En Ciudad de Buenos Aires marcharon desde el Obelisco hasta el Ministerio de Trabajo. Trabajadores de prensa de todo el país hicieron oír el reclamo contra los despidos, la precarización y la libertad de expresión.
Jueves 9 de junio de 2016
Fotografías: Enfoque Rojo (Matías Zalazar - Fer Ninel)
La movilización comenzó pasadas las 14 desde el Obelisco por Avenida Corrientes hacia el bajo. Luego pasó por las puertas de Radio Nacional en la Calle Maipú 555, donde se hizo una parada al grito de "unidad de los trabajadores", para luego continuar por Avenida Córdoba hasta Leandro N. Alem para llegar al Ministerio de Trabajo, donde se realizó un acto.
La masiva marcha en Capital, a la que muchos calificaron de "histórica" por la confluencia de trabajadores de prensa de todo el país, fue parte de una Jornada Nacional de Lucha. Participaron la Fatpren, Fetraccom, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), el Sindicato de Prensa de Rosario (SPR), el Círculo Sindical de la Prensa y Comunicación (Cispren, Córdoba), la Asociación de Prensa de Santa Fe (APSF), el Sindicato de Prensa de Mendoza , la Asociación de Prensa de Tucumán (APT) , la Asociación de Periodistas de Corrientes (APC), el Sindicato de Prensa Bonaerense (La Plata), el Sindicato de Prensa de Mar del , el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación, la Asociación de Periodistas del Noroeste Bonaerense (Apenoba) y el Sindicato de Prensa de La Pampa, Catamarca, Junin, Tandil y Esquel; entre otros.
En la movilización se hicieron presentes también los referentes y diputados del Frente de Izquierda Nicolás del Caño (PTS), Patricio del Corro (PTS), Néstor Pitrola (PO) y Pablo López (PO).
Una bandera encabezó la marcha con la consigna "Unidad y lucha contra los despidos y la precarización". Además, otra consignas de la movilización fueron: salario mínimo no menor a la Canasta Familiar, en defensa de la libertad de expresión, cumplimiento de estatutos y convenios, no a la persecución sindical, eliminación del impuesto a los salarios de convenio y no al protocolo antipiquete.