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Red Internacional
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Luchas Obreras. Testimonio de trabajador en huelga de Challenger

Los trabajadores que sostienen la huelga de Challenger en San Luis Potosí, nos envían su testimonio dónde dan cuenta de los atropellos laborales en la empresa y la posición de las autoridades gubernamentales que ignoran el conflicto.

Viernes 16 de octubre de 2020

A continuación reproducimos el testimonio de un obrero de la huelga de Challenger:

Mi nombre es Marven fui trabajador de la empresa Challenger en San Luis Potosí, actualmente en huelga, cuando entre a trabajar fue como en cualquier otro lado con tiempo extra, con mis prestaciones de acuerdo el contrato.

Posteriormente Alejandro (responsable de la empresa) comenzó a tener altibajos en el surtido de material, nos pagaron en partes nuestra quincena; hasta que nos mandaron de vacaciones en diciembre y ante nuestra pregunta de cómo nos pagarían el aguinaldo y las demás prestaciones de ley, la respuesta de la patronal era que no nos preocupáramos, que el depósito se haría sin problemas a nuestras cuentas el 22 de diciembre, incluso nos invitaron a disponer de nuestras tarjetas de crédito con la confianza de que nos pagarían.

Nos fuimos de vacaciones en diciembre, la última semana ya no nos la pagaron pero nos enviaron un recibo electrónico de un depósito que nunca apareció en nuestras cuentas.

Preguntamos muchas veces a la delegada Elvia, pero al parecer fue solamente para hacer sus cuentas, nosotros nos dábamos cuenta de que el contador asistía muchísimas veces al SAT, el señor tenía su plan para ampararse y a nosotros que éramos las personas que le dan fuerza a la empresa, por ser trabajadores nos pagaron muy mal.

Entrando el año, la primer semana, el secretario de trabajo Ibarra nos dijo: “ya no esperes nada de esa empresa, ya Alejandro dijo que no tiene como pagar”.

Todo ese tiempo fui a tocar puertas a otros trabajos.

Se puso la demanda de inconformidad, la Secretaría del Trabajo nos comenzó a dar largas, por la temporada decembrina la abrieron hasta después del 6 de enero, nos quedamos sin alguien que nos pudiera guiar, después de poner la demanda nos dimos cuenta de que no íbamos a tener ningún tipo de ingreso y que teníamos que esperar a que nos dieran una respuesta. No teníamos de donde tomar recursos para poder sobrevivir.

En mi caso batallé bastante porque soy del grupo vulnerable y como me quedé sin seguro social estuve comprando mis medicamentos, que generó un gasto enorme, debido a mi presión alta no podía quedarme sin medicina.

No sabíamos que iba a pasar porque Alejandro nos seguía dando largas, no sé si se contactó con el dueño de la empresa que es Allen, supe que no le recibía la llamada. Alejandro simplemente nos echó a la calle, cerró la empresa. Esperamos que llegara la notificación para la huelga, intentamos continuar tal cual como estábamos, yo en lo personal fui con otras personas a una empresa que se llama Daico a solicitar empleo, pasamos las pruebas y nos dijeron que era casi segura nuestra contratación, gastamos en papelería y transporte, nos dijeron que iban a poner de pretexto que estábamos enfermos de la cadera pero en realidad no nos iban a contratar porque estábamos en un proceso de huelga, como esa empresa varias de la zona nos rechazaron por estar en proceso jurídico contra la empresa.

Tenemos deudas y el responsable de la empresa no da la cara, tenemos que hacer guardias, disponiendo tiempo porque tenemos que trabajar, estar con nuestras familias, el sindicato nos dio un apoyo de despensas pero es eso, un apoyo.

Lo que yo quisiera es que esto se resuelva, habemos personas que ya tenemos más de 50 años y que si pasamos el filtro de la edad somos rechazados por estar en huelga.

Lo único que queremos es nuestro finiquito y nuestra liquidación, no nos dieron aguinaldo ni fondo de ahorro, no nos dieron nada más que discordia, largas. Tuve que pasar una navidad con mi familia en donde yo no pude aportar y el peso de los gastos cayó sobre mi esposa y mi hija, cosa que a mí me hacen sentir muy mal, ya que no pude completar proyectos.

No solo fuimos nosotros, también los empleados de confianza, un supervisor, Héctor, al ser diabético tenía varías afectaciones a su salud por la presión laboral, limitaban la herramienta, hacíamos el trabajo con lo que había a la mano.

La justicia no ha presionado a Alejandro que está libre, sabemos que está amparado, no entiendo las leyes. Es más fácil que encarcelen a un pobre por robarse una torta y esta persona que abusó de familias está libre.

No sé cómo puede estar tan tranquilo después de que dejó en la calle a muchas familias, hay quienes han tenido suerte y consiguen algún trabajo pero al darse cuenta de que están en un proceso laboral son despedidos.

El gobierno no se ha parado quizá porque somos 13 trabajadores, pero somos 13 familias que se truncó su futuro que dependemos de nuestro trabajo pero tenemos la puerta cerrada, lo único que queremos es tener lo que nos corresponde.

Uno ya no piensa en regalos u otra cosa, que no se pudieron comprar porque no nos dieron aguinaldo, lo que queremos es poder pagar las deudas que se han acumulado desde que cerraron la empresa sin previo aviso.

Desde la redacción del diario digital La Izquierda Diario México nos solidarizamos con la huelga de Challenger y exigimos su inmediata solución. Invitamos a nuestros lectores a seguir enviándonos sus testimonios que serán publicados de manera anónima.