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Tribuna Abierta. Trabajador de museos: "la administración externaliza todos y cada uno de los servicios"

Un joven trabajador denuncia la política de subcontratación del Ayuntamiento de Barcelona y a la empresa Ciut’ART por un ERTE aunque el Ayuntamiento había garantizado las nóminas de los trabajadores.

Lunes 6 de abril de 2020

Soy Pablo, tengo 28 años, soy graduado en Historia, hablo cuatro lenguas y trabajo en un museo público de la ciudad de Barcelona. A principios de 2015, después de cursar un máster en Museología, emprendí ruta para intentar iniciarme laboralmente en el ámbito cultural de Barcelona. Rápidamente, pude darme cuenta que todas y cada una de las equipaciones culturales públicas de la ciudad, ya fueran dependientes de la ICUB o de la Generalitat, estaban copadas por empresas adjudicatarias que se encargan de ofrecer multitud de servicios, entre los cuales se encuentra los de atención en el público. Dicho de otro modo, la administración externaliza todos y cada uno de los servicios que hacen funcionar un museo, dando curso a empresas a las cuales lo único que se los exige en el pliego es que se ajusten en el presupuesto preestablecido por la administración de turno.

Pues bien, acabé en Servicios Educativos Ciut’art SL, una de las empresas que forma esta terna. Empresa que, por otro lado, ostenta el dudoso honor de ser una de la más reconocidas en el sector por sus prácticas poco elegantes, por así decirlo, con los trabajadores y trabajadoras de los diferentes museos que coordina.

Y puedo decir que no se trata de un rumor. Sueldos de no más de 600 euros por 25 horas, contratos de obra y servicios eternos, es decir, en fraude de ley, presiones y actuaciones discriminatorias por ejercer actividad sindical o silenciamiento de la convocatoria de elecciones sindicales, fueron tan solo algunas de las prácticas abusivas que podías encontrar en su catálogo. Esto, unido a la inexistencia de un convenio sectorial que regulara nuestra actividad profesional, fueron razones suficientes porque durante el verano de 2016 el comité de empresa convocara huelga sectorial, después de celebrar las elecciones sindicales correspondientes en las cuales se obtuvieron resultados muy positivos para los trabajadores y trabajadoras.

Teniendo un seguimiento de casi el 90%, la huelga no fue inútil. Conseguimos que nuestra actividad profesional se enmarcara en el Convenio de Lleure, así como que todos y cada uno de los contratos pasaran a ser indefinidos. Por otro lado, el ICUB, sacándose la responsabilidad y subiéndose al carro del oportunismo, "decidió" subir las mesas salariales en un 30% en el siguiente concurso público y sacarse del medio el marrón de Ciut’art, que perdió varios de los museos públicos que hasta entonces coordinaba.

Por qué os cuento todo esto? Pues porque parece ser que el ICUB tiene la memoria muy corta. No solo porque Ciut’art haya vuelto a ser la adjudicataria de varios museos públicos en los últimos meses, sino porque el ICUB, que recordamos es un ente público de la administración local, no parece estar mucho por la labor de fiscalizar las prácticas abusivas que continúa cometiendo la empresa en cuestión. A raíz de la crisis del COVID19, se ha generado un aluvión de ERTEs sin precedentes. Ciut’art, en su afán de no perder el trono, se ha sumado a la fiesta. Ha ejecutado un ERTE unilateral, sin margen de negociación con el comité de empresa y aprovechando los automatismos administrativos en estos momentos en que el Departamento de Trabajo se encuentra prácticamente colapsado.

El 17 de marzo se publica un decreto de alcaldía según el cual "Se mantendrán en vigor los contratos a pesar de que se suspenda la la ejecución de estos y que se garantiza el pago de los equipos, maquinaria y la dotación de los recursos humanos para poder reactivarlos cuando sea posible otorgando indemnizaciones a las empresas contratistas siempre que no despidan ni inicien un procedimiento de regulación de ocupación". Sin embargo, haciendo caso omiso al decreto, la empresa se embolsa nuestras nóminas, y nosotros nos vayamos al paro. Qué dice el ICUB ante tal abuso? Que ellos han trabajado mucho porque no se produzcan situaciones de este tipo, pero que la decisión depende de la empresa en última instancia. El decreto se ha convertido en papel mojado en tiempo récord. Parece que al ICUB no le quita el sueño el uso que se le da al dinero del contribuyente, total, ellos no sufren la subcontratación, ellos lo aplican. Mientras tanto Trabajo continúa aceptando ERTOs a discreción, manteniendo las formas, eso sí. Y sino que se lo digan al consejero Chekir el Homrani, que el pasado 29 de marzo argüía en una entrevista que "Un caso aparte son aquellas empresas que trabajan para la administración y a las cuales se ha garantizado el cobro de los servicios. Y lo hemos hecho para garantizar que no vaya nadie al paro. Nuestra decisión es clara y aquí no pueden haber expedientas de regulación de ocupación." Buen momento para llevarlo a la práctica.

Servicios Educativos Ciut’art SL hace la suya, como no, sacando provecho de una situación de emergencia social. Haciendo más grande su leyenda. Pero, a pesar de todo, los trabajadores y trabajadoras del Museo Etnológico y de Culturas del Mundo de Barcelona seguiremos al pie del cañón. No pararemos hasta tener el que nos pertenece.