La iniciativa se da en un momento de desatada guerra comercial, donde diversas potencias buscan un nicho desde donde poder abrirse al mercado y aumentar sus ya cuantiosas ganancias.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Viernes 27 de julio de 2018
Un gran suspiro y tranquilidad atravesó al conjunto del empresariado europeo. Tal parece que aquellos días de tensas miradas y diferencias entre las naciones europeas y el presidente magnate de Estados Unidos, Donald Trump, vienen quedando en el camino.
Y es que la patronal europea BusinessEurope salió a celebrar efusivamente el resultado entre el presidente de la Comunidad Europea (CE), Jean Claude Juncker, y el mandatario norteamericano, donde este último resolvió avanzar en la eliminación de las tarifas arancelarias entre los dos bloques.
"La razón ha prevalecido. La agenda de conversaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos para desescalar el conflicto comercial es la correcta" señalaba el fragmento de un comunicado emanado por Juncker.
Esto significaría un intento por frenar los aranceles impuestos, llevándolos a cero, donde la tasa de impuestos presentada por EE.UU a materias como el acero o aluminio, significó la guerra comercial entre Bruselas y Washington.
Celebran los empresarios y sus bolsillos llenos de dinero
Sin duda la guerra económica desatada por distintas potencias tanto en Europa, Asia –principalmente China- y EE.UU por buscar un nuevo nicho geopolítico desde donde robustecer sus ganancias, viene dando importantes coletazos al conjunto de la economía internacional, donde los grandes afectados no son los grandes empresarios y sus millonarias fortunas, sino los trabajadores. Esto ya que los grandes reveses financieros expresados en los gobiernos de turno, siempre terminan recayendo concretamente en los hombros de trabajadores y trabajadoras junto a sus familias, por medio de recortes presupuestarios, despidos, o leyes que flexibilizan las condiciones miserables a las cuales los empresarios condenan a la clase trabajadora y sectores populares.
Este acuerdo a lo menos momentáneo entre EE.UU con la CE, no es más que una reconfiguración de la irracionalidad capitalista, donde las leyes de corte proteccionista se reformulan en virtud de reacomodar las condiciones en que la burguesía internacional explota y oprime a la gran mayoría de la población, viendo poder sacar la mejor tajada de la torta, sin embargo, nada está dicho ante un escenario tan impredecible, como también cambiante.