El legislador afirmó que va “en detrimento de las personas heterosexuales que ahora ven disminuidas sus posibilidades laborales por no incurrir en el travestismo o fetiches eróticos análogos”.
Jueves 12 de diciembre de 2019 10:45
Días después de la Marcha del Orgullo, la ley de cupo laboral trans volvió al debate en la agenda pública. Legisladores de la oposición presentaron nuevamente un proyecto de ley para que empresas privadas y dependencias estatales tengan al menos un 1% de su personal a personas trans.
El legislador Ricardo Bussi, hijo del ex represor Antonio Domingo Bussi, junto a otros legisladores de Fuerza Republicana rechazaron el proyecto con argumentos profundamente transfóbicos: “El autoritario proyecto no contempla contratar según capacidad sino conteste la preferencia sexual, en detrimento de las personas heterosexuales que ahora ven disminuidas sus posibilidades laborales por no incurrir en el travestismo o fetiches eróticos análogos”, afirmó. Parece que el legislador ignora las alarmantes estadísticas donde la población trans tiene un promedio de vida de 35 a 40 años, ligado a las condiciones precarias de calidad de vida, relacionada con la inserción laboral.
No es la primera vez que se presenta este proyecto. En 2017, luego del transfemicidio de Ayelén Gómez, se habían presentado dos y estaban muy cerca de ser discutidos en la Legislatura. Finalmente el tratamiento de este proyecto no se logró, ya que el legislador Raúl Albarracín, con argumentos similares al bussismo, mocionó que el proyecto fuera enviado a comisión, aduciendo que “establecer un cupo es privilegiar a un sector discriminando a otros”. Con el apoyo de los legisladores de Juan Manzur, y para satisfacción de la Iglesia, el proyecto fue enviado a Asuntos Constitucionales y no volvió a tratarse.
Las declaraciones de Bussi no pasaron desapercibidas, desde la comunidad trans y organizaciones de mujeres repudiaron su transfobia. Desde la izquierda, Alejandra Arreguez afirmó que “los dichos de Bussi son aberrantes y una muestra de odio hacia las personas trans, que hace pocos días tuvo una importante presencia en la Marcha del Orgullo. Exigimos que se deje de dilatar una ley que mejoraría la calidad de vida de las compañeras y compañeros trans, esto tiene que votarse de manera urgente”. La referente del PTS-Frente de Izquierda también cuestionó al oficialismo “Lo de Bussi es nefasto pero también hay que cuestionar al peronismo, que tiene mayoría en el recinto y votó para que se cajonee el proyecto por presión de la Iglesia. Estas dos fuerzas, que vienen de pactar las autoridades en la Legislatura, vuelven a coincidir”.