Telecinco emitirá la segunda temporada de ‘Amores que duelen, un programa de testimonios que pretende sensibilizar contra la violencia machista. Enmarcado en la iniciativa “Doce meses, doce causas” y “Doy la Cara”, ya ha recibido muchas críticas, sobre todo por su nombre.

Verónica Landa Barcelona | @lierolaliero
Viernes 9 de octubre de 2015
Logo de presentación del programa "Amores que duelen"
Que Telecinco lleva mucho tiempo vendiendo la violencia machista para ganar audiencia no es nada nuevo. Por ejemplo, el programa ‘Cambíame’ –que se dedica a cambiar de estilo a hombres y mujeres- titulaba así uno de sus avances de programa: “tolerancia cero con la violencia machista”. Después se ve a una joven llorando y explicando cómo sufrió una relación de maltrato psicológico y físico . Tamara, es “escogida” para realizarse un cambio de imagen a lo que la estilista del programa comenta que espera que su historia sea un ejemplo para las jóvenes que “permiten” que sus parejas les controlen. Argumento que implica que estas jóvenes son en cierta manera culpables de este control porque lo “permiten”.
Pero este es un discurso que Telecinco no quiere que esté presente en todos sus programas. En ‘Hombres Mujeres y Viceversa’ es una tónica que entre concursantes se expíen los teléfonos móviles y presenten conversaciones o material multimedia que vulneran la intimidad y degrada a la mujer.
El nombre elegido, ‘Amores que duelen’, se relaciona con el dicho popular de que “quien bien te quiere, te hará llorar” o la idea de que “por amor” hay que ser capaz de mirar hacia otro lado mientras se sufre una situación constante de violencia. Es peligrosa también porque el mito del amor romántico que nos inculcan desde pequeñas lleva a creer que aunque haya violencia, como “hay amor”, no se puede cortar con esa relación.
Además, llama mucho la atención que en la página del programa encontramos un apartado que anuncia que “Ana Mato apoya el programa de TV contra el maltrato”. Lo que no dice es que en el período que fue ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad en el gobierno de Mariano Rajoy, redujo el presupuesto para la prevención de violencia machista un 26%.
La larga trayectoria machista de Telecinco
Pero que nadie se confunda, porque podría parecer que Telecinco es el máximo defensor de los derechos de las mujeres y denunciante de la violencia machista. Sin embargo, Telecinco construyó su imperio mediático en torno a programas que cosificaban a las mujer.
Las azafatas, bailarinas o presentadoras tenían – y tienen- que cumplir unos cánones de belleza, y la imposición de estos cánones es un tipo de violencia machista.
Además, la mayoría –mayormente azafatas y bailarinas- cumplen con el papel de objeto sexual. Azafatas medio desnudas en todos sus programas con el único fin de llamar la atención al público masculino, obligadas muchas veces a hacer cosas denigrantes. Como el programa ‘¡Ay, qué calor!’ donde ganaba el concursante si elegía una imagen y una azafata, y la azafata llevaba dibujada la misma imagen en su pecho desnudo.
Otros ejemplos son ‘Tutti Frutti’ y las Mama Chicho, el Telecupón, ‘Vip Noche’ con las Cacao Maravillao, o ‘Las Noches de tal y tal’ programa donde Jesús Gil –sí, el del Atlético de Madrid y alcalde corrupto de Marbella- aparecía en un jacuzzi rodeado de mujeres en bikini para hablar de temas de actualidad.
Hoy los ejemplos los tenemos en ‘Hombres y Mujeres y Viceversa’, ‘Gran Hermano’, ‘Sálvame’, ‘Campamento de Verano’, y un largo etc. Si cogemos ‘Hombres y Mujeres y Viceversa’ vemos como desde su inicio en 2008 los roles de género no dejan de desfilar por el plató; y cómo no, los cánones de belleza y la difusión entre la juventud de que lo importante es el físico. Recordemos que es un programa en el que nada más entras si no le gustas al o la “tronista” te echa.
En ‘Campamento de Verano’ de 2013 la forma de tratar a Noemí Merino –ex Gran Hermano- levantó mucha polémica. La rociaron de chocolate, en directo, mientras el presentador Joaquín Prat hacía comentarios machistas, para terminar diciendo que sus compañeros podían lamerla. Esta escena le valió a Telecinco la retirada de publicidad de algunas marcas.
A los estudios que aseguran que existe una “generación de igualdad” se contraponen las estadísticas de aumento de machismo entre las y los adolescentes. Según la última Macroencuesta del Instituto de la Mujer, el 12,5% de mujeres de menos de 16 años que viven en el Estado español han sufrido violencia física o sexual de parejas o ex parejas, aproximadamente 2,5 millones, según el INE.
La hipocresía de Telecinco y el doble rasero sobre la violencia de machista es innegable. Al parecer, Paolo Vasile y su cadena no consideran violencia machista el fomento de roles de género y la cosificación del cuerpo de la mujer como un simple objeto sexual. Tampoco debe considerar que programas basura como ‘Sálvame’ tache en muchísimas ocasiones de “guarras” a las mujeres que protagonizan las historias de las que hablan durante horas y semanas.
Las generaciones que están creciendo con este tipo de telebasura además tienen una nula educación sexo-afectiva en sus centros de estudios -o en el caso de tenerla, es bastante deficiente- agravando así las expresiones de violencia machista y la dificultad para detectarla al estar tan arraigada en su día a día.