Felipe Miguel, jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, justificó la represión a los metrodelegados y confirmó que atacarán abiertamente el derecho a huelga. Cómo lo debe estar pidiendo el FMI.
Martes 22 de mayo de 2018
Horacio Rodríguez Larreta evitó mostrarse ante las cámaras, en medio del escándalo por la brutal represión lanzada contra los trabajadores y trabajadoras del subte, horas antes de que terminara una medida de fuerza parcial en las líneas H y E.
En su lugar, el jefe de gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, brindó una conferencia de prensa en la que defendió la represión y ratificó un furioso ataque al derecho a huelga.
“Los cortes son ilegales. Los metrodelegados reclaman negociar paritarias cosa que no pueden hacer. Hay un gremio que es la UTA con la que se negociaron paritarias y se llegó a un acuerdo. Fue la Corte Suprema de la Nación la que les falló en contra y les dijo que no pueden negociar paritarias”, afirmó el funcionario desconociendo que los metrodelegados representan a la abrumadora mayoría de los trabajadores del subte.
Ademas, como si el Poder Judicial fuera "independiente". La realidad es que fue un ataque coordinado y planificado, y semanas después del fallo de la Corte se firmó la paritaria con la UTA y se intentó avanzar con el tarifazo del subte. Todo coordinado.
Más aún: el funcionario ocultó que el fallo de la Corte Suprema indica volver a realizar la compulsa sobre cuál es el sindicato mayoritario. NO dice que la UTA es el sindicato mayoritario, ya que eso es indefendible. Si se hiciera la compulsa, que evitan hacerla, quedaría clarísimo que la AGTSyP es abrudamadoramente mayoritaria.
También señaló que el acuerdo firmado con la UTA contiene una cláusula de actualización que plantea reabrir la paritaria en caso de que se supere la pauta inflacionaria del 15 %, "cosa que no se superó", dijo, cuando la realidad es que todos los pronósticos indican que la inflación de este año se acercará al 30 %. Esto implica que el acuerdo firmado con UTA no solo no es un aumento sino un recorte de entre el 10 y el 15% del salario.
A su vez, el funcionario indicó que “la Policía de la Ciudad se hizo presente para garantizar que el subte funcione”, ocultando que fue precisamente la presencia policial la que impidió que se levantara normalmente la medida de fuerza a las 12 del mediodía, como estaba pautado.
Fue la provocación policial con más de 16 detenidos, incluyendo a Néstor Segovia, Secretario Adjunto de la AGTSyP, la que desató el paro de los trabajadores como respuesta. Felipe Miguel, montándose sobre esta provocación, indicó que buscarán procesar a los detenidos por “resistencia a la autoridad y afectación de un transporte público”, en tanto se despachó como si fuera un representante de la empresa, anunciando la posibilidad de despidos, más suspensiones y recorte a los días de huelga.
Represión y más persecuciones es entonces lo que confirmó el funcionario para seguir atacando el derecho a huelga.
“Estamos reforzando las líneas de colectivos y ayer se lanzó convocatoria para que empleados con experiencia estén dispuestos a manejar las formaciones”. Declaraciones insólitas de parte de un gobierno que se propone organizar carneros para romper la huelga.
En el marco de la crisis que atraviesa el Gobierno y del acuerdo que pretende firmar con el FMI para avanzar hacia un ajuste salvaje, en el subterráneo se juega una pulseada que va mucho más allá de la paritaria en esa empresa y tiene dos objetivos: legitimar un negociación salarial que en los hechos significa un recorte de salarios de entre 10 y 15 puntos porcentuales y asentar el tarifazo que fue cuestionado y frenado por la Justicia y que rechaza toda la población.
Quieren hacer del subte un caso testigo del ajuste para mostrarles a sus flamantes jefes del FMI que están dispuestos a ir hasta el final. La conferencia de prensa de esta tarde lo confirma.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario