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Red Internacional
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MOVISTAR. Técnicos de Movistar vuelven a la guerra: de Bilbao a Barcelona contra la precariedad

"Nos replegamos después de dar mucha guerra, pero para volver", así explican su lucha los trabajadores y trabajadoras contratistas de la multinacional Movistar, que organizaron una carrera de relevos de 800km de Bilbao a Barcelona.

Cynthia Lub

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia

Lunes 28 de diciembre de 2015

El denominado "Correscales 2016. Un trajecte de dignitat contra la precarietat" (Correscaleras. Un trayecto de dignidad contra la precariedad), tiene su destino final en Barcelona, donde se celebrará el World Mobile Congress del 22 al 25 de febrero.

Pero el verdadero destino es el fin de la precariedad laboral, una lucha que los trabajadores y trabajadoras técnicos de la multinacional Telefónica-Movistar comenzaron con la gran "rebelión de las escaleras o de los esclavos", tras una de las huelgas más importantes del año 2015, contra las condiciones esclavistas.

Ropa de trabajo, vehículo propio, seguro, responsabilidad civil, gasolina y herramientas: todo pagado por ellos mismos; circunstancias tales que les llevan a trabajar de 10 a 12 horas diarias, para cobrar entre 600 y 800 euros al mes. Una lucha contra el llamado “contrato bucle”, que afecta a unos 18.000 trabajadores técnicos, que permite que la empresa matriz se desvincule de los trabajadores y de los derechos laborales, que pasan a ser gestionados por las empresas contratadas o cientos de pequeñas empresas y falsos autónomos.

Los trabajadores se proponen dar un "nuevo salto" en su lucha, anunciando que "Correremos también para recaudar fondos para continuar nuestra lucha y todas las luchas presentes y futuras que tienen que realizarse para que podamos vivir vidas dignas. Y el Correscales llevará a Barcelona la huelga, que al fin y al cabo, es nuestra arma más eficaz, si la hacemos juntos", dicen a través del blog Teleafónica.

Barcelona había sido uno de los focos principales de la huelga, donde los huelguistas habían hecho un llamamiento: "#ResistenciaMovistar queremos poner en la agenda política la lucha contra la precariedad", que se hizo eco en un "Compromiso de las escaleras” firmado por candidaturas como CUP, ERC, EuiA Barcelona en Comú y Procés Constituent.

Plantearon así un desafío: que las posiciones conquistadas por estas "candidaturas ciudadanas" como Barcelona en Comú en el terreno político, se propongan decididamente impulsar medidas para fortalecer y desarrollar las luchas de la clase trabajadora y todos los sectores.

Para los huelguistas este compromiso se traducía en una exigencia a Ada Colau de no avalar la firma del MWC, como arma de negociación hasta que se resolvieran sus reivindicaciones. Es así que, el día anterior a que se firmara, decidieron en asamblea convocar a una concentración con la pancarta "Sin negociación, no hay renovación" en las puertas del Ayuntamiento. Sin embargo, Ada Colau apoyó al alcalde Xavier Trias en dicha firma considerando que es un “bien para la ciudad”, aún siendo un convenio redactado por CiU.

Una vez más, los trabajadores se movilizarán desde Bilbao hasta Barcelona en febrero, cuando se celebrará el MWC. Desde que finalizó la huelga esta rebelión nunca se ha apagado. Continuaron las asambleas, las protestas, las acciones para la caja de resistencia.

Como escribíamos en otro artículo, esta huelga ha dejado importantes lecciones para la lucha y organización de la clase trabajadora, que podríamos resumir:

1. Se enfrentaron a un gigante casi invencible, desafiando la enorme fragmentación y división de los 15.000 trabajadores llamados a la huelga en todo el Estado.
2. Fue una rebelión contra el modelo laboral del capitalismo español impuesto en los ’90, en el que se daba por "natural" la existencia de sectores precarios, subcontratados o "falsos autónomos".
3. Se enfrentaron a la "casta sindical" de CCOO y UGT, "los verticales" del siglo XXI español que dieron la espalda a la huelga desde el primer día.
4. Fueron un ejemplo de auto-organización, con sus asambleas, dando pasos en la coordinación estatal y la conformación de un comité de apoyo.
5. Retomaron la importante tradición de la clase obrera, de difundir la "Caja de Resistencia", elemento vital para poder mantener una huelga tan larga.
6. La lucha por hacerse oír contra el escandaloso silencio de la prensa. La ocupación del MWC y la firme decisión de imponer una negociación con la fuerza de la huelga, sentó a Telefónica a hablar con los huelguistas.
7. Las demandas de los huelguistas se impusieron en la agenda política tras el “Compromiso de las Escaleras”.

Eso nos dejó la primer gran huelga de los trabajadores técnicos de Telefónica- Movistar. Una lucha ejemplar contra la esclavitud de la enorme precariedad laboral que sufre cada vez más gran parte de la clase trabajadora, producto de los planes que los gobiernos de la casta política ha implementado en complicidad con la burocracia sindical. Una lucha que continúa, porque los técnicos de Movistar vuelven a la guerra".


Cynthia Lub

Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.

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