Sorteando todas las prácticas antisindicales, los trabajadores lograron votar la huelga con un 92,5% de aprobación entre los votantes, rechazando por gran mayoría la última oferta de la empresa que ofrece un aumento igual a $0.

Joselyn Encina Escobar Periodista
Domingo 23 de octubre de 2016
El jueves se realizó una reunión de mesa negociadora entre el Sindicato de Aseo y Jardines de la Usach y la empresa contratista, en donde esta última sin tapujos expresó que no traía ninguna propuesta a los trabajadores, mientras la abogada de la empresa, Pierina Córdova Carda manifestó que no le importaba la situación de precariedad que mantienen los empleados y agregó gritando a la directiva sindical "Yo no le tengo cariño a ninguno de los trabajadores".
Frente a la prepotencia e intransigencia empresarial el sindicato decidió concluir la reunión y llamar a los socios a votar la huelga.
Tras la reunión, se realizó una junta entre los jefes máximos y los supervisores, donde decidieron salir con una fuerte campaña para amedrentar a los trabajadores y así impedir que fueran a votar.
Desde la tarde del jueves comenzaron a amenazar con despedir a quienes participaran de la votación, que es parte de un proceso legal y reglamentado de negociación colectiva. Además, aseguraban a quienes quisieran ir que no les pagarían el sueldo del mes ya trabajado, calumniaban al Sindicato y el administrador Pablo Fuentes, rasgaba la información pegada en las paredes de la Universidad en torno a la última oferta de la empresa.
Sin embargo, aún con todos estos obstáculos, las trabajadoras y trabajadores supieron sobreponerse y fueron ayer a votar masivamente la huelga, pues consideran que es una burla lo que les ofrecen, o más bien lo que no les ofrecen, ya que la oferta es seguir en lo mismo amarrados por cuatro años más.
Con esto se demostró la convicción de los socios para luchar y defender sus derechos, cansados de los abusos y malas condiciones de empleo.
La directiva del Sindicato hizo un llamado a la comunidad universitaria, gremios, asociaciones, federaciones y consejos a pronunciarse por medio de declaraciones públicas, en torno al proceso. Pues hasta el momento la Universidad ha hecho vista gorda a las demandas de los trabajadores y también es parte de su responsabilidad mantener a sus trabajadores con el sueldo mínimo, sin duchas, baños, comiendo entre los ratones y en condiciones insalubres. En este sentido, es necesario que la USACH sea garante de una buena resolución de este conflicto.