El accidente en la estación Oceanía de la línea 5 puso en evidencia los graves problemas de infraestructura del Sistema de Transporte Colectivo (STC)-Metro. Los trabajadores salieron a denunciar.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Miércoles 20 de mayo de 2015
Conductores del metro en el DF muestran fallas y deterioro del servicio - YouTube
Luego de la colisión entre dos trenes, quienes laboran en el metro empezaron a alzar sus voces para denunciar las pésimas condiciones en que se encuentra la infraestructura del STC-Metro.
Empezaron a circular videos donde muestran las falencias de la red de metro en redes sociales, que luego fueron difundidas en distintos medios de comunicación, como hacemos en esta edición de La Izquierda Diario México.
En uno de los videos un trabajador señala: “Trabajamos con lo que nos dan, los trenes no son nuevos. A veces se saca la chamba y tenemos que hacer gala de nuestros conocimientos y de nuestra preparación…No somos unos borrachos, solamente conducimos trenes que tienen 40 años de servicio”.
De acuerdo con la nota “Moños en la L5 hacen recordar accidente”, publicado en el portal del diario Excelsior: “Pendientes sin protección en túneles entre Terminal Área y Hangares, otras con protección, pero inservibles, entre Terminal Área y Oceanía, interferencias con otras líneas, en Consulado y La Raza, y vías deformadas antes de la terminal Politécnico, son algunas de las denuncias.”
Respuesta oficial
Se dio a conocer que tras la difusión del video, el STC-Metro informó que el cofre de marchas de Escuadrón 201 había sido reparado y que empezaría la instalación de luces en la interestación Atlalilco-Escuadrón 201, así como la revisión de los instrumentos de la cabina de un tren.
Asimismo, durante la mañana del lunes 18 de mayo tuvo lugar una reunión entre Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del Distrito Federal, Fernando Espino, Presidente del Comité de Vigilancia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, y Joel Ortega, director general del STC-Metro.
Tras las denuncias de los trabajadores sobre las malas condiciones de operación del metro, el gobierno de la ciudad de México junto con el sindicato anunciaron la próxima implementación de cinco proyectos para mejorar este transporte, entre ellos la realización de un prototipo y la inversión para modificar la forma de tránsito de uno de los trenes, sin mayores especificaciones. Indicaron los funcionarios que se darán a conocer en detalle la semana que viene, y que la financiación de los mismos saldrá del fideicomiso creado a partir del aumento del boleto del metro.
¿Y por qué no lo hicieron antes? ¿Qué esperaban, el accidente que sucedió? ¿Qué hicieron con lo recaudado hasta ahora?
Mientras tanto, cada vez se ven más policías en las estaciones del metro. Ésa es la política del represor Mancera: para prevenir el estallido del descontento de trabajadores y usuarios, despliega las fuerzas represivas.
Réplica de los trabajadores
Ante la presentación del informe oficial, presentado por el Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes del STC, donde se señala que el problema fueron errores humanos de un conductor y de un regulador, los trabajadores lo rechazaron y respondieron explicando las malas condiciones de la red de metro, tanto en cuanto a vías, estaciones, interestaciones, como respecto al deterioro de los trenes, que tienen más de 40 años de uso.
Como señalamos en un artículo anterior, que se llegue a esta caótica situación en el metro de la ciudad de México se debe a años de abandono y corrupción por parte de los gobiernos del Distrito Federal y de la colusión de la dirección del sindicato, en manos de Fernando Espino.
El problema de fondo es que el transporte público se maneja con criterios empresariales, que apuntan a la maximización de ganancias. Esto implica dejar de lado el mantenimiento permanente de la red de metro –que incluyen la nivelación del suelo, las vías, la iluminación y las señalizaciones, entre otros factores-, la renovación de las unidades, así como el incremento de las mismas, las condiciones de trabajo digna para quienes laboran allí.
Ahora el gobierno y el sindicato hablan de incluir a los trabajadores en los misteriosos proyectos de renovación del metro. ¿En qué condiciones será? ¿Cuál será concretamente la participación? ¿Cómo afectará la jornada laboral?, son algunas de las preguntas que surgen de inmediato.
Es la dirección del sindicato la que dejó que la decadencia del STC-Metro llegara tan lejos, y que impuso a los trabajadores laborar poniendo en riesgo su vida a diario, así como las de los usuarios.
Por eso, es fundamental que los trabajadores se organicen desde las bases, en forma democrática, para imponer un plan de renovación y saneamiento del metro que atienda a la función social de este transporte, y contemple condiciones de trabajo dignas para ellos, incluyendo el acortamiento de la jornada laboral por tratarse de un trabajo insalubre, la recomposición salarial de acuerdo con el costo de la canasta básica, la apertura de plazas para mejorar el servicio, bajo la fiscalización de comités de usuarios del metro.