Tanto para Héctor Daer como para Carlos Acuña la inflación, los índices de pobreza, las muertes obreras y los salarios cada vez más bajos, no son motivos para una medida de fuerza.
Martes 16 de abril de 2019 11:30
Después del papelón de Roberto Fernández (UTA) de convocar a un paro nada más y nada menos que el 1° de Mayo -aclarando que se trataba de un “franco”-, ahora el Consejo Directivo de la CGT afirma que el paro del 30 de abril no tiene sentido.
"No tiene sentido hacer un paro. La movilización fue contundente y dejó en claro cuál es la postura de la CGT", afirmaron en declaraciones a diversos medios en las últimas horas.
Te puede interesar: Se nos siguen riendo en la cara: la UTA no parará el 1º de Mayo, solo se tomaría “franco”
Te puede interesar: Se nos siguen riendo en la cara: la UTA no parará el 1º de Mayo, solo se tomaría “franco”
El 30 de abril se cumplirán 217 días del último paro dominguero de la CGT. Desde ese momento hay 260 mil nuevos desocupados, un millón de personas entraron en la pobreza, la inflación sumó 27 puntos más y el gobierno pagó un millón de pesos por minuto en “intereses de deuda”. Es decir, razones para llamar al paro sobran.
La conducción de la central sindical hace lo posible por no romper puentes con el gobierno. En ese marco, la convocatoria del Frente Sindical por el Modelo Nacional, más allá de sus límites vino a enturbiar un poco las cosas.
Te puede interesar: El Frente Sindical para en abril, pero el único “plan de lucha” son las urnas de octubre
Te puede interesar: El Frente Sindical para en abril, pero el único “plan de lucha” son las urnas de octubre
El negocio de mantener la tregua
La bronca de millones de trabajadores con los dirigentes sindicales tiene razones más que fundadas. Sólo basta con sentir el ajuste que viene golpeando de lleno y haciendo cada vez más difícil satisfacer las necesidades básicas. Ni hablar de poder acceder a otros derechos como la cultura y el esparcimiento.
El ajuste en curso les pasa de largo a los dirigentes de la CGT, que ganan cientos de miles de pesos mientras garantizan la tregua. Sin ir más lejos, el pasado 8 de abril el gobierno nacional oficializó la entrega de alrededor de $ 13.000 millones a las obras sociales, que los sindicatos venían reclamando como parte de una deuda que tiene el Estado y algunas empresas de salud.
El monto total que el gobierno se habría comprometido a devolver suma $ 32 mil millones. Si bien este es dinero adeudado a las obras sociales por parte del gobierno, termina funcionando como un mecanismo para garantizar la tregua.
Te puede interesar: Favor con favor se paga: $ 13.000 millones para garantizar la tregua de la CGT
Te puede interesar: Favor con favor se paga: $ 13.000 millones para garantizar la tregua de la CGT
Como quedó claro el pasado 4 de abril, estos dirigentes no siquiera puedan caminar tranquilos por las calles. Ese día, este medio filmó a Héctor Daer rodeado de patovicas, intentando “explicar” porqué no se puede convocar a un paro.
Te puede interesar: Rodeado de patovicas, Daer se negó a confirmar si habrá paro nacional o no
Te puede interesar: Rodeado de patovicas, Daer se negó a confirmar si habrá paro nacional o no
Los de la unidad “hasta que duela”
Ni la profunda recesión que atraviesa la economía argentina logra ponerle un freno a la inflación que para primer trimestre del año alcanzaría sin problemas un 10 % o más; y podría finalizar 2019 por encima del 35 %. Pero para los dirigentes sindicales peronistas lo importante es impulsar la unidad con personajes como como Lavagna y Massa para las próximas elecciones.
Te puede interesar: Acuña de la CGT solo quiere votos y se opone al paro
Te puede interesar: Acuña de la CGT solo quiere votos y se opone al paro
A pesar de la bronca creciente hacia ellos desde el peronismo en sus diversas alas -incluido el kirchnerismo- se sostiene una alianza con esa burocracia en aras de la “unidad contra Macri”.
Te puede interesar: Unidad hasta que duela: en la calle odian a la CGT, pero en el PJ la reciben con un abrazo
Te puede interesar: Unidad hasta que duela: en la calle odian a la CGT, pero en el PJ la reciben con un abrazo
El único camino para frenar este ataque en regla a los trabajadores es organizar desde las bases verdadero paro general que ponga a los trabajadores en pie para defender sus condiciones de vida, en la perspectiva de la huelga general activa, para derrotar los planes de Macri, el FMI y los gobernadores.
Los gremios que tienen un discurso opositor -moyanismo y las CTA- deberían avanzar en esa perspectiva si quisieran enfrentar el ajuste en curso. Sin embargo, hasta el momento, su “plan de lucha” termina en octubre, en las urnas y no en las calles.