Los trabajadores en huelga desde hace cuatro años repelieron este ataque de la patronal. “La prioridad es la apertura de servicios de la empresa”: dirigente sindical.

Gabriel Bagundo México | @g_bagundo
Viernes 22 de mayo de 2015
El lunes 18 de mayo, los trabajadores en lucha de la empresa de calzado Sandak evitaron que se vaciara la maquinaria que permanece en la planta de Calpulalpan, Tlaxcala. Hace cuatro años que los trabajadores estallaron en huelga en contra de los despidos masivos. Con la maquinaria de alta tecnología que queda en la fábrica –la cual resguardan noche y día– esperan obtener el pago de sus indemnizaciones.
Epifanio García, Secretario de organización del Sindicato Único de Trabajadores de Calzado Sandak, contó en entrevista para La Izquierda Diario cómo se realizó la acción de los trabajadores:
“El sábado 16 de mayo, cerca de las 14:30 horas, tres camiones tipo tortón llegaron a nuestra planta que está en la carretera México-Veracruz en el km 80 en Tlaxcala. Parecía que estaban coordinados con los vigilantes dela empresa. No bien llegaron de la carretera, las puertas de la planta para que entraran”.
“Las compañeras que estaban de guardia en la planta, llamaron rápidamente al resto de los compañeros para que asistiéramos a la planta. Desde a fuera se veía cómo estaban cargando los camiones. Trataron de abrir otra salida rompiendo la malla ciclónica, pero por las condiciones lodosas del terreno esto no se pudo”.
“Llegaron más de 35 compañeros para no despegarse de la puerta de la planta. Desde las 3 del sábado hasta el lunes a las 3 pm otra vez. Después de la primera noche hicimos guardias para que pudiéramos rotarnos para dormir, comer y descansar”.
“El lunes como a las 3 de la tarde, los camiones intentaron salir. Una valla humana con las compañeras y los compañeros lo impidió, pese a que estaban apoyados por 3 camionetas de la policía local quienes sólo vieron. Mejor optaron por regresar la maquinaria e irse”.
“Nuestra prioridad es la apertura de servicios de la empresa. Muchas compañeras y otros compañeros llevan 38, 39 años trabajando. Tienen 60 o 65 años y en estas condiciones nadie es difícil conseguir un empleo”.
Cuatro años de lucha en Calzado Sandak
Esta empresa es de capital canadiense y produce la marca Bubble Gummers, tenían dos plantas y ahora sólo mantienen la de Iztapalapa, en el Distrito Federal. El 6 de diciembre del 2010, 400 trabajadores dela planta de Calpulalpan, Tlaxcala, se enteraron que la empresa habría saqueado parte de la maquinaria y colocado una lista de decenas de despidos, incluyendo siete trabajadoras embarazadas.
Desde el 29 de agosto del 2011 sostienen una huelga que, al día de hoy, sigue exigiendo la reinstalación de los obreros despedidos y el pago de sus salarios caídos, entre otras demandas.
La Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), cuya presidenta era Karina Edith Torres Vázquez, declaró la huelga ilegal en sendas ocasiones, pese a que los trabajadores cumplieron con todos los requisitos. Desde entonces han sufrido varias represiones. El 20 agosto 2012 tuvieron que enfrentar la a golpeadores de la empresa, y este año, en febrero, el gobierno del estado de Tlaxcala “resolvió regresar” a los patrones sus inmuebles.
Esto fue dado a conocer en un comunicado en voz de Ernesto Ordóñez Carrera, secretario de gobierno del estado. Afirmaba que su finalidad es “enviar un mensaje de confianza a los inversionistas que desean asentarse en Tlaxcala y les refrenda que aquí existe estabilidad y paz laboral”.
A cambio de aceptar la liquidación de la empresa y dejar la lucha por mantener sus fuentes de empleo, el gobierno del estado les ofreció a los trabajadores “créditos para instalar algún negocio”.
Toda la solidaridad con los trabajadores de Sandak
Durante su lucha, los trabajadores de Sandak demostraron que la empresa, que produce la marca Bubble Gummers, no estaba en quiebra y que no había ninguna razón para dejar a cientos de familias tlaxcaltecas en la calle.
Lo que pretendía era huir de la zona para llevar la maquinaria a lugares donde pagara salarios más baratos, aumentando la pobreza en la zona de Calpulalpan, Tlaxcala.
Este plan de la patronal es lo que apoya el gobierno y sus autoridades laborales y judiciales como la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
En otras partes del mundo, como en la fábrica de Cerámica Zanon, los trabajadores han conseguido evitar el vaciamiento de la maquinaria y mantener la producción pero Bajo Control Obrero, una fábrica sin patrones.
Los trabajadores de Sandak, que una vez más con su lucha han evitado el vaciamiento de la planta, hacen un llamado a la solidaridad de otras organizaciones sindicales y políticas de izquierda para con su lucha, pues no se descartan otros intentos de llevarse la maquinaria por parte de la patronal.