Jueves 5 de febrero de 2015
Fotografía: Reuters
Trabajadores de refinerías de petróleo en Estados Unidos entraron en huelga el domingo pasado. Al cierre de esta edición la acción se mantenía, con pocas señales de avance en las conversaciones entre el principal negociador de la industria, Royal Dutch Shell Plc, y el sindicato por un nuevo acuerdo salarial.
Después de dejar la mesa de negociación el domingo, cuando las conversaciones se rompieron y provocaron que los líderes sindicales convoquen a la huelga, Shell dijo el lunes a última hora que volvió a abrir la comunicación con el sindicato United Steelworkers (USW).
Consultado sobre el estado de las conversaciones el martes, el portavoz de Shell Ray Fisher dijo: "El USW y Shell continúan el diálogo", pero las mismas no parecían avanzar. "No hay reuniones programadas hasta ahora", dijo Lynne Hancock, portavoz de USW, quien además informó que ambas partes se reunieron a última hora del lunes, pero sin progresos.
Las conversaciones se interrumpieron el domingo con los trabajadores exigiendo salarios más altos en medio de un desplome de los precios del crudo, que está haciendo que las petroleras recorten sus gastos.
El paro ha sido convocado en nueve plantas, incluyendo siete refinerías, en California, Kentucky, Texas and Washington con un total combinado de 10% de la capacidad de refinación de Estados Unidos. Según informó el sindicato, tiene afiliados en muchos otros puntos de producción que darían cuenta hasta del 64% de la capacidad de refinación del país y podrían extender el paro si fuera necesario. De hecho el USW tiene planificada una marcha el viernes 6 a las oficinas centrales de Shell y un Día Nacional de Lucha el sábado con protestas en 65 refinerías y otras 200 plantas y terminales petroleras en todo el país.
Las huelgas son las primeras desde 1980 cuando se realizaron acciones en apoyo de un pacto nacional que cubría 63 refinerías y 30.000 trabajadores. El USW representa hoy unos 850.000 trabajadores de la industria siderúrgica, de la minería y petroquímica.
Por su parte, la empresa informó que las refinerías más afectadas están operando casi normalmente. Las firmas tuvieron que reemplazar a los trabajadores en huelga con personal en capacitación, jubilados y operadores de plantas no sindicalizadas.
Mientras que las refinerías están prometiendo poca o ninguna interrupción en la producción, los mayoristas y otros compradores han asegurado suministros.
Operadores dijeron que la huelga impulsó los precios de los futuros de gasolina, que aumentaron más de un 4%, a 1,6 dólares por galón el martes.
El sindicato está buscando un incremento de sueldos mayor que en el último acuerdo y mejores condiciones de trabajo.
Redacción La Izquierda Diario / Agencias