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Chile

Reforma Laboral. Titularidad sindical sin derecho efectivo a huelga

Los caminos de la reforma. El plan laboral de la dictadura. Supuestos avances y el fin de la ilusión del derecho efectivo a huelga. Fracaso de la estrategia de presión parlamentaria.

Pablo Torres

Pablo Torres Comité de redacción La Izquierda Diario Chile

Jueves 24 de marzo de 2016

La llamada reforma laboral

El 29/12/2014 ingresaba al parlamento la prometida reforma laboral, llamado “proyecto de ley que moderniza las relaciones laborales”, que supuestamente vendría a cumplir una deuda pendiente en derechos colectivos de los trabajadores: sindicalización y negociación colectiva (1). Una reforma en los marcos del Código del Trabajo de la dictadura, del plan laboral de 1979. Fue aprobado en primer trámite en junio de 2015 por la Cámara de Diputados.

En segundo trámite, en el Senado, vino la “cocina”. En un marco económico de desaceleración, caída de los precios del cobre y giro a la derecha del gobierno (“realismo sin renuncia”), con la Democracia Cristiana operando activamente en colaboración con los gremios empresarios y acuerdos con la derecha, en el Senado se suprimió una gran parte del “corazón de la reforma”, referido a negociación colectiva y derecho a huelga.

Aprobado en el Senado a inicios de marzo de este año, el gobierno las tomó como suyas y realizó “indicaciones” que votó nuevamente Cámara Baja en tercer trámite. El día de ayer, a dos días de la movilización nacional de sectores de trabajadores convocada por la CUT, se realizó la votación en la sala de la Cámara de Diputados, aprobando una parte central de la reforma del Senado y de indicaciones del gobierno. Otras fueron rechazadas, pasando ahora a “comisión mixta” del parlamento.

No habrá derecho efectivo a huelga

La reforma aprobada en el Senado, las indicaciones que hizo suyas el gobierno (que generaban tensiones en la Nueva Mayoría, así como movilizaciones del mundo sindical), y aprobada ayer en el parlamento, tenía una cuestión clave: “adecuaciones necesarias en caso de huelga”, un camuflado y legal reemplazo interno de huelguistas. La voz del gobierno fue clara: no habría derecho efectivo a huelga.

Vino de las entrañas mismas de la “cocina” del Senado: los Zaldívar, los Walker, los Allamand, viejos políticos del “partido del orden”. El día de ayer en Diputados, por 68 votos a favor, 36 en contra y 6 abstenciones, se aprobó. La voz del parlamento fue clara: no habrá derecho efectivo a huelga.

Gobierno y Parlamento al servicio del orden económico-social post-dictadura

El gobierno había proclamado la reforma como un gran cambio en los derechos colectivos de los trabajadores. Cambios iban a haber, tras el ciclo abierto el 2011 y en particular las luchas sindicales desde el 2013. Pero los supuestos “avances” que presenta el gobierno, como la “titularidad sindical” (prohibición a los empresarios de extender beneficios unilateralmente a los trabajadores, que promueve la no afiliación) aunque moleste a algunos gremios patronales y sectores de la derecha, no son en realidad ningún avance real en los derechos colectivos, al ser en los marcos del plan laboral de 1979, al seguir un 55% de los trabajadores del país sin derecho a negociar colectivamente, así como cercenado un derecho efectivo a la huelga (permitiendo el reemplazo interno) contra el movimiento sindical. Ni siquiera se discutió la negociación colectiva por rama o actividad de la economía una demanda sentida e impulsada por numerosos sectores del movimiento obrero, manteniendo la negociación restringida al nivel de empresa, uno de los pilares del plan laboral.

En el contexto de crisis de representación política con los innumerables casos de corrupción, un ánimo anti-empresarial producto de los “abusos” con la colusión, descontento en el movimiento sindical, que se expresó el martes en una importante movilización nacional con paro parcial en sectores, convocada por la CUT, y un paro de 3 horas de varios puertos del norte y sur del país apenas conocida su aprobación el día de ayer, ha quedado en evidencia a qué intereses sirve el Gobierno y el Parlamento binominal. Instituciones herederas de la dictadura que siguen sosteniendo el viejo orden económico y social pos dictadura, anti-obrero y anti-sindical.

Pase a comisión mixta

Otras indicaciones del Senado, rechazadas por la Cámara de Diputados, pasarán a “comisión mixta” donde seguirá abierto el debate: “negociación colectiva y huelga “pacífica” –que criminaliza la acción sindical-, negociación colectiva interempresas –que la deja a “voluntad” de las empresas- negándosela a los miles de sindicatos interempresas.

¿Por qué siguen molestos algunos gremios patronales y sectores de la derecha?

Gremios empresariales y sectores de la derecha no quedaron tampoco satisfechos. La SOFOFA señaló que "puso en suspenso las pocas mejoras" del Senado, ante la rechazo de indicaciones que pasaron a comisión mixta. Por otro lado, cuestionaron nuevamente la titularidad sindical al supuestamente “obligar a una persona a ingresar a un sindicato para que pueda acceder a beneficios laborales (…) una clara afectación de las libertades individuales de cada trabajador", añadieron. Melero, ex Presidente de la UDI, en el mismo sentido, señaló no habrá “libertad” para el trabajador como individuo. Anunció que recurrirán al reaccionario Tribunal Constitucional.
Quieren más poder de “mando”, resguardado ampliamente por el Código del Trabajo, hablando de democracia cuando es conocido por cada trabajador/a que sus “libertades” terminan en la puerta de cualquier empresa, sea en servicios, minería, construcción.
Sin embargo, quedaron muy contentos con las adecuaciones necesarias contra el derecho de huelga, que votaron también a favor.

El PC y la burocracia de la CUT: el fracaso de la estrategia de “presión” parlamentaria

La votación de la Nueva Mayoría no fue unánime. Algunos hablan de “división”, otros dicen que no. Lo mismo cuando la votó el Senado. El Partido Comunista, miembro del gobierno y la NM, votó con sus 6 diputados en contra. Sin embargo, en todo momento apoyaron al Gobierno, que se transformó en el principal impulsor de las iniciativas del Senado. Lo encubrieron como “progresista” contra los “conservadores” de la “cocina”. También la burocracia sindical de la CUT, que ha apoyado cada uno de los pasos de este gobierno. La estrategia de negociación y presión parlamentaria, mostró su fracaso y la orientación reaccionaria de esta política, sostén por izquierda de la Nueva Mayoría y del gobierno de desvío de Bachelet.

Aunque buscaron tardíamente una movilización, que sin embargo expresó en las calles en numerosos sectores del sindicalismo el rechazo a la reforma, y ahora las direcciones oficiales de la CUT se muestren críticas, han acompañado el giro al “realismo” (forma de encubrir el giro a la derecha) del gobierno.

El PC basó su alianza en la NM con las reformas. La tributaria, una estafa. La reforma a la educación superior, aún no está. La secundaria, otorga educación gratuita aumentando el subsidio a empresas de educación privada (casi el 65% de los colegios). La gratuidad para todos, con ley de financiamiento, terminó en un 50% de los “más vulnerables”. Ahora, el ajuste presupuestario anunciado quitará 18% de los recursos a educación y gratuidad. La reforma laboral, en los marcos del plan laboral de la dictadura –que no discute ni siquiera la negociación colectiva por rama o actividad de la economía o la distinta aplicación de huelga- retrocedió incluso de su promesa y mantuvo el reemplazo interno en huelga.

Su estrategia de colaboración con el régimen neo-pinochetista y el gobierno de Bachelet, en los marcos de un descontento más general con estas instituciones, está abriendo un amplio ánimo anti-burocracia en sectores del movimiento sindical, que hay que desarrollar combativamente con la movilización y organización democrática, orientado en una política independiente de Bachelet y la Nueva Mayoría

No a la Reforma Laboral
Organizaciones sindicales llaman a rechazarla

Diversas organizaciones sindicales y de izquierda han hecho un abierto llamado a rechazar la reforma laboral.

Desde la agrupación Alternativa Obrera sus dirigentes han denunciado al gobierno y el parlamento. Como parte de sindicatos de la salud, la industria, minería, servicios y correos, llaman a rechazar la reforma laboral, exigen a la CUT que rompa con el gobierno e impulse un plan de lucha y luchan por la coordinación de los sectores combativos en un polo para enfrentar al gobierno y la burocracia. Con esa misma orientación, paralizaron y se movilizaron el martes 22.

La Unión Portuaria, Trabajadores Forestales de FETRAFORMA, grandes sindicatos mineros agrupados en la Federación de Trabajadores Mineros en Antofagasta, entre otros, salieron a rechazar la reforma laboral.

Ha quedado demostrado que no será la confianza en el gobierno, el “lobby” ni la “presión” parlamentaria la que harán conquistar derechos a los trabajadores.

Sólo será con la fuerza de la movilización unitaria y la auto-organización combativa y anti-burocrática de los trabajadores. Con independencia de los empresarios y de los partidos del régimen, denunciando sus maniobras e intereses. Con la unidad con el movimiento estudiantil. Ampliando la organización y coordinación desde las bases, sólo la movilización podrá tirar abajo esta reforma y el plan laboral de la dictadura.

Notas

(1) El porcentaje de afiliación sindical en el país alcanza una cifra de 14,2% según datos de la Fundación Sol y la cobertura de la negociación colectiva al 8,1% de los asalariados. Revisar “Cinco claves del paro nacional de la CUT” para ver más datos.


Pablo Torres

Dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Autor y editor del libro Rebelión en el Oasis, ensayos sobre la revuelta de octubre de 2019 en Chile, Edición Ideas Socialistas, 2021.

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