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Red Internacional
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Diversidad Sexual. Stonewall: por la lucha de un ideal revolucionario o la claudicación de un capitallismo rosa

El pasado 28 de junio se conmemoró el 48º aniversario de la revuelta de Stonewall, suceso medular en la historia de la diversidad sexual y la lucha por su emancipación.

Miércoles 5 de julio de 2017

"¡No quiero perderme un instante de esto, es la Revolución!"

Con este grito comenzó la Revuelta de Stonewall. Esgrimido por Sylvia Rivera, Mujer Transgenero (término aún no acuñado en ese época), que surtió un efecto detonante, una actitud desafiante de lucha y que quedó para la posteridad como consigna y denunciando la represión hacia las minorías sexuales.

Sylvia Rivera fue fundamental en la rebelión de Stonewall, tanto como su compañera de lucha Marsha P. Johnson, mujer Trans* de origen afroamericano. Juntas dieron una dura batalla, durante los sucesos, como a lo largo de sus vidas, promoviendo y forjando organizaciones destinadas a proteger a las denominadas "minorías sexuales" y en especial a las mujeres Trans*. Ambas fueron apodadas "las madres de Stonewall".

Esa razzia policial efectuada al Stonewall Inn Bar el 28 de junio de 1969, era una de las tantas que se realizaban continuamente a los centros donde solían congregarse lesbianas, gays y transexuales. Sin embargo, en aquella sociedad cargada de prejuicios y hostilidad hacia las "minorías sexuales", la Revuelta de Stonewall fue una pequeña batalla, pero un gran paso, que marcó un antes y un después en la historia de las conquistas de los derechos para las minorías sexuales.

Este hecho -hito histórico- dio inicio a una nueva etapa en las relaciones de poder establecidas entre la diversidad sexual y las fuerzas progresistas por un lado y, el modelo instalado, apoyado por sectores ultraconservadores ligados a fundamentalismos religiosos por el otro.

En aquélla época, marcada por una profunda atmósfera homofóbica determinada por una sociedad intrínsicamente HeteroPatriarcal y en consecuencia de persecución, castigos y nulos derechos para las minorías sexuales, ese germen, la Revuelta de Stonewall, que duró días, se propagó e impregnó todo su espíritu revolucionario en las futuras luchas; en función de los derechos que fueron instalando y conquistando en la medida que el movimiento LGBT fue cobrando fuerza y experiencia, fundando nuevas organizaciones como: STAR (Street travestites Action Revolucionaries) en 1970 fundada por Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson, organización destinada al apoyo y asistencia de personas Trans* en situación de calle o renovando fuerzas de otras ya existentes, como la la Sociedad MattachieI, fundada en 1950/54, o la Fundación Lesbiana DOB Daugthers of Bilitis (Hijas de Bilitis), fundada en 1955, considerada la primera Asociación de Lesbianas.

Toda esta dinámica contagió de orgullo y de esperanza a esa pequeña, golpeada y humillada diversidad sexual, que se corresponde y coincide con el clima de resistencia que se vivía en diferentes puntos del planeta: la Guerra de Vietnam, la Revolución Hippie de las flores, las luchas de liberación africana, los procesos de emancipación en Latinoamérica, la Revolución Cubana, el proyecto de la Unidad Popular, todas expresiones de un interiorizado clima de agitación y resistencia al modelo político imperante, de la lucha de los trabajadores y el pueblo pobre contra el capitalismo.

Hemos conmemorado este acontecimiento con orgullo, pero no nos conformamos, no nos engañamos y tenemos claro que si bien se han abierto espacios, se han conquistado ciertos derechos, estos han sido en esencia el resultado de nuestras luchas.

Estamos conscientes que falta un mundo por cambiar, que lo más importante, esa mentalidad conservadora-medieval que subyace en nuestras tecnologizadas sociedades, se escurre silenciosa en la mantención o cosmética transformación de las estructuras que nos gobiernan.

Por eso, nosotros, las personas que integramos la Diversidad Sexual y todos los oprimidos y explotados por este sistema, estamos claros que si bien el modelo Capitalista HeteroPatriarcal está en crisis, de ninguna manera se ha agotado y hoy cobra fuerzas, envalentonado por el retroceso de las fuerzas de izquierda a nivel mundial, como consecuencia de la falta de un contrapeso a este modelo neoliberal, que después de la caída del "bloque socialista" ha venido procurando tener un control total del planeta.

Expresiones claras de esto son las políticas retrógradas de Donald Trump en EE.UU. desmantelando un sinnúmero de conquistas políticas a nivel mundial, como logros adquiridos por la diversidad sexual; o las nefastas políticas de Vladimir Putin en contra de la comunidad gay en Rusia, sumando a esto los campos de concentración, dolorosa experiencia que creíamos del pasado y que se ha revelado en Chechenia como una escalofriante realidad. Incluso, desconociendo avances en sectores tradicionalmente conservadores, estas corrientes reaccionarias pretenden retrotraernos a tiempos salidos de oscurantismo.

Finalmente, creemos indispensable señalar que debemos tomar absoluta conciencia de los métodos y perversas estrategias utilizados por el sistema, centrados en absorber, coptar, adueñarse de las consignas de la diversidad sexual, pretendiendo quitarle todo el contenido revolucionario, crítico, de fondo y convertirlas en meras consignas vacías, cosméticas, tal convertir nuestras luchas en meros caprichos.

Estando conscientes de las dificultades que nos plantea la historia, tenemos la convicción, refrendada en la experiencia, que las conquistas se consiguen en el campo de las múltiples batallas que se nos avecinan.