Al menos cuatro civiles y un militar murieron en las últimas 24 horas en el este de Ucrania a causa de los enfrentamientos entre los separatistas prorrusos y el ejército ucraniano. La guerra sigue aunque con “baja intensidad”, en medio de una tregua que nadie respeta.
Martes 21 de julio de 2015
Fotografía: EFE/ALEXANDER ERMOCHENKO
Fotografía: EFE/ALEXANDER ERMOCHENKO
El fuego de artillería de los prorrusos contra varias localidades de la región de Donetsk, en el este de Ucrania, produjo la muerte a cuatro civiles y dejó heridos a otros tantos, según un comunicado del Departamento local del Ministerio del Interior de Ucrania publicado en su página web.
Por su parte, la Presidencia de Ucrania informó de que en el mismo período un militar murió y otros siete resultaron heridos en combates con las milicias del este.
Según el mando de las fuerzas gubernamentales desplegadas en la zona del conflicto, este sábado las milicias separatistas violaron más de 50 veces la tregua declarada en el marco de los acuerdos de paz firmados en Minsk en febrero este año.
La jefatura militar de los rebeldes replicó en un comunicado que ese mismo día las tropas de Kiev incumplieron el régimen de alto el fuego en 40 ocasiones.
Pese a la tregua, los separatistas y los militares ucranianos se acusan a diario de violar el alto el fuego y emplear armamento pesado, que ambas partes aseguran haber retirado.
El mando de las milicias declaró el lunes que ha comenzado a replegar de manera unilateral su armamento de calibre inferior a 100 milímetros de la línea de separación de fuerzas como prueba de su voluntad de cumplir los acuerdos de Minsk e instó al Ejército ucraniano a actuar de la misma manera.
En Kiev, el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, demandó el apoyo de todos los grupos parlamentarios de su coalición a las enmiendas constitucionales para “descentralizar el país”, en un vídeo publicado en su página web.
El jefe del Estado señaló que el debate esta semana en la Rada Suprema (Parlamento) del proyecto de descentralización del país, una de las medidas del plan de arreglo al conflicto armado en la regiones orientales de Donetsk y Lugansk, exige "poner los puntos sobre las íes".
El proyecto de ley fue cuestionado por integrantes de la coalición de gobierno, sectores nacionalistas que consideran que las enmiendas son una concesión a las milicias separatistas prorrusas.
Poroshenko contestó que la descentralización solo se producirá bajo ciertas condiciones. Estas condiciones, precisó, "incluyen el desarme de los guerrilleros, la retirada de las tropas rusas, el restablecimiento de nuestro control de la frontera ucraniano-rusa en toda su extensión y la celebración de elecciones libres y democráticas".
Estas propuestas responder al plan de acuerdo aprobado en Minsk, considerado por Estados Unidos y la Unión Europea como la vía para que Ucrania recupere su soberanía sobre los "territorios ocupados".
Ucrania, añadió el jefe del Estado, tiene el respaldo de "una amplia coalición internacional y no permitiré que nadie que destruya desde el interior del país esta alianza y nos prive de semejante ventaja".
Los acuerdos de Minsk, con la participación de Rusia, la UE, Ucrania y los separatistas, no han permitido hasta ahora establecer una tregua real, y el conflicto sigue abierto.
Este es uno de los puntos calientes en el mapa europeo, donde los enfrentamientos entre Rusia, por un lado, y Estados Unidos y Europa, por otro, han llegado a una tensión máxima.