El debate electoral arrastra al programático. Mayol es sin duda, quien más destaca en la izquierda del Frente Amplio, y quien más lejos lleva su programa. Ha planteado expropiar SQM y El Mercurio, sin pago y por decreto, y ha hecho declaraciones escalofriantes para el régimen, como que “no se trata de ganar una elección, sino de quitarle el poder a los empresarios”, y que su adversario no es Gillier, sino la derecha. Mayol está “on fire”, y despierta muchas simpatías entre trabajadores de izquierda y sectores de la juventud. Discutamos su política.
Miércoles 28 de junio de 2017
En una nota anterior, polemizábamos con el candidato del Frente Amplio, que por más que radicalice el programa, mientras no plantee la construcción de una fuerza política dispuesta al combate en las calles, universidades, liceos y fábricas, todo su programa es un saludo a la bandera. Y lo sostenemos. Pero hagamos abstracción de este punto por un momento, y confrontemos los programas.
Expropiaciones: fortalecer al Estado o a los Trabajadores
Cuando decimos que Mayol no considera la construcción de una alternativa partidaria de los trabajadores independiente del empresariado, lo que estamos diciendo es que su política descansa en la confianza y colaboración de clases. Toda la política hacia las PYMES y el desarrollo de una industria nacional, no es otra cosa que la expresión de aquella subordinación a la idea de empresarios “buenos”, por una parte, y obviar al imperialismo, por otra, . Claro, hoy suma a su programa SQM y el Mercurio, y plantea expropiarlos sin pago y por decreto. Concordamos, pero para nosotros no basta expropiar, estas empresas deben a su vez estar bajo gestión y administración de los trabajadores. Dos estrategias frente a la expropiación, una –la de Mayol- que busca fortalecer al Estado como accionista, y otra –la nuestra- que busca fortalecer a los trabajadores y sus organizaciones, apoyándose en la estatización solo para golpear al empresariado, en la perspectiva de que dicho Estado también debe ser destruido, y no transformado en un Estado de bienestar, como busca Mayol.
Por eso levantamos una campaña de nacionalización del cobre bajo gestión obrera, para financiar todos los derechos sociales. No desde la perspectiva de un Estado de bienestar, que administra de forma “justa” los derechos sociales, sino como ejercicio de dirección y gestión por parte de los propios trabajadores. No solo queremos expropiar, sino también introducir a los obreros y sus organizaciones en la planificación y dirección de la producción. Por eso impulsamos la candidatura a CORE, en Antofagasta, de Lester Calderon, Presidente del Sindicato N°1 de Orica y militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), candidatura votada en asamblea por los propios trabajadores de la empresa de explosivos para la minería. Esta candidatura pone la campaña de nacionalización bajo gestión obrera al centro. Dos estrategias distintas, para un mismo problema.
Democratizar el régimen o erosionarlo
Mayol quiere más democracia y un Estado menos corrupto. Plantea fortalecer el parlamento y debilitar la figura ejecutiva. Habría que preguntarle al candidato como hará esto y en simultaneo expropiar por decreto Presidencial SQM y el Mercurio (¿?) Por ejemplo, nosotros consideramos el extremo presidencialismo del régimen chileno como un lastre obsoleto, y proponemos la formación de una sola cámara de parlamentarios, disolver así la institución oligarca de los senadores y, porque no decirlo, la del propio ejecutivo. Un parlamento unicámeral, elegido por votación directa y popular. En la perspectiva de sabotear los mecanismos antidemocráticos que tiene el régimen, no porque busquemos fortalecerlo ni democratizarlo, sino al contrario, porque buscamos debilitarlo y erosionarlo. De nuevo aquí, dos estrategias distintas ante un mismo problema.
En el mismo sentido, como PTR, impulsamos la campaña de que todo político o legislador gane lo mismo que un trabajador, para abolir así los sueldos millonarios que transforman a estos políticos en funcionarios comprados por el régimen. Tal como lo hacen los legisladores del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) en Argentina, que han reducido su sueldo al equivalente de un profesor, donando lo restante a las luchas obreras y populares. A diferencia de la propuesta del Frente Amplio que reduce a la mitad el sueldo de los parlamentarios, manteniendo las dietas millonarias.
Nos encontramos frente a un programa que busca fortalecer el Estado como accionista, "limpiarlo" de corruptos, es un Estado de Bienestar el que busca Mayol, aquel que construira un tren que estructurará toda la economía nacional, impulsando el desarrollo nacional de la mano de las PYMES. Seria un lindo proyecto, si no existiera el imperialismo y el capitalismo fuera una suave briza de verano. Pero no es así.
Todo estriba aquí, no estamos frente a un programa revolucionario, que busque destruir el capitalismo. Por ende, tampoco frente a una estrategia que fortalezca a los oprimidos, sus organizaciones y métodos de lucha. Para los marxistas revolucionarios se trata de fortalecer a cada paso lo anterior, porque no solo debe haber una estrategia tras la consigna, como vimos en la nota sino también delante de ella: en el caso de Mayol, un Estado de Bienestar, en el nuestro, un Gobierno de las y los Trabajadores, único capaz de sostener hasta el final un programa auténticamente anticapitalista.

Roberto Acuña (Zonyko)
MC y productor musical