Fenats barros Luco y la Coordinadora de Bases de la Salud Pública se movilizaron este 25 de abril en apoyo a la situación preocupante de trabajadoras y trabajadores a honorarios del estado de Chile, que resalta como el peor empleador.

Raúl Muñoz Dirigente Fenats Hospital Barros Luco
Sábado 28 de abril de 2018
Es así que en una multidinaria marcha el día miércoles, las y los trabajadores se manifestaron en 4 regiones del país (Santiago, Valparaíso, Coquimbo y Araucanía) en rechazo a la disposición legal a cotizar obligatoriamente al actual sistema previsional, ante el cual Chile ya se manifestó a través de un plebiscito, con más de un millón de votos en contra de este.
Además se les está obligando en medio de una situación de completa vulneración por parte de su empleador, el Estado, en derechos mínimos como: estabilidad laboral, derecho a salas cuna, etc.
En Santiago, los trabajadores agrupados en la Coordinadora de Bases de la Salud Pública (CBSP) de la que forman parte los funcionarios del Hospital Barros Luco Trudeau, convocaron a sumarse a esta movilización en dos hospitales: el Gustavo Fricke (V Región) y el emblemático Barros Luco; paralización aprobada en asamblea, con duración de 24 horas, como señal de alarma ante las situaciones de maltrato y precariedad que viven sus funcionarios organizados.
Siguiendo con la problemática desencadenada en marzo, se convocó a asamblea general donde se analizó el protocolo de acuerdo realizado con las autoridades del Servicio de Salud y el Ministerio, documento que consideraba la situación de alimentación, donde las autoridades hasta la fecha lo mantenían como un tema administrado, y el control de asistencia mediante reloj.
En cuanto a los acuerdos, en ese entonces se expresó la salida de la directora que agredió a trabajadores. Ante eso la dirección del servicio de salud, manifestó su apoyo implícito a la directora y así fue que el Minsal intervino desde su departamento de calidad de vida y relaciones laborales, logrando una propuesta clara y aprobada por la asamblea que la discutió largamente, a pesar de las intenciones del ministerio de que esta deliberación se llevara a puertas cerradas (sin intervención de la base).
Con la directora negando aquellas agresiones y disculpándose ante la autoridad del Servicio de Salud y la Fenats, la asamblea rechazó categóricamente sus palabras, pues no basta la sola disculpa como acto público. Pues un acto moral no borra la negligencia de quienes ejercen, mediante violencia directa e indirecta (alimentación, sala cuna, etc) actos en contra de los funcionarios.
Es en ese punto donde se ve la necesidad de la salida de la directora, tanto por su componente de relaciones laborales como por el aspecto político (violencia institucional hacia los trabajadores).
Desde las asambleas de base, debemos votar el llamado a terminar con estas prácticas y enfrentarlas con movilización activa de amplios sectores de trabajadores; exigir la destitución de quienes hoy humillan y agreden con sus políticas y actos autoritarios. Ya que temas como la alimentación y el maltrato de las autoridades designadas por el Estado tienen como resultado la precarización de la salud pública y de la cual directores como ella no son más que agentes a su servicio.
Situaciones como estas abren debates como la elección de cargos de dirección, puestos que hasta el momento son designados por los gobiernos de turno y que omiten la voz de los trabajadores. Voz necesaria para la organización y gestión del trabajo. Puesto que desde ya el hecho de designar un cargo se vuelve contradictorio, los métodos lo son aún más. Pues no hay posibilidad, en base a la institucionalidad vigente, elegir libremente estos cargos y mucho menos que los funcionarios sean postulados para esta gestión.
Problemas como la alimentación, sala cuna, transporte y condiciones laborales, solo podrán resolverse definitivamente cuando sean trabajadores quienes puedan decidir y gestionar el espacio que ocupan y no el personal designado, quienes viven desligados de la rutina, del pesar diario y que nada conocer de la situación de base de trabajadores y trabajadoras de los centro de salud de Chile.
Seguir avanzando en la coordinación de todas las luchas del movimiento de trabajadores, desmarcándose de las intervenciones los partidos tradiciones y sus agentes desmovilizadores al interior de los sindicatos (burocracia sindical); representa una tarea a profundizar y a manifestar en la movilización de este 1 de mayo, con carácter de clase y sin alianzas con el gobierno de la derecha ni la ex Nueva Mayoría.