Palabras de Sulem Estrada, maestra y aspirante a una candidatura independiente al Congreso de la Ciudad de México en el mitin del 8M.
Jueves 8 de marzo de 2018

Fotos: Elizabeth Sauno para La Izquierda Diario
Este 8 de marzo, a 101 años de que fuera propuesto por las socialistas como el Día Internacional de las Mujeres, nuestra historia de lucha recobra un nuevo impulso, millones se movilizaron en todo el mundo asqueadas de la violencia patriarcal, los feminicidios, las muertes por aborto clandestino, la trata de mujeres y niñas y la precarización del trabajo que nos roba la vida.
Esperamos que esta gran jornada de paro internacional pueda ser un trampolín que empuje un nuevo y potente movimiento de mujeres, masivo y en las calles, que cuente con la participación activa de la mayoría de las mujeres, las jóvenes a las que este sistema les arrebata el futuro, y las millones de trabajadoras del campo y la ciudad que en muchos casos tendrán que pelear contra las direcciones burocráticas de sus sindicatos para movilizarse.
Pero para conquistar los derechos que el 99% de las mujeres, quienes nos organizamos en Pan y Rosas consideramos que es necesario organizarnos desde la perspectiva de las más explotadas y luchar por un movimiento anticapitalista, internacionalista y antiimperialista, que se apueste a construir una fuerza política independiente de los partidos de los empresarios y de este régimen que sostiene nuestra opresión y explotación para arrancarles todo.
Compañeras, nosotras somos una fuerza avasalladora que puede cambiarlo todo pero para enfrentar grandes enemigos necesitamos estar organizadas y ganar la solidaridad de nuestros compañeros de clase, porque tenemos una enorme tarea, luchar en nuestras escuelas, centros de trabajo, estados y en las calles contra la brutal violencia que generan las reformas estructurales en nuestras vidas y contra la militarización que legaliza la Ley de Seguridad Nacional que pretende silenciar todo el descontento social con métodos altamente represivos como demostró la política de guerra contra el narco donde las muertas y desaparecidas somos las mujeres, jóvenes y pueblo pobre.
Los de arriba se preparan nosotras también debemos hacerlo, ya no podemos permitir que nos sigan arrodillando, necesitamos echar abajo todos su planes y ataques. Pero esto solo será posible si forjamos la unidad e impulsamos un gran paro nacional que sea efectivo y que retome la pelea contra los miles de asesinatos de mujeres a lo largo y ancho del país y todas nuestras demandas que la burocracia sindical y el Estado pretenden acallar.
Debemos hacer efectivo la consigna: ¡si tocan a una nos organizamos miles!¡Basta de represión a nuestras hermanas migrantes, negras, latinas y musulmanas! ¡No más deportaciones! ¡Fuera Trump!
Esta es la perspectiva que levantamos desde nuestras humildes fuerzas en Chihuahua, Guadalajara, Guerrero, Sonora, Tlaxcala y la Ciudad de México donde hoy nos movilizamos convencidas de poner en pie esta alternativa para que miles de mujeres puedan organizarse contra este sistema patriarcal y capitalista. ¡Porque no pedimos, exigimos todo, nuestro derecho al PAN pero también a las ROSAS!