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Red Internacional
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¿Sube el bondi? Transporte: Nación y Ciudad se pasan la pelota, pero anticipan un tarifazo a pedido del FMI

El Gobierno quiere avanzar en el traspaso de 32 líneas de colectivos a la órbita de Ciudad, incluyendo un recorte de subsidios por $ 14.600 millones. Desde el larretismo se quejaron, pero lo que nadie dice es que las consecuencias recaerían sobre los 4 millones de pasajeros que se trasladan a diario entre la Ciudad y el GBA, principalmente para llegar a sus lugares de trabajo. ¿Se trata de un nuevo tarifazo en puerta, como el de luz, para satisfacer al FMI?

Miércoles 9 de febrero de 2022 22:22

El pre acuerdo con el FMI para refinanciar los pagos de la deuda macrista, dan un marco general que determina cada medida económica del Gobierno, direccionadas a reducir el déficit fiscal. En este caso, a través de una nota enviada el martes, el secretario de Transporte, Diego Giuliano, informó al Jefe de Gobierno porteño y su par en transporte, de las intenciones del oficialismo para avanzar en el traspaso de 32 líneas de colectivos a la órbita de Ciudad, incluyendo un recorte de subsidios.

Según Giuliano, invitó a las autoridades porteñas a una reunión (la semana próxima) para coordinar "el análisis de las competencias en materia de regulación, fiscalización, recorridos, frecuencias y tarifas respecto de los servicios de transporte público de pasajeros por automotor que se realizan íntegramente en el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la participación de los equipos técnicos de ambas jurisdicciones".

Hasta el momento Giuliano aclaró que la propuesta de Nación implica el traspaso de a la Ciudad de “32 líneas que circulan dentro de CABA" sobre un total de 135. Esta medida contaría con el impulso de algunos gobernadores como Juan Schiaretti de Córdoba u Omar Perotti de Santa Fe, que reclaman mayor “equidad federal” en las tarifas. Es decir, el monto que se recorte a los subsidios actualmente destinados a esas líneas que circulan en CABA se repartirán entre las provincias, esta medida estaría habilitada por una Ley sancionada en 2012.

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Ni lentos ni perezosos, Jorge Macri fue uno de los primeros en responder “hay una decisión del gobierno que tendrá que ver con los números que no le cierran, con los requerimientos del FMI quizás”, decía en declaraciones a Radio 10. Y agregó: “Decide aumentar tarifas y quitar subsidios. Hasta ahora siempre se trató de recorrer este camino en conjunto, acordando. Aparentemente ha cambiado ese tono y decidieron que la Ciudad, y todos los que la recorren, tengan un aumento de tarifas”.

La guerra de subsidios y lo que nadie dice

Hace pocos días se dieron a conocer algunos detalles sobre el plan que el Gobierno evalúa para aplicar una suba de tarifas eléctricas que alcanzaría a 500 mil usuarios del AMBA. Se trataría de una primera etapa del esquema de "segmentación", en línea con el programa de ajuste que se negocia con el FMI.

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En igual sintonía -para cumplir con el FMI- esta quita de subsidios a los colectivos de CABA, podría expresarse rápidamente como suba de tarifas. Más allá de la demagogia y las declaraciones cruzadas de los funcionarios de Nación y de CABA, una suba de tarifas afectaría gravemente a los millones de usuarios que se movilizan a diario en el AMBA. Según los últimos datos del ministerio de Transporte: en días previos al ASPO en 2020 se registraron 4.242.450 de pasajeros. Este relevamiento -que cuenta los viajes con SUBE- contempla sólo días hábiles y utilizando los 3 medios de transporte público (tren, subte y colectivo). Se trata de una muestra para visibilizar la magnitud del impacto sobre los trabajadores que utilizan el colectivo para llegar a sus laburos.

Existe un problema concreto respecto a la disparidad de tarifas en el transporte a nivel nacional, pero estas medidas no garantizan que se resuelvan a favor de los trabajadores. Son medidas parciales, mientras tanto la inflación que se estima por encima de 50% para este año, continúa golpeando el poder de compra de los salarios que en los últimos 4 años perdieron en promedio un 20%. Las subas de la luz que se discuten, de los alquileres, de los alimentos y del transporte sólo empeoran el panorama para las mayorías populares.

Aunque desde el Gobierno aseguran que mantendrán la tarifa social de la SUBE, la situación ya es sofocante para estos sectores. Aún no se votó el acuerdo con el FMI, pero los efectos de sus exigencias comienzan a expresarse. La vía para salir del ajuste permanente y comenzar a recuperar lo perdido va de la mano de romper con el Fondo y desconocer el pago de la deuda.

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