El pasado 11 de Julio el destacado murguista Ernesto “Tito” Torres realizó un taller para murguistas chilenos, un importante evento para un género que está empezando a echar raíces en Chile y una escena que está levantándose de a poco.
Miércoles 24 de agosto de 2016
Estructura de la Murga: Presentación, Popurrí, Couplé, Retirada y Bajada
“La presentación de la murga tradicional es una cosa, la murga de ahora ha variado un poco. En la presentación la murga se debe al carnaval porque es el espacio donde ellos pueden presentar este movimiento, si bien es cierto, sobre el carnaval es necesario pararse de una forma instituyente para cambiar eso también, ya que cada año hay mucha gente q no puede acceder a carnaval y excluye gente, excluye niños.
Cada año se habla sobre el carnaval, la fantasía de las serpentinas, la luna, etc. También están las murgas que son anti-murgas que cantan riéndose de eso, como va a reír la luna si está allá y se ve, no tiene cara.
Luego el popurrí es donde viene el análisis de la actualidad. Ahí me la juego parándome, opinando sobre lo que está pasado. Si el popurrí es muy blando, me paro hacia cierto lugar, ya que esa murga no está teniendo un compromiso con el pueblo.
Desde ahí aparece la creación de los personajes, los que vendrían siendo los coupleteros, en esos casos eso puede tener q ver con el popurrí o no. Antiguamente nada tenía que ver entre sí, luego se empezó a meter el teatro y se creó la idea del hilo conductor.
Luego viene la retirada que es más sensiblera. La murga siempre dice, en la retirada, que todos los momentos donde estuvo delante de esa gente cantando significó un montón, incluso nos pasa que cada retirada que se canta, cuando la gente aplaude, es como estar extrañando todo lo que sucedió anteriormente, desde la presentación hasta la retirada”.
Murga Joven
“En la murga joven trabajan en comisión, es un trabajo en conjunto, es como surge lo creativo, salir del espacio de comodidad, es estar en todo momento saliendo a la calle criticando, yo estuve más o menos 6 años haciéndolo, pero lo tuve q dejar, salía a la calle con una libreta y anotaba todo o q seme ocurría, pero eso no era vida –jajaja-.
Estas murgas jóvenes empezaron a asumir roles y a dejar a otros hacer, que me parece muy bien pedagógicamente, más todavía cuando recién comienza, porque tenemos murgas jóvenes que recién arrancan, que si bien es cierto, tienen mucha murga arriba, hacer no es tan fácil. Ellos se juntan, por murga serán 20 personas, y entre 20 personas gestionan todo, desde la plata, la escenografía, hacen festivales, los fines de semana invitan gente a cantar… hay calle”.
De dónde viene y hacia dónde va la murga en Chile
“Lo que he conocido de la murga chilena, si bien se transforma en un instituyente, surge de lo instituido, lo que le está faltando es esa calle. Si bien es cierto, si yo escucho una murga chilena hablan del camión, no es parte de la cultura chilena, es parte de la cultura uruguaya. La murga chilena, en su género tiene que buscar esa identidad, y ese diálogo lo va a encontrar en la calle, no en ningún espacio de cuatro paredes ya institucionalizado.
Lo que le digo a muchas murgas jóvenes es que tenían que dejar atrás un poco el conocimiento en cuanto al canto y a la música. Así es como se formaron las murgas jóvenes, cuando salían a la calle, la gente decía: “yo quiero estar ahí”, naces desde la calle no desde un espacio, el espacio es la calle, así fue como yo lo aprendí, en la calle, cantando en la esquina, no teníamos lugar de ensayo, teníamos que cantar en una esquina y nos echaban e íbamos para otro lado, era continuamente esa lucha de poder presentar lo que nosotros queríamos.
Lo que se realiza hoy, si bien esta en un espacio, todo el momento estamos desde el afuera hacia adentro, porque también tiene que ver con mi posición política, el como yo me voy a poner a escribir”.
Lo escénico en la murga
“La creación del personaje y el espectáculo tiene esto de esquizofrénico, que es lo que provoca la risa, porque nuestra matriz cultural está acostumbrada a que algo viene después de lo otro, cuando uno lo cambia queda en shock, provoca la risa.
Cuando se hace murga hay que considerar que la gente tiene que estar enganchada, es darle este ritmo esquizofrénico de que esto está bueno, pero también esta malo. Esos espectáculos que, si bien es cierto, pueden tener hilos conductores, no hay que darlo digerido. Lo que da la murga es que es un humor no digerido, la persona tiene que masticarlo para tomar la resolución personal y después reír.
Cuando hacemos un personaje, tiene que tener esto, que represente al pueblo o a alguna posición.
Otra cosa en la murga joven es la puesta en escena. Llego el teatro y empezó a transformar a la murga, lo cual empezó de cierta forma a matar la esencia que venía de murgas como La Nueva Milonga.
Las murgas jóvenes están en ese lugar, de cómo resolver de trabajar con el reciclaje y hacer algo lindo con eso, ahí está la creatividad y la resolución de conflictos, entonces estas todo el tiempo encontrándote con tus compañeros y con lo de afuera.
Cuando arrancó todo eso, el actor que hace la puesta en escena llevo el teatro, pero algunos lo hicieron muy teatral, pero lo que no contaron es que la murga canta detrás de una pared, es decir, a un lado de los micrófonos, si te das vuelta no te escuchas, el teatro ya no puede generar teatro con esto, su estética y puesta en escena tiene que salir. Por ejemplo, muchas murgas cuando hacen la puesta en escena, aprovechan que hay uno cantando y ponen toda la puesta en escena y dejan todo, pero que pasa, la gente muchas veces está sentada y tiene que ver hasta cuatro cosas, al coupletero, a la murga que se paró allá, al otro personaje que se paró al otro lado y a la batería que está haciendo una cosa en medio, se vuelve imposible seguir el hilo conductor.
Quien hace el personaje tiene que ser apoyado por el coro, si el coupletero está al medio, el coro esta atrás. Si la murga sale de donde está, el coupletero tiene que estar inmóvil o haciendo alguna forma. Lo principal es lo que dice el coupletero, la murga no puede estar haciendo otra cosa, porque la gente no sabe que mirar.
Se transformó lo coreográfico, se quiso mezclar cuando mueven las manos y ciertos movimientos que son coreográficos que no tienen que ver con la puesta en escena. Cuando uno monta primero arma la puesta en escena y después relleno con lo coreográfico.
La puesta en escena es como los personajes se disponen en el escenario, hay murgas que ponen los personajes a un lado, hay otras q ponen a los personajes ocupando todo el escenario. Es distinto en el popurrí donde aparecen personajes y utilería. Además de estar limitados por los micrófonos, también estoy limitado por tiempos, no puedo hacer las cosas de forma desordenada. Toda la murga debe estar coordinada y hacer las cosas al mismo tiempo.
Cuando estoy parado en el escenario no soy solo yo, yo veo a la gente, pero en la panorámica, estoy con todos al costado”.
¿Cómo trabajar con la gente que le cuesta expresarse teatralmente -aunque están sintiendo lo que quieren expresar-?
“La murga tiene efectos sanadores, hay que dejar que cada persona haga su proceso individual hasta que pueda soltarse y demostrar todo lo que está sintiendo. Sino sería como pretender que un niño de 5 años aprenda la multiplicación, aunque no está en su momento de hacerlo.
La murga es como una máscara grande, a mí por ejemplo, no me gusta cantar solo. Me pinto como una máscara en el escenario y cuando estoy sin maquillaje mis compañeros me sirven de máscara. El mensaje y el posicionamiento es lo que hay que transmitir más que lo técnico”.
¿Cómo acercarse al espacio popular real de la murga? ¿Cómo acercarse a esa calle de la que hablas ya que no tenemos referentes directos que nos hereden ese arte?
“Cuando me refería a la calle me refería a su calle, a la calle de Chile, es su calle. Las formas uruguayas de hacer murga, ya la tienen, la forma de hacer calle significa desde la pobreza a los lugares más ricos, la murga debe expandir. Una vez me dijeron, me gusta como actúas porque eres generoso porque brindas cosas tuyas de la murga incluso a gente que no tiene nada que ver con la murga. Y la calle, lo que te da es esa cultura nueva dentro de Chile, que también está en búsqueda de su identidad, que no la va a encontrar en ninguna institución. Porque desde esa búsqueda van a aparecer formas nuevas, a la gente que se acerque a preguntar. Hay tanta gente afuera que está buscando un espacio para decir lo que quieren. Salir a la calle también es salir a decirle a la gente que aquí tienen un espacio para decirlo, canten como canten.
Yo estoy en contra del casting en las murgas jóvenes, esto no es cantando por un sueño, acá entra la persona que quiere decir algo, el que quiere luchar, cantar sus ideales y las cosas q estas pasando con la sociedad, ese es el murguero, más que el que canta, ese vagabundo que va por las calles, que abre su mente”.
Nos acercamos a la murga por la maravilla del fenómeno, que es esa maravilla lo que queremos mostrar a los chilenos, ya que no tenemos ese acervo, primero hay que convencer de esta arte a la gente. Será bueno que primero una murga funcione bien artísticamente y de ahí para afuera.
“Pasa también en todos los grupos que se arman expectativas, yo también tengo fantasmas atrás que me están diciendo lo que tengo que hacer porque me gustó tal o tal persona. Nunca voy a estar separado de eso, ahora si se bien lo que tengo acá atrás tengo que conscientemente olvidarme de ellos para ser yo y crear mi propio personaje y posicionamiento. Cuando se empiecen a olvidar de eso, van a surgir esos espectáculos que generan muchas expectativas. Uno puede esforzarse para mejorar en técnica, pero lo más importante es la identidad que se le plasma. Ese rasgo identitario no se puede desligar del producto artístico. Si preguntas a esos murguistas que son nuestros referentes cual es el producto artístico que más les gusta, es la murga vieja. Pensar que tener un producto excelente es ver esa calidad de espectáculo, de arreglos, puesta en escena, etc., es como soñar y olvidarse de toda una historia, mas ustedes que creo que están empezando esa historia, si bien ella tiene esos fantasmas no los puedes estar empujando a la creación”.
El arte es elitista, no cualquier persona tiene acceso, en ese contexto me preguntaba, ¿Cuál va a ser la calle de esa murga? De tener una murga que gane plata o va a nacer por sus propios medios y trabajo reivindicando que voz quiere representar. El corazón de la sociedad es de quienes se sacan la mugre trabajando.
“Hay que lavarse y ensuciarse en la calle, y si bien esta todo el tema social de lo laboral, quiero que sepamos que hemos perdido cultura, durante muchos años se nos ha privado de ciertas partes culturales donde tenemos baches y la murga le canta a eso. Yo hace como 5 años que no vengo a Chile, y se nos han quitado muchas cosas… El mote con huesillo, los dulces de coco, etc., la murga va recobrando todas esas cosas. Hay gente que le conviene que en esa diversidad cultural tengamos baches. En esos mismos baches al yo querer esto puede que yo me institucionalice, haga un bache más grande y haga que la cultura no sea traspasada”.
En Chile tenemos medios de comunicación controlados, que venden una situación de crisis permanente que uno no puede evitar comprar y más encima no tenemos carnaval, ¿de dónde podemos sacar el humor que tiene q ir en las letras? ¿Cuál podría ser nuestro referente?
“¿El humor o la sátira? Como yo hago una sátira que puede ser humorística o no. La murga en realidad nunca hizo reír, lo hizo cuando se dio cuenta que pagaba, y ahí estamos de nuevo institucionalizando. Hay que olvidar de que es lo que deberían hacer y empezar a hacer solamente. Yo, por ejemplo, fui a ver a la Urdemales y me causó mucha risa. La sátira de los coupleteros me causo mucha gracia, quizás se están preguntado “¿Cómo hacemos reír?”, yo que vengo de Uruguay, quizás hubieron cosas que no entendía pero me reí igual, por la forma creativa de llevarlo a cabo.
Por ejemplo, si vamos a los barrios a cantar con los Dablos, vamos a Malvin que es más cheto, y la gente mirando seria o durmiéndose. Y eso debemos también comprenderlo no solo pararse desde un lugar.
Y lo otro que es fundamental que la tenemos que tener, es la habilidad de pararnos afuera de la sociedad para poder mirarla desde otro lugar, para después poder criticar a pesar que sabe que está inmerso en ella y totalmente influenciado por ella. Y relajarse, si bien esta la técnica, de hacerlo lo más lindo posible, relajarse y buscar su propio producto.
Tienen que seguir de alguna forma haciendo sus presentaciones, invitando otros murguistas. Cada uno de ustedes tienen un encargo social, ustedes cumplen un servicio para la gente y eso debe ser valorado. Ninguna murga es mejor que la otra, eso es institucionalizar lo que hago, ser celoso lo de lo que yo hago, y al mismo tiempo es un servicio, eso es contradecirse. Sería bueno que tengan esa sensación y que si se presenta una murga vamos todos a ayudar, y se llena de gente y se junten a cantar, eso es calle, eso es salir”.
Para que haya complicidad y fiato debe haber un grupo social y la murga. Acá en Chile la historia de la murga se empezó a escribir diferente, con un lado académico que me parece positivo. ¿Cómo la vez desde ese otro lado, el académico?
“Yo lo veo desde lo académico porque me dedico a trabajar con adolescentes. Cada educador, profesor, y persona que enseña tiene que usar esta metodología para sensibilizar quien soy y quienes son los otros. Lo académico esta bueno, pero esta bueno para enseñar lo académico, pero quizás lo que te va a dar la murga es como aplicar eso.
La murga se utiliza en escuelas, lo que yo hago es que cada curso haga algo diferente y después los junto. En El Prado había 230 niños en escena, y cada uno tenía una parte en la creación, canto, luces, trajes, letras, etc. Eso une.
Todo movimiento social siempre le dicen los otros que son la minoría, creo que ustedes están en un proceso en que no tendrían que ser la minoría, porque todavía no los toca la competencia, que van a ser 20 murgas, que se ven entre ustedes, que se conocen y se hacen talleres. Como esa minoría se transforma en un movimiento social que se transforma en la mayoría, para ser instituyente y apostar al transformación del otro tengo que ser mayoría”.
“Estoy muy agradecido que me hayan invitado, esto es algo que me apasiona, y como cada actor y cada personaje precisa un aplauso…”