Los empresarios Isaac Givovich y Asunción Lavín denunciaron al alcalde de Las Condes de ocultar información con el fin de prevenir "otro caso de connotación pública". Esto al verse involucrado en una serie de vinculados al caso Caval.
Miércoles 11 de octubre de 2017

A Joaquín Lavín se le entregó un documento en relación con una liquidación de impuestos de noviembre de 2015 por $189 millones contra la empresa GES Consultores, de propiedad de Isaac y Asunción Lavín. Esto debido a que el Servicio de Impuestos Internos (SII), había comenzado por cobrarle por los servicios supuestamente prestados en la fallida campaña del candidato de la derecha en el año 2009.
En relación a esto, la empresa GES Consultores: “debía facturar dichos montos a la campaña, lo que habría disparado el gasto electoral de Lavín por sobre el límite legal de casi $600 millones. Pero GES Consultores no facturó de vuelta. Tampoco realizó sus declaraciones de impuestos ante el SII y el resto de la familia Lavín no cree que los cobros que el SII le está haciendo a GES Consultores tengan que ver con la campaña de 2009".
“He recibido instrucciones precisas del señor Lavín Infante de ocultar constantemente esta situación. Se me avisa que si hago esta denuncia se me vincularía a otro caso de conmoción pública y se me imputarían multas por parte de este servicio (SII) a causa de ese caso (Caval)”, sentencia el documento presentado ante el SII por parte de la pareja de empresarios.
Además, cabe destacar que se encontraron dos facturas por $300 millones, emitidas por la empresa de Givovich y Asunción a la empresa Wiesner S.A. Esta firma había vendido tres predios en Machalí a Caval, en una cifra de $6.500 millones.
Frente a toda esta situación, Joaquín Lavín respondió derivando el problema a su abogado y restándose de las citas entre su yerno, su hija y sus asesores legales.
Y es que esto se debe a que Isaac Givovich fue procesado por la facilitación de factura falsa a Juan Díaz, otro de los implicados en el caso Caval. Agregando a esto que el Ministerio Público: “cree que con dicha factura ambos se concertaron para extraer dinero de Wiesner, la quebrada sociedad que vendió los terrenos en Machalí. La misma factura, además, es la que aparece en la liquidación que Lavín no quiso leer en el Starbucks de Isidora Goyenechea".