La información se publicó hoy en el Boletín oficial y actualiza el esquema de precios del servicio de energía eléctrica. Esto ocurre a días de que cientos de miles de usuarios sufrieran apagones.
Miércoles 27 de enero de 2016 10:46
La resolución publicada solo hace referencia a las tarifas que regirán para los consumos realizados entre el 1° de febrero y el 30 de abril, dejando abierto el camino a nuevas subas a partir de esa fecha.
Justificando a las grandes empresas que recibieren subsidios millonarios durante más de una década, la Resolución 6/2016 afirma que “el Marco Regulatorio Eléctrico integrado por las Leyes Nros. 15.336 y 24.065 prescribe que el precio a pagar por la demanda de energía eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) debe ser suficiente para satisfacer el costo económico de abastecerla”.
Además agrega que “el abandono de criterios económicos en la definición de los precios del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) distorsionó las señales económicas, aumentando el costo de abastecimiento, desalentando la inversión privada de riesgo dirigida a incrementar eficientemente la oferta y restando incentivos al ahorro y el uso adecuado de los recursos energéticos por parte de los consumidores y usuarios”. El parasitismo de las empresas prestadoras del servicio se ve así justificado en una resolución ministerial.
Los mayores aumentos, según el nuevo esquema, serán para quienes consuman más de 300 kw. Ellos pagarán hasta 200% y 300% más que antes de la suba. Para quienes consuman más de esa cantidad, las subas son claramente más bajas, cercanas al 25% y un 30%. Esto evidencia que los grandes consumidores (empresas, superficies gigantescas y demás) saldrán beneficiados de este “reordenamiento tarifario”. En el otro extremo, el cambio implica la continuidad de subsidios para sectores de menores recursos que, estiman diversos medios, sería un 20% de los usuarios.
Este aumento se anuncia pocos días después de que casi un millón de usuarios sufrieran cortes de energía tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el área Metropolitana de Buenos Aires. La solución a la crisis energética saldrá del bolsillo de la población trabajadora, no de las mismas empresas que parasitaron los recursos del Estado por años.