Desde ayer a las 9:00 hrs los trabajadores de la constructora española OHL, decidieron tomarse las faenas de la obra en desarrollo del Hospital Gustavo Fricke en Viña del Mar, como una forma de manifestarse en contra de los ataques de la empresa. Las principales demandas de los trabajadores son que se respeten los acuerdos efectuados en la mesa de negociación hace unas semanas, que no se siga desvinculando y reemplazando a trabajadores de la empresa y que se desvincule a Luis Burgos, ejecutivo encargado de la obra.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Martes 10 de marzo de 2015
Desde ayer a las 9:00 hrs los trabajadores de la constructora española OHL, decidieron tomarse las faenas de la obra en desarrollo del Hospital Gustavo Fricke en Viña del Mar, como una forma de manifestarse en contra de los ataques de la empresa. Las principales demandas de los trabajadores son que se respeten los acuerdos efectuados en la mesa de negociación hace unas semanas, que no se siga desvinculando y reemplazando a trabajadores de la empresa y que se desvincule a Luis Burgos, ejecutivo encargado de la obra.
Además, se solicita que se respete los acuerdos suscritos con la mesa negociadora hace unas semanas, relacionadas con las irregularidades en la liquidación de sueldo y la pérdida de beneficios. Así también buscan frenar las desvinculaciones injustificadas que sistemáticamente se han ido presentando por supuestas “necesidades de la empresa”, cuando la empresa sigue contratando personal. Por último, desde el sindicato exigen la desvinculación de Luis Burgos, jefe de la obra en desarrollo a quien sindican como el principal responsable de dicha situación.
Lorenzo Albayai dirigente del sindicato OHL señaló “la alcaldesa Viña del Mar, Virginia Reginato, nos prometió que se contrataría a un 80% correspondiente a gente de la zona, y un 20% gente de afuera, y no se está cumpliendo, se está echando gente de la zona”.
La toma de la obra sigue hasta este momento, viendo incluso los mismos trabajadores la necesidad de quedarse en la madrugada para poder seguir con la paralización.
Por su parte desde los mismos trabajadores temen represalias por parte de la empresa, en términos de una ola de despidos que puedan presentarse, por haber radicalizado las medidas, y encontrarse actualmente en una huelga ilegal.