Este lunes por la mañana los trabajadores exigieron ser reincorporados a sus puestos de trabajo. Más de 300 personas se manifestaron en los alrededores de la municipalidad. La respuesta del Intendente fue la de militarizar el palacio municipal, la policía pedía los datos de quienes ingresaban al edificio público.
Lunes 8 de enero de 2018 22:48

Los despedidos junto a organizaciones solidarias realizaron un acto y corte de calles en el centro de Caseros. Cabe señalar que la semana pasada se decidió en asamblea llevar adelante estas acciones. Hasta el momento los despidos llegan a 156. No obstante, anunciaron que esa cifra puede aumentar.
Policía en la Municipalidad
“El 2 de enero nos informaron que estábamos despedidos. A partir de ahí nos empezamos a organizar y decidimos hacer esta concentración para visibilizar la situación en la que nos encontramos, para que los vecinos sepan que se están vaciando sus Centros de Salud y los distintos sectores del municipio, además de denunciar la política de ajuste del Intendente. Esto tiene que ser el inicio de un plan de lucha más general, en consonancia con otros sectores que también son afectados, como es el caso de los despidos en la Municipalidad de Quilmes y Morón. El ajuste es a nivel provincial y nacional. Esto recién empieza y no solo queremos que reincorporen a todos los despedidos, sino que hay que ponerle un freno a este ajuste feroz que llevan adelante contra la clase trabajadora (…) Y una vez que logremos ser reincorporados es fundamental el pase a planta permanente para garantizar estabilidad”, dijo Teresita Bouilly, una de las despedidas que trabaja en el Centro de Salud, y que forma parte del colectivo “Trabajadores Precarizados de Tres de Febrero”.
Entorno al palacio municipal se manifestaron más de 300 personas para repudiar los despidos y exigir la inmediata reincorporación de los trabajadores que fueron afectados por la decisión de Valenzuela. Se hicieron presentes diversas organizaciones: Sindicato Único de Trabajadores Municipales, CICOP, ATE, PTS-Frente de Izquierda, IS, PO, PSTU, CTEP-MP La Dignidad, CTEP-Movimiento Evita, Unidad Popular e incluso trabajadores despedidos de Pepsico. En diferentes intervenciones se planteó marchar este jueves contra la criminalización de la protesta, y se exigió la libertad del militante del Partido Obrero, César Arakaki, detenido por movilizarse el 18 de diciembre contra la ley de reforma previsional que denigra las condiciones de vida de los jubilados.
Frente a este escenario, Facundo Pilarche, dirigente del PTS-FIT Tres de Febrero y de la Agrupación Marrón (SUTEBA Multicolor), señaló: “A este municipio y al gobierno en general el diálogo muy poco le importa, por eso lo que hace con los trabajadores que luchan es criminalizarlos y perseguirlos. En este marco es perentorio que las conducciones de los sindicatos que son parte del reclamo convoquen de inmediato a una asamblea común de todos los trabajadores. Además está la necesidad de comenzar a impulsar un fondo de lucha. La única forma que el gobierno va a entender es con la gente movilizada en la calle. Es fundamental que los sindicatos se pongan a la cabeza de esta pelea”.