En su habitual conferencia de prensa, el Jefe de Gabinete confirmó la decisión del gobierno de endurecer el Código Procesal Penal.
Miércoles 29 de octubre de 2014 10:36
Foto: DYN
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se refirió al tema del Código Procesal Penal en su conferencia de prensa matinal. Allí defendió las declaraciones del secretario de Seguridad, Sergio Berni, que aseguró que el país está "infectado de delincuentes extranjeros". Para Capitanich, las declaraciones del teniente retirado no son para "pregonar la xenofobia", y defendió el proyecto para expulsar del país a inmigrantes que cometan delitos.
Para disipar cualquier tipo de duda en las filas kirchneristas, en su rueda de prensa en la Casa Rosada el Jefe de Gabinete defendió el proyecto de "deportación inmediata a los que delinquen in fraganti".
Punto seguido, el ex gobernador del Chaco remarcó que la Argentina siempre ha tenido "los brazos abiertos a todos los ciudadanos del mundo".
Capitanich no aclaró en qué sentido utilizó el termino “brazos abiertos”, pero es sencillo hacer una interpretación.
En el caso de los gerentes de Chevron, por ejemplo, los “brazos abiertos” serían para abrazarse tras los acuerdos petroleros. En el caso de Rosmery Churapuña y Canabiri Álvarez, inmigrantes asesinados por fuerzas policiales en un reclamo de tierras en el Parque Indoamericano, los “brazos abiertos” del Estado tendrían otro objetivo. Hay “brazos abiertos” para los empresarios textiles y de la construcción que tienen beneficios estatales, no así los albañiles paraguayos o las costureras bolivianas que caen de los andamios levantando torres o pasan el día delante de una máquina. Hay “brazos abiertos” para recibir a los empresarios yanquis de Lear y habilitar a Ford a importar cables; hay brazos abiertos para reprimir a los trabajadores de la autopartistas que reclaman su puesto de trabajo.
Hay ciudadanos y ciudadanos, brazos abiertos y brazos abiertos.