La jornada de paro de actividades de 13 a 14 horas, y movilización fue convocada por distintas agrupaciones de mujeres, sindicales, estudiantiles y autoconvocadas bajo el lema: “vivas nos queremos”.
Viernes 21 de octubre de 2016 00:42
En el día miércoles, pasadas las 17 horas de la tarde, se cortó el acceso por la calle Rivadavia frente a la Municipalidad de dicha ciudad para dar comienzo a la jornada de lucha contra los femicidios y la violencia machista que convoco a 3000 personas.
Las oradoras de las distintas agrupaciones que convocaron a la jornada dieron paso al segundo momento en donde hicieron uso de la palabra.
Así lo hizo, Nadia Zúñiga, referente de ATTA manifestando las condiciones de vida de las personas trans que están sin trabajo, sin vivienda, sin educación, exigiendo el cupo laboral trans, y pidiendo a la justicia que se caratulen los crímenes contra personas trans como femicidios.
A continuación Bárbara Castillo, en representación de la Cátedra Abierta de Genero y la FUP denunciando las violencias que sufren las mujeres diariamente y el carácter femicida del estado que garantiza la violencia machista en los hospitales, en los tribunales y en las escuelas, financiando curas y desfinanciando la educación sexual integral.
Luego tomó la palabra Stella Manzano, reconocida médica por la legalización del aborto hablando sobre el tema, “queremos tener el derecho soberano sobre nuestros cuerpos, no nacimos para ser madres nacimos como mujeres y seremos madres si queremos, no puede ser una obligación. En nuestro país, la cuarta causa de muerte de mujeres jóvenes son las complicaciones del embarazo y el 70% mueren en los partos, y nos quieren hacer creer que lo peligroso es el aborto, y nos quieren tratar de asesinas si no queremos dar nuestra vida para traer vida al mundo. Cada mujer que muere por un parto forzado o un aborto clandestino es un femicidio de Estado”.
Prosiguiendo la lista de oradoras, fue el turno de Karina Cruz de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, evidenciando que la violencia machista es estructural y que el Estado también es responsable de los femicidios, ya que no destina presupuesto para las mujeres que sufren violencia de género, exigiendo a su vez, la separación de la iglesia del Estado para que entre otras cosas. Todos esos millones que van destinados a financiar a la iglesia sean puestos sin dilaciones en el plan nacional de emergencia contra la violencia de género, y en los programas de educación sexual integral que están siendo desfinanciados. Así también exigió la legalización del aborto seguro y gratuito en los hospitales, y la contención física e integral a las víctimas de prostitución infantil y trata de personas.
Inmediatamente se organizó la bandera del #NiUnaMenos que encabezaría la movilización que recorrería las distintas instituciones del gobierno municipal, que garantizan y reproducen el machismo hacia las mujeres: Comisaría Primera, el Centro Materno Infantil, Tribunales, diario el Chubut, y por último, la iglesia María Auxiliadora, en donde se hizo más fuerte el reclamo y la denuncia a esta institución reaccionaria junto a un par de grafitis por el aborto legal. Cuando la Policía se hizo presente en la Iglesia, se escuchó el cantito: “atención, atención, atención, atención son una misma cosa cura, milico y patrón”, dando cierre a la movilización.