En una sala con aproximadamente 400 trabajadores y trabajadoras de TMB se llevó a cabo la primera asamblea para la negociación del convenio del colectivo del transporte municipal de Barcelona.

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57
Marta Clar Barcelona | @MartaClar1
Sábado 17 de octubre de 2015
Foto: Izquierda Diario
Como ya informamos en otra nota el pasado miércoles 14 de Septiembre se celebró un paro de 5 horas convocado por CGT, ACTUB, COS, CNT y BS. A la vez tuvo lugar una importante asamblea de trabajadores y trabajadoras de autobuses TMB, el servicio de transporte público de la ciudad de Barcelona, a raíz de la finalización del anterior convenio y el inicio de nuevas negociaciones.
La asamblea, que reunió cerca de 400 trabajadores y trabajadoras tuvo la ausencia de las principales centrales sindicales de CCOO, UGT y SIT que además fueron duramente criticadas por sus métodos burocráticos.
Una de las críticas más duras fue la referida a la nula oposición que han tenido estos sindicatos a que la empresa contratara trabajadores, que pese a realizar las mismas tareas, con unas condiciones que se encuentran fuera del convenio colectivo.
Saturnino Mercader, representante del Comité de Empresa de CGT, identificó esto como “otra estrategia de las empresas para tener divididos a los trabajadores.”
Una estrategia que según explicó, no se trata sólo de tablas salariales “B”, más bajas, sino que además contratan de forma particular condiciones laborales distintas, en la gran mayoría de los casos mejores condiciones, aunque desvinculadas del convenio colectivo y por lo tanto más manipulable por el empresario. Actualmente este colectivo representa un 14% del total en TMB, creando así categorías de trabajadores distintas entre sí, aun cuando realicen las mismas tareas. Las responsables de haber parado esto en su día, las centrales sindicales mayoritarias, no fueron capaces de hacerlo por tener a sus cúpulas completamente burocratizadas y entregadas a una política de pactos que está destruyendo el tejido industrial del país.
En la misma línea, Javier Lamata, conductor de autobús, criticaba duramente a estos sindicatos. “Llevamos negociando casi 10 meses y sólo ha habido 10 reuniones, no se avanza, la empresa sigue con su táctica: contratación precaria, no respetar el convenio, despidos objetivos y voluntad nula de negociar, parece que a la espera del tema político. Los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, no están de acuerdo con este paro, como no lo estuvieron para defender los dos días de descanso semanal donde hubo un gran movimiento de los trabajadores y trabajadoras. Siempre poniendo palos a las ruedas y reventando todo lo que es unidad de los trabajadores, que es más importante que la unidad sindical”.
Durante la hora y media que duró la asamblea, muchas intervenciones plantearon varias reivindicaciones importantes.
En primer lugar, la oposición a la privatización de una nueva línea de tranvía interurbano que conecte las líneas del ya existente Trambesós y Trambaix. Un proyecto que se suma a la progresiva subcontratación que se está dando en el sector de los transportes, a consecuencia de la progresiva privatización. En este punto Colau mantiene el mismo proyecto de gestión privada de este servicio que ya impulsara el gobierno municipal de CiU, en contra de lo que prometió en campaña electoral.
Además, “la construcción de esa nueva línea de tranvía afectara a todos los autobuses que pasen por la Diagonal: reducción de servicios, peores condiciones laborales a la larga para todos los trabajadores y trabajadoras. La idea es que varias empresas privadas como Alstom ó Globalvia gestionen esa nueva línea de tranvía. Este proceso ya se inició en 2002 con las dos lineas existentes ya privatizadas.Y ahora parece que quieren seguir la misma estela.”, explicaba Mercader.
En segundo lugar, desde la mesa sindical denunciaban la discriminación laboral que existe entre los empleados públicos y los trabajadores y trabajadoras de las subcontratas: “llevan nuestros autobuses, llevan nuestras líneas, cobran una mierda y trabajan un montón más de horas que nosotros. Por eso estamos exigiendo que esas líneas que son nuestras, y las plantillas que tienen vuelvan a nuestra empresa”.
La estafa que se esconde bajo la propuesta del pago de objetivos, una medida dirigida a disminuir el salario mínimo pactado por convenio, y el plan de pensiones, que después de una dura lucha por parte de los trabajadores y trabajadoras de TMB se consiguió implementar con el objetivo de adelantar la jubilación, una medida que los sindicatos han intentado convertir en un simple complemento salarial.
“Ahora, en lugar de subir el salario, al plan de pensiones”, denuncian. “Por eso decimos NO, quien quiera hacerse el plan de pensiones que se los haga, pero lo que queremos es salario”.
“Queremos salario, que suba el precio de partido entre 8 y 10 euros la hora. Que el plus de sábado trabajado se iguale como mínimo al plus domingo”, explicaban los trabajadores.
La contratación precaria es un modo de contratación cada vez más extendido entre los trabajadores y trabajadoras de los transportes. Jornadas a con jornada partida, destinadas sobre todo a cubrir los fines de semana que en los que se requiere el servicio, y sin saber si se les volverá a llamar para un próximo servicio cuando se finaliza el contrato. Algo que debería resolverse con los servicios de los empleados ya existentes si se implementara el servicio de descansos ya pactado anteriormente, con el que quienes quisieran podrían trabajar un día más. Una propuesta que permite, como dicen, dar servicio de lunes a domingo sin recurrir al empleo precario.
En esta misma línea, exigían “que se reduzcan los servicios partidos, que no hayan tantos. Sobre todo aquí los más nuevos están haciendo un montón de partidos, estamos diciendo que se reduzcan al 10%. Estamos diciendo que el máximo de un partido laborable sean dos horas y el festivo de una hora”.
Otro reclamo fue la regulación de los descansos semanales, y el mantenimiento del grupo 72, formado por trabajadores y trabajadoras que de forma voluntaria regulan su descanso hacia el fin de semana a costa de parte de sus ingresos, acuerdo que cada año puede variarse.
La asamblea finalmente votó de forma unánime por la exigencia a TMB de los puntos mencionados, y otros de carácter específico de sus puestos de trabajo, acordando preparar nuevas movilizaciones para el mes de diciembre en el caso de no avanzar en las negociaciones.