El gobierno mexicano responde con garrote a la exigencia de diálogo del magisterio en lucha, mientras encarcela a los dirigentes y desaloja brutalmente a los maestros en el IEEPO.
Martes 14 de junio de 2016
Con el encarcelamiento de los dirigentes de la Sección 22 Francisco Villalobos y Rubén Núñez, y el brutal desalojo de los maestros plantados en el IEEPO el pasado 11 de junio, el gobierno responde con el garrote a la exigencia de diálogo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Estos nuevos golpes se suman a una larga lista de maestros detenidos, amenazados con órdenes de aprehensión, despedidos y asesinados por luchar contra la reforma educativa.
El feroz ataque contra el magisterio emprendido por Peña Nieto y el secretario de educación Aurelio Nuño, con el apoyo de los charros del SNTE, responde a las exigencias del imperialismo y los empresarios representados por Mexicanos Primero.
Además de convertir la educación pública en un negocio, precarizar las condiciones laborales de los trabajadores de la educación y someterlos a un férreo control burocrático, con la reforma educativa el gobierno busca arrodillar a la CNTE, asestando un golpe aleccionador para el conjunto de la clase trabajadora, que le permita avanzar con la liquidación de derechos y conquistas y profundizar la entrega del país a las transnacionales.
Por ello, es de vital importancia y debe estar en el interés de todos los trabajadores unificar fuerzas con los maestros que resisten el ataque, como lo vienen haciendo ya los padres de familia (que también son trabajadores), comunidades y trabajadores de la salud en estados como Chiapas y Oaxaca.
En este camino, es necesario que la lucha se fortalezca a partir de las posiciones ya conquistadas por los trabajadores, es decir, los sindicatos que se reclaman democráticos como los agrupados en la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y la Nueva Central de Trabajadores (NCT).
A pesar de su gran magnitud, la lucha del 2013 contra la reforma educativa mostró que, de manera aislada, las fuerzas del magisterio son insuficientes ante un gobierno dispuesto a imponerse a toda costa, y que es necesaria la unidad con nuestros hermanos de clase para vencer. Un triunfo del magisterio nos dejará en mejores condiciones a todos los trabajadores para luchar por todas nuestras demandas.
Saludamos la marcha sindical de este 14 de junio en apoyo al magisterio, como un primer paso que debe tener continuidad mediante los métodos de lucha de nuestra clase como la movilización y el paro.
En ese sentido, consideramos necesario que los trabajadores de base de la UNT y la NCT discutan en sus asambleas sindicales democráticamente la necesidad de convocar en lo inmediato, junto a la CNTE, a un gran Encuentro Nacional de sindicatos y organizaciones para definir un plan de lucha unificado y ponerle fecha al paro nacional que frene este ataque y libere a los maestros detenidos.