Cerca de 3.000 ultraderechista se manifestaron el domingo en Berlín para exigir la salida de Angela Merkel y contra la "invasión" de refugiados e inmigrantes.
Martes 15 de marzo de 2016
"Merkel debe irse" y "Nosotros somos el pueblo" fueron los lemas más coreados durante su marcha en dirección a la emblemática Puerta de Brandeburgo, rodeados por un gran dispositivo policial para evitar enfrentamientos con otras dos marchas convocadas por fuerzas de izquierdas bajo el lema "Nazis fuera".
Con banderas alemanas y muchos ocultos bajo capuchas y bufandas, los manifestantes, autodenominados "patriotas", tacharon de "traidor" al Gobierno de Merkel y reclamaron el fin a lo que consideran una política de asilo que permite la "islamización" del país.
Frente a ellos, separados por vallas colocadas por las fuerzas de seguridad, cientos de personas con banderas arcoiris y pancartas "contra la estupidez y la xenofobia" intentaron acallar los eslóganes ultraderechistas con pitos y canciones.
La policía desplegó a alrededor de 1.300 agentes en Berlín en una jornada preelectoral, con comicios el domingo en los estados federados de Renania-Palatinado, Baden-Württemberg y Sajonia-Anhalt.
La crisis de los refugiados ha centrado la campaña de unas elecciones en las que se ha sometido a examen la gestión de la canciller, que recibió un fuerte golpe electoral mientras la extrema derecha xenófobo Alternativa por Alemania se ubicaba como tercera fuerza a nivel nacional.