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Coronavirus y Capitalismo. Soy trabajadora del hogar y no puedo quedarme en casa: si no trabajo, no cobro

Después de un fin de semana de confinamiento y miedo, este lunes me levanto para ir a trabajar, limpiando una casa. Si no trabajo, no cobro. A mi compañero lo enviaron al paro. Para muchos trabajadores no hay cuarentena

Raquel Sanz Madrid

Lunes 16 de marzo de 2020

Como cada lunes corriente de una semana corriente me dirijo al trabajo y para llegar voy en metro. Habitualmente me topo con vagones llenos de personas que van a sus trabajos, turistas visitando nuestra ciudad que están de vacaciones por sus abultadas maletas.

Pero este lunes no es un lunes corriente de una semana corriente, este lunes es un día donde los vagones van vacíos, no hay turistas con maletas y apenas unos pocos trabajadores que nos dirigimos a nuestros puestos.

Y no es una semana corriente porque estamos bajo la amenaza de contagio del covid 19. Soy mujer trabajadora, empleada del hogar y sigo acudiendo a mi puesto de trabajo a pesar del riesgo de enfermar, y contagiar a mi familia, porque mis condiciones laborales como las del resto de mis compañeras son muy precarias.

No tenemos derechos, porque no estamos incluidas en el Estatuto de los trabajadores y por ello no tenemos convenio propio, no cobramos bajas laborales ni por accidente, en caso de despido apenas percibimos una liquidación miserable y no tenemos derecho a cobrar el seguro por desempleo. Somos el sector más esclavizado: sencillamente, si no trabajo, no cobro.

Por eso este lunes de una semana nada corriente, volveré a montar en el metro aún a riesgo de contagiarme y enfermar, como tantas otras trabajadoras en mí misma situación.

¿Por qué el gobierno no toma ninguna medida para evitar esto? ¿Por qué no garantizan que todas podamos quedarnos en casa, pero seguir cobrando nuestro salario? El gobierno llama a que seamos responsables, pero no nos garantizan la seguridad. Así el virus va a seguir, mientras exponemos nuestra salud y la de nuestros familiares, la de muchísima gente, porque no quieren tocar las ganancias de los que más tienen.