El Gobierno de Díaz Ayuso ha asignado a dedo otro contrato público más en el hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal, casi tres años después del comienzo de la pandemia. Nuevamente se ha otorgado un contrato sin concurso público ni publicidad, por 571.930,99 euros, esta vez a la empresa Serveo (antes Ferrovial Servicios), que ya había recibido 13,5 millones de euros en tareas de mantenimiento
Miércoles 4 de enero de 2023

El contrato, que se había publicado el pasado 23 de diciembre por la mañana en el Portal de Contratación pública de la Comunidad de Madrid, ha empezado a ejecutarse este 1 de enero. En el portal no figura la duración que tendrá el contrato, que se califica descaradamente como una tramitación de emergencia, año y medio después del último Estado de Alarma.
Estos "favores" y amiguismos del gobierno del PP de Madrid no son raros, y no es la primera vez que esta empresa de mantenimiento obtiene un contrato sin presentarse a concurso público. Se argumenta esta asignación a dedo bajo la excusa de la séptima ola del COVID-19 y un aumento de la actividad asistencial, en un hospital de 80.000 metros cuadrados donde la ocupación no alcanza ni los 50 pacientes desde hace varios meses, según reportes de los trabajadorxs.
Según datos propios reconocidos por la consejería madrileña de Hacienda, en 2020 se invirtieron en el Zendal 153 millones de euros. Mientras tanto, la sanidad pública madrileña agoniza por falta de personal y por la privatización de los servicios.
La construcción del proyecto fue también una adjudicación a dedo a una constructora ligada a Florentino Pérez. Como denunciaban los sanitarios en su momento y mantienen todavía, se trataba de una operación de marketing con plantas enteras fantasma, es decir que podían no tener ningún uso sanitario.
La construcción de este centro, como denunciaron múltiples organizaciones sindicales, se hizo con todo tipo de irregularidades. Lo más escandaloso es que al haber sido catalogado como una "obra especial", los sindicatos no estaban habilitados para realizar inspecciones. En su momento, desde el sindicato CCOO de la construcción denunciaron que tuvieron que colarse "en la obra para poner en conocimiento de la Inspección de Trabajo los graves hechos que estaban ocurriendo allí".
En un momento de extrema tensión sanitaria en lugar de contratar más personal y medios, se utilizaron recursos para lavar la imagen de Ayuso y regalarle dinero a los multimillonarios dueños de las constructoras.
Pero la defensa por una sanidad pública, universal y de calidad no solo pasa por plantarle cara a los gobiernos de derecha y extrema derecha como el de Ayuso que llevan a cabo la degradación y privatización de la sanidad, sino también al gobierno central y los partidos "progresistas".
No en vano precisamente las leyes que permitieron avanzar en el proceso privatizador de la sanidad fueron leyes como la 15/97 que contaron con el apoyo del PSOE. Es por eso que la defensa de una sanidad pública solo puede pasar por la articulación de una movilización amplia de usuarios y trabajadores.