La derecha avanza en Latinoamérica contra los trabajadores y el pueblo, ya sea para conservar el modelo neoliberal -como Piñera- o para avanzar en mayores ataques contra los trabajadores y el pueblo -como Bolsonaro en Brasil. Pretenden realizar ataques contra los trabajadores y el pueblo. Debemos detenerlos: con la fuerza de la movilización y con una completa independencia del progresismo ex concertacionista y en debate con las variantes de la izquierda reformista que pretenden impotentemente enfrentar este escenario con acuerdos parlamentarios, pasividad y movilizaciones sólo funcionales a la presión parlamentaria. Invitamos al Encuentro por una Izquierda Anticapitalista e Internacionalista.

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia
Domingo 4 de noviembre de 2018
El primer año de Piñera: tiempos mejores para los empresarios
En marzo asumió Piñera con el discurso populista de “tiempos mejores”. Tras 8 meses de gobierno sabemos que han sido tiempos mejores para los empresarios y sus poderosas familias. En Chile más de 1 millón de personas vive en condiciones de pobreza, el salario mínimo no alcanza a cubrir las necesidades básicas, el desempleo aumentó a casi un 8% y el 1% más rico del país concentra más del 35% de los ingresos. Según el Diario Financiero la inversión extranjera llega a más de $US 214.639 millones (presentes en minería del cobre, electricidad, agua potable, salmonicultura, banca, previsión, seguros e industria farmacéutica), lo que representa un 80% del PIB total del país.
Sebastián Piñera, fiel representante de los intereses de su clase quiere que la población quite de sus cabezas el cuestionamiento a los empresarios y su riquezas, y que las exigencias de los movimiento sociales retroceda. Su agenda promete mayores ataques a los trabajadores: con la Reforma Tributaria buscarán reducir los impuestos a las corporaciones capitalistas, con la Reforma Laboral pretenden debilitar a los sindicatos por medio de los “grupos negociadores”, con la Reforma Previsional quieren blindar el negocio de las AFP creando un nicho privado para administrar el 4% y el aumento de las pensiones será ínfimo, con el proyecto Aula Segura quieren criminalizar al movimiento estudiantil aumentando las facultades represivas y punitivas de los directores que son designados por los intereses políticos de cada alcalde para debilitar a uno de los principales actores opositores al gobierno. Buscan criminalizar principalmente a los y las estudiantes de los colegios mas precarios, atacar la posibilidad de la unidad entre los profesores y los estudiantes.
Por esta misma razón el gobierno de Piñera celebró el triunfo de su candidato ultraderechista Jair Bolsonaro, reconocido por su misoginia, homofobia, racismo, dichos a favor de la tortura y contra las libertades democráticas. En Brasil los empresarios quieren destruir las empresas públicas por medio de privatizaciones y apertura comercial.
El gobierno de la derecha dice querer mejorar los impuestos, los trabajos, las pensiones y la educación, pero es una mentira demagógica pues tras ese falso discurso, se esconden medidas que benefician a los mismos de siempre y que introducen mecanismos perversos de control y represión.
La sombra de Brasil: ganan los aliados de Piñera
Según una minuta despachada por La Moneda este año Brasil es el principal socio comercial de Chile en América Latina. El comercio bilateral asciende a US$ 9.026 millones, por lo mismo, el gobierno ya preparó la firma de un Tratado de Libre Comercio, con el impopular presidente golpista Michel Temer, para integrar a éste país a la órbita neoliberal del pacífico con países como Perú, Colombia y Chile. Un acuerdo para facilitar mayores ganancias a los empresarios.
Por esta misma razón el gobierno de Piñera celebró el triunfo de su candidato ultraderechista Jair Bolsonaro, reconocido por su misoginia, homofobia, racismo, dichos a favor de la tortura y contra las libertades democráticas. En Brasil los empresarios quieren destruir las empresas públicas por medio de privatizaciones y apertura comercial. Bolsonaro viajará a Chile para tomar nota de cómo implementar en Brasil el nefasto negocio privado de la salud, las pensiones y la educación. Al calor de este giro a derecha, nuevos grupos de derecha cuyo líder es José Antonio Kast se alimentan de esto para instalar su discurso de odio y demagogia, ya lo vimos los últimos días con la movilización convocada desde la marcha por jesus, contra " la ideología de genero".
Por una izquierda anticapitalista de los trabajadores que se proponga enfrentar las reformas de Piñera y a la derecha
Al triunfo de Bolsonaro muestra el fracaso de los gobiernos reformistas de izquierda como el Partido de Trabajadores de Brasil, que llegó al poder instalando un modelo basado en un Estado promotor del desarrollo pero que se corrompió tras años de administrar al gigante estatal de Brasil. A pesar de contar con una base obrera y popular el PT no enfrentó con movilización y lucha el avance de la derecha por medio del golpe institucional, permitieron incluso el encarcelamiento de Lula, su principal candidato. Y las centrales sindicales como la CUT de Brasil siguió el mismo camino de inmovilismo y confianza en que todo se solucionaría con las elecciones.
En Chile el Frente Amplio, que en su interior integra a fuerzas que se referencias en el petismo o el kirchnerismo de Argentina, siguen una estrategia similar: la negociación parlamentaria y la desactivación de la movilización como principal fuerza de los trabajadores, aunque no son una fuerza con peso en la clase trabajadora. Esta estrategia contribuye a la desmoralización de los trabajadores y los movimientos sociales, y a costa de representar una “oposición responsable” hipotecan la expectativa de miles, el resultado termina siendo paz para la derecha y su avance.
Los trabajadores en Chile debemos seguir otro camino: enfrentar las reformas de Piñera y el avance de la derecha con un plan de lucha nacional que llame a un paro activo discutido en todos los lugares de trabajo y estudio para este 8 de noviembre. Organizaciones como la CUT, el Colegio de Profesores y la ANEF deberían estar organizando al movimiento de trabajadores en unidad, pero como son dirigidas por organizaciones con una estrategia de negociación terminan facilitando la tarea del gobierno al poner su confianza en maniobras parlamentarias y no en la fuerza de nuestra movilización.
Es posible resistir. En la ciudad de Antofagasta el Sindicato Interempresa del Ferrocarril Antofagasta – Bolivia junto a 10 familias lleva más de 100 días peleando por la reubicación ante un despido arbitrario de una de las empresas más poderosas del país. En el camino se han unido con el movimiento de mujeres de la ciudad y con la lucha contra la contaminación. Somos parte de esta lucha. En Quilicura, el norte de la ciudad de Santiago, el Sindicato de Komatsu Reman, hace frente a los despidos antisindicales de dos trabajadores. Somos parte de esta lucha. En Viña del Mar, trabajadores de la educación, profesoras, estudiantes y apoderados resisten el cierre del Winterhill, un colegio particular subvencionado. También somos parte de esta pelea. Es necesario que con fuerza desde los y las trabajadoras unamos estas peleas con el movimiento de mujeres, que ha desarrollo la marea verde a nivel internacional y ha evidenciado la necesidad de conquistar el aborto legal, que hoy significa un problema de salud publica y de clase, que empuja a las mujeres pobres y trabajadoras a morir en condiciones inseguras en abortos clandestinos, quienes hoy son prácticamente la mitad de la clase trabajadora a nivel internacional.
Tenemos que preparar un plan de lucha y construir una organización revolucionaria socialista presente en los grandes centros laborales y de estudio, que encare las grandes peleas que tenemos por delante. Que pelee por un gobierno de trabajadores de ruptura con el capitalismo.
Ha habido huelgas en Subus, del Transantiago. El Colegio de Profesores ha convocado a jornadas. NO+AFP, después de un año sin movilizar, llamó a una jornada el 24 que no se preparó y resultó débil. Pero el gran límite es que estas luchas han quedado separadas entre sí y limitadas a demandas parciales. Los dirigentes burocráticos han priorizado pequeños “hitos de presión” y no un plan de lucha a la altura del escenario que enfrentamos. Quienes militamos en el PTR hemos peleado por la unidad de las filas de la clase trabajadora, hemos peleado por unir a despedidos con ocupados, hemos peleado por la coordinación de conflictos, pero las grandes organizaciones sindicales le dieron una tregua al gobierno durante casi todo el año.
Pero vienen nuevos ataques. Tenemos que preparar un plan de lucha y construir una organización revolucionaria socialista presente en los grandes centros laborales y de estudio, que encare las grandes peleas que tenemos por delante. Que pelee por un gobierno de trabajadores de ruptura con el capitalismo. Creemos que podemos construir un proyecto así, internacionalmente. Es en esta perspectiva que el 17 de noviembre nos encontraremos en un acto, con invitados de Argentina, Brasil, Bolivia y Perú, con el diputado nacional Nicolás del Caño del Partido de Trabajadores Socialistas, en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Te invitamos a dar esta pelea junto a nosotras y nosotros.

Gabriel Muñoz
Licenciado en Historia