Según un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda con los nuevos aumentos de precios anunciados a partir de junio próximo se destinará un equivalente al 26% del salario mínimo al pago de servicios.
Martes 8 de enero de 2019 22:03
Según un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), con los nuevos aumentos de precios anunciados, a partir de junio próximo se destinará un equivalente al 26% del salario mínimo al pago de servicios
Según un informe elaborado por la UNDAV, el costo de los servicios públicos respecto del salario mínimo entre enero del 2015 y enero del 2019 registró la mayor variación en Argentina para toda América del Sur; un 19,9%. Le sigue Venezuela con el 19,5% y más lejos Perú y Brasil y Uruguay, que registraron un aumento de 6,8 y 6%, respectivamente, en el mismo periodo.
En relación al peso de los servicios sobre el salario local, el informe señala que su peso en el salario mínimo se habrá más que cuadruplicado a mitad de año. Mientras que en diciembre del 2015 se destinaba un equivalente al 6,3% del salario mínimo vital y móvil al pago de servicios, la misma variable llegará al 26% en junio próximo.
De acuerdo al reporte, los aumentos anunciados para este año que irán del 31% al 55% según el servicio, habrán acumulado en junio 3.624% en el caso de la electricidad, 2.401% en el gas, 1.118% en los peajes, 1.025% en el agua corriente, 601% en el tren y 494% en el colectivo.
Para los hogares más pobres que destinan una mayor parte de sus ingresos a alimentos y servicios básicos, el golpe es aún mayor, según la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) el precio de los alimentos en todo el 2018 fue del 64%, ampliamente superior a la inflación estimada por la misma institución en el 47,8%, la amplia diferencia dá cuenta del fuerte impacto sobre los sectores de menores ingresos.
Los tarifazos implican grandes ganancias para las empresas de distintos sectores, la rentabilidad de las principales empresas ha crecido exponencialmente. El festival de ganancias para las empresas privatizadas nunca se detuvo, mientras los trabajadores y sectores populares tienen que pagar cada vez más caro los servicios públicos que son un derecho esencial y no deberían estar regidos por la lógica de la ganancia.
La actual estructura privatizada de los servicios es parte de la herencia de los noventa que el kirchnerismo mantuvo intacto mientras le otorgaba millones en concepto de subsidios. La solución de Cambiemos fue subir las tarifas para beneficiar a las compañías que durante años no invirtieron y la calidad del servicio fue empeorando.
Es necesaria la renacionalización bajo gestión de trabajadores con participación de los usuarios de estas empresas que brindan servicios públicos esenciales, los verdaderos interesados en tener servicios de calidad.
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