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Red Internacional
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Magisterio. Todos a la jornada de lucha convocada por la CNTE contra la reforma educativa

El paro de 48 hrs. convocado por la CNTE para este 9 y 10 de abril, movilizará a miles de maestros de Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Guerrero, así como a contingentes de otros estados. Para derrotar la reforma educativa, todo el magisterio debe sumarse a la lucha.

Sábado 7 de abril de 2018

Como parte de su plan de lucha de este año, el IV Congreso Nacional Extraordinario de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), resolvió realizar un paro de 48 hrs. ante los avances de la reforma educativa, que es parte de los planes del régimen contra la clase trabajadora.

En Chiapas, 140 mil docentes prometen tomar las calles este lunes 9 desde las 10 am. La jornada concluirá con una Asamblea Estatal que definirá las acciones del segundo día de paro. Si bien allí se logró frenar la reforma educativa hasta diciembre, el magisterio chiapaneco se prepara para evitar su avance en el 2019.

En Oaxaca la situación es más difícil por el avance de la reforma luego de la reestructuración del IEEPO, pero la apuesta es que los 82 mil docentes de la Sección 22 se sumen activamente a las jornadas con bloqueos de carreteras y movilizaciones. Los objetivos son que se reinstale la Mesa Nacional Única de Negociación entre la CNTE y la Secretaría de Gobernación, manifestarse contra la Ley de Seguridad Interior y el terrorismo de estado, así como lograr la solución de las demandas del magisterio.

Unámonos para echar abajo la reforma educativa y todas las reformas estructurales

En los últimos años, el magisterio combativo salió decididamente a las calles, cuestionando la aprobación de las reformas estructurales y la reforma educativa con paros y movilizaciones en todo el país. Nos fortaleció la alianza con los padres de familia y otros sectores populares. Cientos de bloqueos, de vías y carreteros, fueron apenas una muestra de lo que somos capaces cuando nos unimos.

Estas nuevas jornadas de lucha de la CNTE llegan cuando el hartazgo ante tanta impunidad y violencia que golpean al pueblo trabajador, así como la asfixia que nos provocan la carestía de vida, la precarización laboral y los paupérrimos salarios, se sienten a flor de piel. Pero con el proceso electoral los partidos al servicio de los empresarios y el régimen intentan conducir todo este descontento hacia las urnas, aprovechándose de las ilusiones en que mediante el voto vendrá el cambio tan necesario.

Para evitar que sean frustradas nuestras aspiraciones, partiendo del importante resolutivo del IV Congreso de la CNTE relacionado con la necesidad de mantener la independencia política de todos los partidos patronales, es necesario rodear de la más amplia solidaridad activa las jornadas del 9 y 10 abril, por todos los sectores obreros y populares que se reivindican democráticos y opositores, así como por toda la base magisterial del SNTE que hoy enfrenta aislada en cada escuela el brutal ataque contra sus derechos y conquistas.

Si queremos derrotar la reforma educativa, debemos tratar de incorporar a las próximas jornadas de lucha al conjunto del magisterio nacional (afiliado al SNTE en su mayoría), que ya mostró su disposición a salir a las calles en muchos estados en el 2016, como requisito indispensable para poder realizar un verdadero paro nacional.

Lamentablemente, la dirección del SNTE ha sido cómplice de la reforma educativa, lo que se demuestra nuevamente con su apoyo al candidato presidencial priísta.

Por eso, para imponer a los charros la unidad en la lucha de todo el magisterio, es fundamental impulsar asambleas de base en todas las escuelas y centros de trabajo, zona por zona y sección por sección. La CNTE, en particular sus secciones “consolidadas”, deben hacer un llamado y poner todos sus esfuerzos para lograr este objetivo. Esto, como parte de la lucha por recuperar el sindicato para ponerlo realmente al servicio de las y los trabajadores, enfrentando a sus dirigentes charros.

¡De norte a sur, de este a oeste...!

La resistencia del magisterio contra los planes de la OCDE y el Banco Mundial, ya es parte de una lucha global.

En América Latina crecen las huelgas en Argentina, Puerto Rico, Dominicana, Brasil y México, pero en el 2017 vimos también al magisterio en Perú, Colombia, Ecuador y Honduras salir por cientos de miles a las calles.

Hay luchas en curso en Kenia, Nigeria y otros países de África contra los ataques al gremio. En Europa, los docentes de Holanda, Eslovenia y Reino Unido salieron a la huelga. En Ottawa, capital de Canadá, una huelga de dos semanas se sostuvo en la Universidad Carlton.

En Estados Unidos las huelgas docentes se siguen extendiendo: Kentucky, Arizona, Maryland, Oregon, Chicago y West Virginia fueron la avanzada, y la más reciente en Oakland da cuenta de la gran fuerza que tiene el magisterio cuando se decide a dejar las aulas para actuar colectivamente en las calles forjando la unidad con otros sectores, como los estudiantes que salieron en apoyo a sus maestros, en un hecho histórico para ese país.

La fuerza de los paros magisteriales del 2016 en México mostró el enorme potencial de la movilización nacional junto a nuestros aliados del pueblo trabajador.

Hoy, al no contar con esa fortaleza, la mayoría de los maestros y maestras no podemos parar, aunque estemos de acuerdo con la medida, al igual que el resto de los trabajadores que padecen las demás reformas estructurales, pues se encuentran maniatados por sus direcciones charras.

En este sentido consideramos indispensable prepararnos desde ahora para la próxima jornada de lucha de 72 hrs. convocada por la CNTE, que se realizará del 30 de abril al 2 de mayo, recuperando la unidad escuela por escuela en todo el país, con un verdadero plan que nos permita parar y salir a las calles, incluyendo a las bases magisteriales que no están organizadas en la Coordinadora.

Sabemos que no será posible lograr la abrogación de la reforma educativa sin soldar la unidad con otros sectores de trabajadores, para lo cual la CNTE tiene la autoridad y la posibilidad de convocar, junto a los demás sindicatos opositores, como los que integran la Nueva Central de Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores, a un gran Encuentro Nacional de organizaciones sindicales, sociales, políticas y estudiantiles.

Que convoque un Encuentro que permita acordar un plan de lucha unificado con el fin de tirar todas las reformas estructurales (tal como se resolvió en el IV Congreso Extraordinario de la CNTE), así como la Ley de Seguridad Interior y evitar la aprobación e implementación de la nueva reformar laboral, que busca arrodillar a todos los trabajadores mexicanos.

En ese Encuentro, desde Nuestra Clase plantearíamos que para dar esta lucha es fundamental la independencia política respecto a todos los candidatos y partidos que sostienen al régimen. Sólo confiando en nuestras fuerzas y métodos de lucha como trabajadores, con la movilización en las calles y el paro nacional efectivo, podremos lograr nuestras demandas.