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Red Internacional
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LA MARCHA DEL #21F. Triaca a Moyano: “Algunos tienen miedo de responder a la Justicia” (¿y por casa cómo andamos?)

Para desalentar la movilización, el protagonista del escándalo con la intervención del SOMU y los familiares funcionarios llegó al colmo: dijo que todo está bien y el motivo de la marcha son las causas judiciales del dirigente de la CGT.

Martes 20 de febrero de 2018 12:41

"En la movilización del miércoles solo hay intereses personales, porque el empleo en Argentina se está recuperando, la cuestión salarial se cerró en un 95% y hay contención para los vulnerables" dijo sin ponerse colorado el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Cuando se le repreguntó a qué cuestiones personales se refería, Triaca mostró las cartas: "Nosotros vemos que definitivamente tienen mucho por responder y no deben hacerlo con marchas y movilizaciones; uno se tiene que presentar ante la Justicia, como hacemos todos".

El mensaje iba claramente dirigido a Moyano. El dirigente camionero en los últimos meses ha roto la buena relación que tenía con el gobierno y ha recibido algunas denuncias judiciales en su contra. Se trata de 6 causas que están en manos de tres jueces federales, dos del fuero Penal Económico y una en el Juzgado de garantías de Lomas de Zamora. Algunas tienen que ver con irregularidades en el gerenciamiento de la obra social, otras con presunto lavado de dinero y una última por “asociación ilícita”.

Para muchos analistas, las causas son un intento de disciplinar a un sector del sindicalismo que tiene críticas al gobierno. Y las críticas del sindicalismo estarían azuzadas por esas denuncias. En ese cruce de críticas, sin embargo, la tardía y limitada manifestación puede convertirse en un canal de bronca de muchos sectores afectados por el ajuste.

Pero lo que sorprende es que la “chicana” sobre las “respuestas en la justicia” venga justamente de Triaca, que se ha convertido en el centro de un escándalo durante el verano. Primero por la denuncia de su empleada despedida estando “en negro”. Luego, por las revelaciones que el hecho trajo: su nombramiento en la intervención del SOMU. Que era solo la punta del iceberg de otros 50 nombramientos irregulares en el sindicato marítimo, con suculentos sueldos. Allí se habían favorecido muchos amigos del ministro.

Lo más impactante fue la cantidad de familiares que Triaca había logrado colocar en la administración pública: entre todos cobraban más de un millón de pesos mensuales. Con el agregado de que algunos de ellos además tenían empresas favorecidas por la gestión Cambiemos.

El affaire Triaca se suma a los recientes casos de ocultamiento de cuentas y negocios incompatibles con la función pública por parte de diversos funcionarios de Cambiemos, entre ellos Luis Caputo y Valentín Díaz Gilligan.

El ministro de Trabajo tendría que haber renunciado ante semejante escándalo y “dar respuestas” a esas denuncias. Pero los operadores del gobierno en tribunales y la increíble Oficina Anticorrupción de Laura Alonso lo resguardaron.