Viernes 31 de octubre de 2014
El socialdemócrata Stefan Löfven, cumplió con lo prometido hace unas semanas y avanzó en el reconocimiento oficial de Palestina como estado independiente, convirtiéndose en el primer país de los Veintiocho integrantes de la Unión Europea (UE) en hacerlo.
"Apreciamos este paso y consideramos que es una importante medida que anima a otros países a tomar el mismo enfoque. Esta es la única manera de apostar por una paz seria en la región", declaró a Efe el dirigente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Abed Rabbo.
Otro dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, apoyó también la iniciativa. "El primer paso para salvar la solución de dos estados es, efectivamente, reconocer dos estados, no solo uno", destacó Erekat en un artículo de opinión publicado hoy en el diario israelí "Haaretz".
"Para Israel, la potencia ocupante, supone una señal firme de que sus políticas de colonización ilegal son nulas y vacuas", añadió Erekat, antiguo negociador jefe palestino.
Además, dio su opinión de que el reconocimiento del Estado de Palestina en las fronteras de 1967 es un "paso moral que debe ser adoptado por todos los que aseguran apoyar la solución de dos estados".
En esta misma línea, el gabinete sueco explicó que su decisión se asienta en la "responsabilidad de enviar una señal de que aún creemos en una solución de dos estados y que el mundo no los ha olvidado".
"Queremos dar a los jóvenes la esperanza de que un mundo pacífico es posible", declaró la ministra sueca de Exteriores, Margot Wallström.
"No es demasiado pronto, el riesgo es más bien que sea demasiado tarde", subrayó Wallström, quien abundó en que la principal razón de su gobierno para hacerlo es el cumplimiento "de los criterios del derecho internacional para reconocer estados. Hay un territorio, una población y un gobierno".
La OLP llamó a España y otros países de la Unión Europea, así como del resto de la comunidad internacional, a recoger el ejemplo sueco y avanzar también en este camino.
La decisión fue inmediatamente criticada, sin embargo, por el ministro de Exteriores israelí, Avigdor Liberman, quien ya rechazó los planes suecos hace tres semanas, cuando Löfven anunció por primera vez su intención de formalizar este reconocimiento tras su investidura.
Entonces, Liberman calificó de "apresurada" la declaración y reprochó a Suecia su falta de conocimiento sobre la situación.
Hoy, con más aspereza a sus palabras, Liberman advirtió de que la que calificó de "desafortunada" medida "puede causar mucho daño y no reportar beneficios".
"Suecia debe entender que las relaciones en Oriente Medio son mucho más complejas que un paquete de muebles de (la marca sueca) Ikea, y haría bien en actuar con sensibilidad y responsabilidad", indicó Liberman en un comunicado publicado en la web de su ministerio.
Redacción ID/ Agencias