Valeo, multinacional dedicada a la climatización del automóvil con planta en Martorellas (Barcelona), pretende cerrar y trasladar sus trabajadores a Zaragoza pese a haber recibido en su momento subvenciones del Gobierno catalán.

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57
Martes 29 de septiembre de 2015
Tanto el comité de empresa CCOO, UGT, CGT y el colectivo Ronda (gabinete de abogados) que representan a los trabajadores, sospechan que se trata solo de una etapa no definitiva en el proceso de deslocalización.
Según denuncian los trabajadores, no existe motivo que justifique el traslado y se teme que sea solo el principio de un proceso que acabará llevando la producción a Zaragoza y contratará mano de obra eventual en el nuevo destino, sin ligaduras jurídicas y laborales con ellos y en el momento oportuno, marchar a otro país con peores condiciones laborales.
Así lo explicó en VallésVisión Gonzalo Plata, Secretario general CCOO Vallés (Barcelona) , que se muestra convencido de la marcha de Valeo fuera de Zaragoza.,
Según sus asesores laborales, los trabajadores tienen firmado un acuerdo para que la indemnización en caso de despido sea mayor, pero es algo que no es efectivo en caso de traslado. De ahí la sospecha de que es una maniobra más de la patronal para ahorrarse tales indemnizaciones, alegando que no despide y pasarle el problema a los trabajadores, que no aceptan el traslado.
La plantilla está en huelga indefinida desde el pasado 24 de julio, cuando les comunicaron a una semana de las vacaciones estivales la medida tomada y abriendo un periodo de consultas de 15 días, algo totalmente insuficiente dadas las fechas en que se encontraban.
Desde entonces, están acampados en las puertas de la fábrica, preparando actividades con el objetivo de conseguir dinero para la Caja de Resistencia.
#ValeoNoSeCierra necesita la colaboración de todos su lucha es la de toda la clase obrera @joancgallego @jordimanils pic.twitter.com/FJxUyaH16O
— J.Hontanilla (@josehontanilla) septiembre 23, 2015
La actual reforma laboral obliga a los trabajadores a acatar la decisión de la empresa y esperar pacientemente en Zaragoza la resolución judicial del conflicto, algo que los y las trabajadoras no aceptan, por lo que han solicitado al juez una medida cautelar para poder esperar la sentencia en sus actuales puestos de trabajo; aunque es algo que depende exclusivamente del criterio del juez.
Otro aspecto importante es la vulneración del derecho de huelga que una vez más la patronal desprecia, algo que ya es una constante en todos los conflictos que surgen. Según los trabajadores, cada día salían tres trailers cargados con material en dirección a las fábricas de Seat y Nissan en Barcelona y con el conflicto llevan más de 2 meses sin producir; por lo tanto Valeo está proveiendo a sus clientes con fabricación de otras plantas.
A propuesta de la empresa se solicitó mediación por parte de la Generalitat, (gobierno catalán), pero los trabajadores lo rechazaron al entender que existe un fraude de ley y deben ser los tribulanes quienes decidan.
Por supuesto las reuniones con Felip Puig, Conseller d’Empresa i Ocupació, no han dado ningún resultado. Como ya ocurriera con Panrico, su estrategia es echar balones fuera y remitirse a la reforma laboral; algo pensado única y exclusivamente para beneficiar al empresariado, con el beneplácito de las direcciones de las burocracias sindicales de CCOO y UGT, dejándoles las manos libres para llevar adelante cualquier medida encaminada a la rescisión de contratos laborales y al menor costo posible
Por otra parte, a través del alcalde de Martorellas se está intentando involucrar al resto de ayuntamientos de la zona y del lugar de residencia de muchos de los trabajadores, con el fin de conseguir ayudas económicas y de alimentos básicos. También para intermediar con las compañías de suministros del hogar -agua, luz, gas- para que de este modo, después de dos meses sin ingresos, las familias de los trabajadores no vean cortados sus suministros por falta de pago.
El colectivo de trabajadores se mantiene en huelga indefinida, con el objetivo inmediato de obligar a la patronal a sentarse y tratar de llegar a un acuerdo satisfactorio, aunque se reiteran en que lo único que desean es mantener sus puestos de trabajo.