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Red Internacional
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OPINIÓN. Tenemos mucho más que decir sobre el aborto.

Los dichos de la ex ministra, Helia Molina, revivieron el debate del aborto en los medios y la prensa. Y es que esta verdad es un secreto a voces, los abortos en clínicas privadas da cuenta de una realidad más profunda, el carácter de clase que tiene al aborto en Chile.

Rafaella Ruilova

Rafaella Ruilova Licenciada en historia y militante de Pan y Rosas

Miércoles 7 de enero de 2015

Una mujer del barrio alto puede pagar (altas sumas) para decidir, una mujer pobre es obligada a parir. Convengamos que “secreto” para lxs diputadxs, parlamentarixs, ministrxs y gobiernos de turno, es decir para las altas esferas del régimen; y a voces porque es la realidad a la que se enfrenta toda mujer que tiene un embarazo no deseado: las “ofertas” del mercado y/o las condenas del estado. Todxs lo saben, pero algunos hipócritamente callan. Las feministas lo venimos denunciando hace tiempo, reflejo de ello son nuestros cánticos como “cuica, cuica, cuica naríz respingá tú te hací aborto en clínica privada”, pero también dándole una salida a esta problemática exigiendo nuestro derecho “aborto legal en el hospital”. Y es que el aborto es un derecho democrático, la decisión de toda mujer si quiere o no tener un hijo, la que debiese ser garantizada en condiciones seguras y de manera gratuita.

Hoy cuando se habla de aborto la derecha y la iglesia pregonan hipócritamente por “la moral” y por la “vida”. La Nueva Mayoría plantea legislar en las tres causalidades (inviabilidad del feto, riesgo de vida de la madre y violación) pero ¡cuidado! La mayor parte de los abortos no corresponde a estos casos, sino con mujeres que ya son madres y no pueden ni quieren tener más hijos, con jóvenes que no tienen acceso a una buena educación sexual y se embarazan, con mujeres que por distintos motivos deciden no terminar sus embarazos, por lo tanto es un paso adelante pero que en realidad encubre que el aborto tiene que ser un derecho para todas las mujeres, sin restricción. Además que tampoco el proyecto habla ¡del mercado privado del aborto!
Si la iglesia, la derecha y la nueva mayoría salen a defender sus intereses, NOSOTRXS LXS FEMINISTAS TAMBIÉN LO HACEMOS. No queremos más moral conservadora decidiendo por nosotras, lo que queremos es el derecho a decidir, porque nadie quiere el aborto legal para aplicarlo como hobby, sino para que quien requiera interrumpir su embarazo lo pueda hacer sin que esté de por medio la moral impuesta de la derecha y la iglesia, ni la capacidad económica para irse al extranjero o pagar una clínica privada.

El aborto y la educación como derechos

El movimiento feminista viene exigiendo el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. El movimiento estudiantil la educación gratuita 100% financiada por el Estado sin subsidio a los privados. Así, ambos debates se pusieron en la palestra de la mano de la movilización y organización; como también a través de casos aberrantes como de menores (¡de 11 años!) obligadas a ser madres después de reiteradas violaciones.
Y es que la educación y el aborto debiesen ser un derecho garantizado y no un negocio donde el mejor postor obtiene mejor servicio, uno de manera legal y en el otro arriesgando su integridad física y hasta cárcel por no tener los medios “suficientes” para pagar. Y hay que recordar que históricamente estos derechos negados y transformados en consumo tiene un punto común: ambos son legados de la dictadura militar, el aborto es ilegal desde el 1974 y el aborto terapéutico es prohibido desde 1989.

Las feministas, estudiantes y trabajadoras que nos reunimos en el Congreso por una Educación No sexista resolvimos LA NECESIDAD del aborto legal, seguro y gratuito, como el de una educación sexual que esté orientada al autoconocimiento y desde una perspectiva del derecho. Pero también la necesidad de una educación gratuita 100% financiada por el estado y sin subsidio a los privados ¿Por qué? Porque el filtro es el mismo: el de clase, aunque en el aborto también se agrega un elemento importante, el rol que se le asigna/impone a la mujer como su razón de ser: ser una madre abnegada.

Por una gran y amplia campaña por el aborto legal, seguro y gratuito.

La derecha y las iglesias salen con sus campañas en contra del aborto. Y la Nueva Mayoría dejó claro que no avanzará más allá de las tres causales ya señaladas. Nuevamente las feministas respondemos con una amplia campaña por el derecho al aborto, develando la hipocresía de la defensa de la vida de la derecha, porque se olvida de eso cuando se trata de mujeres pobres arrojadas a abortos clandestinos o de trabajadores que mueren en manos de sus hijos borrachos ¿o no Larraín? Develando la hipocresía de la moral de la iglesia y sus curas pedófilos ¿o no O`Reilly? Y demostrando, luchando y conquistando nuestros derechos para sacar la dictadura moral de nuestros cuerpos, y para eso debemos barrer con la herencia cada vez más putrefacta de la dictadura.