Nos hacen anotar a nosotros la temperatura en una planilla, como para dejar un registro. Pero el aparato está roto. Ponemos lo que nos dicen en la puerta. Los baños son un desastre, no hay mantenimiento. Además nos dan apenas 2 barbijos de friselina por mes”, comenta un trabajador de la tercerizada bajo la cual Emilio Luque tiene hace años a decenas de trabajadores precarios en las tareas de montaje.
Pero además los protocolos de aislamiento y testeo ya no se cumplen como antes. A pesar de tener seis casos positivos confirmados en la fábrica de galletas y uno de Lemase, la empresa ya no aísla ni testea a las personas que comparten el turno.
“Antes si había un caso positivo lo aislaban y la producción se paralizaba para la desinfección del sector, ahora se desinfecta pero las máquinas no paran en ningún momento. Tenemos compañeros del turno que dieron positivo, pero no volvieron a hacernos el testeo. Se pone en riesgo a los trabajadores y a sus familias con tal de no parar la producción ni un minuto. El caso de los compañeros de Lemase es aún más preocupante”, comenta Carlos Melián, delegado de la planta.
La tasa de contagios en la provincia se disparó con la circulación comunitaria y desde entonces los protocolos sanitarios están hechos para que los trabajadores sigan produciendo. Pero incluso en los lugares donde estos protocolos no se aplican o se aplican de manera parcial, no existe ningún tipo de control por parte del Siprosa. Los trabajadores precarizados son los más expuestos a las peores condiciones de trabajo y sanitarias. Y Emilio Luque ha registrado una sociedad (LEMASE SRL) a través de la cual avanza en la tercerización y el fraude laboral, tanto en CASS y en el Ingenio Concepción.
La salud de los trabajadores no puede quedar en mano de las patronales, es necesario avanzar en la puesta en pie de comités de higiene y seguridad que controlen la correcta aplicación de los protocolos sanitarios en cada lugar de trabajo.