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Red Internacional
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LUCHA ESTUDIANTIL. Sin gratuidad seguirán echándonos de la Universidad

Algunas organizaciones estudiantiles reclaman la rebaja del 30% de las tasas universitarias como medida para que la clase trabajadora vuelva a la universidad. Pero, ¿es suficiente con una rebaja?

Pablo Castilla

Pablo Castilla Contracorrent Barcelona - estudiante de Filosofía, Economía y Política en la UPF

Lunes 5 de noviembre de 2018

Foto: @SEPC_nacional

El pasado 30 de octubre saltaba la noticia cuando el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) anunciaba a través de su cuenta de twitter que acababa de ocupar la Conselleria d’Economía de la Generalitat exigiendo al Govern y al conseller Pere Aragonés que hicieran efectiva la rebaja de tasas del 30% con la que se habían comprometido.

Esta medida fue aprobada por el Parlament en 2016 con los votos a favor de C’s, PSC, CSQP, PP y CUP y sólo JxSí en contra después de que la moción fuera presentada por Cataluña Sí que es Pot. Entonces, el actual vicepresident de la Generalitat era secretari d’Economia del Govern de Catalunya.

A día de hoy, ha quedado demostrado que el Govern no tiene ninguna intención de hacer efectiva esta rebaja. Los Mossos d’Esquadra desalojaron poco más de una hora después a la treintena de estudiantes que ocupaban y posteriormente fueron identificados. Igual que en pasadas ocasiones, deja bien claro que los Mossos d’Esquadra son el instrumento del cual se sirve para defender sus intereses (los de la burguesía) y reprimir a los estudiantes.

A pesar de que el SEPC defiende esta medida como un camino hacia la gratuidad, la realidad es que esta no puede plantearse como un objetivo a largo plazo o una demanda de “máximos”. Evidentemente, no seremos nosotros quien se oponga a la rebaja de tasas y saldremos a defenderla, pero a la vez somos conscientes que esta medida no es una solución para la mayoría de estudiantes. Catalunya es la Comunidad Autónoma donde las matrículas universitarias son más caras, siendo 1.516 euros el precio mínimo de un grado por año y, por supuesto, sin contar gastos de desplazamiento, alojamiento, etc. Así pues, en un momento en qué ser mileurista parece que es prácticamente un milagro, una matrícula universitaria de 1000 euros no soluciona grandes problemas.

Lo único que garantiza el acceso de la mayoría de la población a la universidad (la que fue expulsada por el “tasazo” y la que nunca se lo ha podido plantear) es la gratuidad, con otra serie de medidas que garanticen la subsistencia de las y los estudiantes mientras estudian. No planteamos una locura; vemos como en otros países han conseguido que la educación universitaria sea gratuita. Y lo han conseguido a base de lucha, de plantear la autoorganización del movimiento estudiantil en asambleas de base.

Por otro lado, hace falta que las movilizaciones estudiantiles sean masivas y por eso hace falta que desborden a sus direcciones. Para eso es necesario crear verdaderas asambleas de facultades donde se discuta cuáles son los problemas y como se deben afrontar. Llevar a cabo la lucha estudiantil al margen de los estudiantes es completamente impracticable. Por este motivo, no estamos de acuerdo con el planteamiento del SEPC de utilizar formas de convocatoria que dejan marginados a gran parte del estudiantado, fuera de la discusión y de una lucha coordinada más amplia.

Si el movimiento estudiantil quiere avanzar conquistando victorias reales y no promesas electorales, hay que luchar por la unidad del alumnado en sus demandas y en sus acciones; es necesario acabar con la separación entre institutos y universidades; incluyendo y haciendo partícipes las ramas de formación profesional, el sector laboralmente más precario en el futuro; trabajar por una unión con el profesorado y trabajadores de la comunidad educativa... Esta alianza de demandas y movilizaciones conjuntas sumada a la creación de espacios de discusión y participación estudiantil es la única vía para conseguir vencer.

Una nueva fecha para trabajar en esta perspectiva es la huelga educativa convocada el 29 de noviembre, a la que el SEPC,en cuanto que organización estudiantil se tendría que añadir, a la vez que impulsa asambleas en todas las facultades y centros de estudio, en coordinación con las asambleas y el resto de organizaciones de izquierda y sindicatos estudiantiles y de trabajadores y trabajadoras, para trabajar la convocatoria de huelga y su programa.