Trabajadores del STUNAM ven amenazados sus ingresos con el posible recorte del programa de mejora salarial de “Calidad y Eficiencia”

Miriam Hernández, trabajadora de la UNAM Trabajadora del STUNAM
Jueves 12 de octubre de 2017

Con la aplicación del Convenio Único del programa de mejora salarial “Calidad y Eficiencia”, el salario de los trabajadores de la UNAM se verá reducido, aumentando la precarización laboral y afectando a sus familias.
El 28 de octubre de 2016, tres días después de que Agustín Rodríguez aceptara el 3.08% de aumento salarial para el STUNAM, se firmó el Convenio Único del Programa de Complemento al Salario por Calidad y Eficiencia en el Trabajo del Personal Administrativo de Base de la UNAM, que establece nuevas reglamentación para el programa de mejora salarial, afectando a los trabajadores.
El programa de “Calidad y Eficiencia” que significa para los trabajadores un aumento a sus ingresos porque los raquíticos salarios no alcanzan para llegar a fin de mes, ha servido tanto a las autoridades de la UNAM como a la dirección sindical, para controlar y hostigar a los trabajadores, pero sobre todo para establecer ´niveles de productividad´, calificando el rendimiento y la eficacia de los trabajadores.
El convenio, firmado de manera bilateral entre autoridades de la UNAM y el STUNAM, establece una serie de reglamentaciones al programa de complemente al salario de “Calidad y Eficiencia” que busca garantizar que los trabajadores cumplan la jornada laboral sin importar enfermedad, problemas personales, cursos, actividades escolares de los hijos; en suma, sin importar cuestiones que hacen a la vida de los trabajadores.
El objetivo del programa que es “opcional” pero que los trabajadores se ven obligados a ingresar por sus bajos salarios, es mejorar los servicios de la universidad, sin embargo, no responde a la realidad con el crecimiento de la demanda de los servicios administrativos, de conservación y mantenimiento, sin mencionar la falta de creación de nuevas plazas para cubrir la atención y servicios que ofrece la universidad.
La implementación del ajuste al programa genera descontento
Las trabajadoras que son madres de familia son las más afectadas, porque deberán ajustar el cuidado de los hijos en enfermedad, cuestiones escolares y salud propia a 6 inasistencias durante cuatro meses, con una tolerancia de 5 minutos, a la entrada y salida, para que sus asistencias sean consideradas. Además de estar sujetas como sus compañeros, a la evaluación del rendimiento y calidad del trabajo, el cual de acuerdo a la calificación recibirá un determinado ingreso extra a su salario.
En distintas dependencias, en la última evaluación del programa de mejora salarial (Mayo-Agosto 2017), muchas trabajadoras y trabajadores fueron eliminados por “no cumplir con la normatividad correspondiente”, lo que causó gran indignación entre la base trabajadora y exigieron a sus delegados fuera aclarada la situación a la brevedad. La respuesta de los delegados es que “por ésta vez serían reincorporados pero la siguiente evaluación quien no se apegara al convenio sería sacado del programa”.
El día de ayer, se pegó una circular en la entrada de los trabajadores dela Facultad de Economía, notificándoles el ´estricto´ apego al Convenio Único para evaluar el programa de mejora salarial de ´Calidad y Eficiencia´ durante el periodo de septiembre-diciembre 2017. Lo mismo que está ocurriendo en varias dependencias.
En cada dependencia, las trabajadoras y trabajadores, deben discutir en asamblea cómo organizarse frente al ataque y echar atrás el convenio único. Hacia la revisión salarial deben discutir desde la base un plan de lucha para que el programa de Calidad y Eficiencia sea incluido en el salario, y por un aumento salarial acorde a la canasta básica.