Se cumplen 59 días desde que comenzó la huelga de hambre de los ex prisioneros políticos de la dictadura. 59 días luchando para visibilizar las demandas de justicia y reparación.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 15 de junio de 2016
Los huelguistas están en Santiago en la sede del CUPEMCHI, en Avda. Brasil 349, frente a la Plaza Brasil. A pesar del enorme apoyo recibido de distintas organizaciones políticas y sociales nacionales y del extranjero, denuncian la indiferencia e invisibilización del gobierno y los medios de comunicación.
No es de extrañar esta situación, se trata del gobierno de la Nueva Mayoría, el mismo que impulsa la detención por sospecha y el control preventivo de identidad, el mismo que viene criminalizando al movimiento estudiantil y sus demandas, el mismo que reprime al pueblo mapuche y no reconoce sus demandas.
Menos aún extraña de los grandes medios de comunicación, los mismos financiados por avisajes del gobierno, que responden a los intereses de la derecha y los empresarios.
La huelga de los ex presos políticos, los mismos que enfrentaron tortura, persecución y represión por enfrentarse a la dictadura, muestra la brutal impunidad que existe en Chile, donde apenas un centenar de militares están presos en la Cárcel Especial de Punta Peuco, donde aun existen miles de torturadores y violadores de derechos humanos libres.
Hay que rodear de solidaridad y visibilizar la huelga de hambre que se lleva adelante en Santiago y Concepción, que busca mejorar las condiciones de reparación de los ex presos, que cobran pensiones miserables versus las millonarias pensiones que reciben inclusive los militares castigados por crímenes de lesa humanidad.
Pero también la huelga es un recordatorio de que la demanda de cárcel, castigo y justicia sigue más presente que nunca.