El Congreso aprobó el mísero aumento de salario mínimo, de $26.000 en 18 meses. Una nueva medida de los empresarios, parlamento y gobierno contra el pueblo trabajador. El PC vota a favor y la CUT es cómplice.

Pablo Torres Comité de redacción La Izquierda Diario Chile
Jueves 23 de junio de 2016
Un mísero aumento de salario mínimo
El sueldo mínimo es uno de los más bajos en el continente. La inicial propuesta del Gobierno era un mísero aumento de $10.000 (14,7 dólares) en un año, de un 4,4% nominal. Tras los rechazos, el neoliberal Ministro de Economía Gabriel Valdés puso una nueva propuesta sobre la mesa, tan precaria como la anterior: aumento de $26.000 (unos 38 dólares) a 18 meses, pagados en tramos sucesivos. Tras la aprobación del Senado, el día de hoy finalmente fue aprobado por diputados, siendo aprobado por el Congreso. Según Fundación Sol, el aumento se traduce en $150 el valor de la hora.
Son 1,2 millones de trabajadores quienes perciben el salario mínimo. Siguen vivos los salarios de hambre del capitalismo de la dictadura, y con un 50% de los trabajadores que gana menos de $305.000.
Y aún más, con la aprobación de la reforma laboral, que es un verdadero retroceso para los trabajadores y el movimiento sindical, se mantendrán las condiciones de super-explotación y precariedad, así como prácticas anti-sindicales e inexistentes derechos colectivos del Plan Laboral de Pinochet.
Un gobierno y parlamento de millonarios corruptos
Nuevamente este gobierno y su coalición Nueva Mayoría, junto a la derecha de Chile Vamos, mantiene los salarios de hambre y la precarización de millones.
Los que legislan, se siguen llenando los bolsillos con millones de pesos de sus jefes: los grandes empresarios: los Penta, Caval, SQM y ahora Luksic. Mientras legislan, Longueira (UDI) es formalizado por 681 millones de pesos que le pagó SQM por sus gestiones como parlamentario y ministro defendiendo sus intereses. En la Nueva Mayoría una nueva investigación (inicialmente por 192 millones de pesos) cae sobre el ex Ministro Jorge Insunza (PPD). Chile Vamos y Nueva Mayoría: coaliciones y partidos al servicio de los grandes poderes empresariales.
El Partido Comunista: pataletas para sostener a un gobierno neoliberal
El dia se ayer el PC se había “rebelado” votando en contra la propuesta del Gobierno. Hoy sin embargo, votaron a favor. ¿Cambió algo la propuesta? En verdad nada.
El PC hace gala de su “disciplina” fiscal con el gobierno. La misma disciplina que negó a los trabajadores publicos de Atacama el bono regional, con 2 meses de lucha, movilización, paros, cortes y enfrentamientos. La misma disciplina fiscal que aplicó contra los pescadores y trabajadores en Chiloé, insultando su revuelta con las frases del entonces Ministro del Interior Jorge Burgos, que “no somos un gobierno de billetera fácil”.
El Partido Comunista, por más pirotecnia que haga, igual termina votando a favor de sus leyes anti-obreras como la reforma laboral y sus salarios de hambre. Así también contra las manifestaciones estudiantiles cuestionando las movilizaciones y sus demandas. Actúa así como defensor de los intereses de este gobierno de los empresarios, que mantienen los bajos salarios y la precarización, y de sus reformas que son un maquillaje a las herencias de la dictadura.
La complicidad de la burocracia de la CUT
Y quien le sigue es la dirigencia sindical burocrática de la CUT, del PC y la Nueva Mayoría. Con Bárbara Figueroa han actuado como los voceros de este gobierno.
Por más ruido que haga, su estrategia de confianza, colaboración y presión a un gobierno y parlamento corruptos, que legislan al servicio de los empresarios, lleva al pantano contra el pueblo trabajador.
Hay que rechazar este aumento de miseria y la reforma laboral pro-empresarial. Es momento que los trabajadores exijan a sus direcciones romper con este gobierno de sueldos de hambre y leyes empresariales. Unificar las huelgas y luchas aisladas, recuperando sus organismos sindicales, y exigiendo a la CUT y las centrales y federaciones, un plan de lucha independiente de los empresarios, el parlamento y el gobierno, así como la unidad en las calles con el movimiento estudiantil, que sufre la represión y criminalización.
Hay que fortalecer en los sindicatos y lugares de trabajo, una izquierda de los trabajadores, de combate, en la perspectiva de un movimiento obrero anti-burocrático, clasista e independiente de gobiernos y empresarios.

Pablo Torres
Dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Autor y editor del libro Rebelión en el Oasis, ensayos sobre la revuelta de octubre de 2019 en Chile, Edición Ideas Socialistas, 2021.