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Red Internacional
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SISTEMA DE SALUD. Sin solución robo de medicamentos para tratar a niños con cáncer

Durante una reunión en Palacio Nacional, padres de familia de niños que padecen cáncer denunciaron el robo de medicamentos para tratar la enfermedad de sus hijos. Al pedir explicaciones a las autoridades, solamente les mostraron la Alerta Sanitaria de la COFEPRIS, sin que hubiera una carpeta de investigación por el robo.

Miércoles 14 de octubre de 2020

El 4 de octubre, más de 37 mil medicinas para el tratamiento del cáncer en hospitales públicos fueron robadas en un depósito perteneciente a la empresa Novag Infancia, ubicado en Iztapalapa. Sin embargo, el hecho se hizo del dominio público el 9 de octubre por parte de padres de familia que realizaron la denuncia durante una reunión en Palacio Naciona para tratar el tema de desabasto de medicinas. Situación que han denunciado desde noviembre del año pasado cuando hicieron un llamado a conformar el Movimiento Nacional por la Salud para garantizar la correcta atención médica de sus pacientes.

Entre las denuncias que presentaban los padres el 9 de octubre, resaltaba la tardanza de las autoridades en reportar el robo, pues hasta el momento únicamente les habían mostrado la Alerta Sanitaria de la COFEPRIS, sin que hubiese una carpeta de investigación abierta. Por lo que señalaban la falta de acción por parte del gobierno para resolver el caso.

La respuesta de AMLO

El robo de medicamentos no solo despertó una oleada de preocupación entre la población ante la ya de por sí precaria condición del sistema de salud, sino que dio pie a una lluvia de declaraciones para justificar el hurto.

López Obrador declaró, tardíamente en sus conferencias matutinas, que ya se encontraban investigando a profundidad el hecho y que no había nada de qué preocuparse puesto que el abastecimiento de las medicinas estaba garantizado, declaraciones que fueron secundadas por el subsecretario de Salud, López Gatell. Dijo que su gobierno no era insensible a estos casos y que pondría todo su esfuerzo en dar solución al asunto.

Señaló también que hay un gran sabotaje a su administración por la “lucha anticorrupción” de la que tanto ha hablado, y que todo esto se debe a varias empresas que complotaban en su contra para hacer ver que había un gran problema de desabasto que en realidad no existe.

En ese sentido la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum declaró que había elementos sospechosos en el robo, como que la alerta se dio muchas horas después o que no se hubieran llevado otros medicamento de mucho valor y solo hubieran sustraído medicinas oncológicas. Descartó que hubiera negligencia en el actuar de las autoridades y puntualizó que se respetaron los procesos implementados en esos casos de robo.

Desabasto para los trabajadores

Mientras ocurre esta lluvia de declaraciones, cientos de madres y padres de familia se encuentran en la incertidumbre sobre el tratamiento de sus hijos, pues si bien las autoridades se empeñan en decir que hay abasto suficiente para atender a la población, basta con ir a cualquier centro de salud, clínica u hospital público para darse cuenta que no es cierto. La crisis sanitaria provocada por el COVID puso aún más en evidencia las terribles condiciones en las que se encuentra el sistema de salud y la incapacidad que tiene para atender a todos los enfermos.

El robo de medicinas no es el único problema al que se enfrentan los pacientes, la falta de insumos y de personal médico durante décadas ha hecho mella en la salud de la población. El avance de la privatización del sistema de salud lleva a que miles de familias tengan que endeudarse para poder acceder a servicios médicos básicos, pues aunque se cuente con servicio médico, la espera por recibir atención suele ser demasiada.

Y mientras dentro del presupuesto anual se destinan cantidades gigantescas de dinero a la Guardia Nacional, el sistema de salud sigue atravesando una gran crisis de recursos financieros.

El sistema de salud no puede quedar en manos de un puñado de parásitos capitalistas que lucran con la vida de las y los trabajadores, ni de funcionarios que garantizan sus ganancias. Es necesaria la organización de las y los trabajadores de la salud, junto a los usuarios y otros sectores de trabajadores, para luchar por aumentar el presupuesto a salud y por la centralización de todo el sistema de salud (incluyendo al sector privado: hopitales, clínicas, laboratorios y farmacéuticas) en manos del Estado y bajo administración de sus propios trabajadores organizados democráticamente, para garantizar un servicio digno y gratuito para todos, en el que no sea necesario perderlo todo con tal se asegurar la supervivencia.