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Red Internacional
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Estados Unidos. Trump envía flota de guerra hacia la península de Corea

Estados Unidos ordenó movilizar el portaaviones USS Carl Vinson junto a una flota de guerra hacia aguas cercanas a Corea del Norte. Se reúnen China y Corea del Sur.

Santiago Montag

Santiago Montag @salvadorsoler10

Lunes 10 de abril de 2017 11:30

Así lo confirmaron desde el Pentágono el almirante Harry Harris, jefe del Comando del Pacífico, quien ordenó movilizar al portaaviones de la clase Nimitz y toda su flota de guerra hacia aguas cercanas a la Península de Corea, donde hace un mes realizaron maniobras militares conjuntas con el ejército de Corea del Sur. El USS Carl Vinson es un portaaviones con capacidad y propulsión nuclear, es uno de los poderosos de la flota estadounidense y desplaza a cerca de 6.000 militares y 90 aviones y helicópteros.

Desde el Pentágono aseguraron que el movimiento es en respuesta a las nuevas provocaciones del régimen de Corea del Norte, que recientemente realizó el ensayo de un misil de medio alcance y ha hecho pruebas con motores de misiles.

La movilización de la flota se da al tiempo que el gobierno surcoreano minimiza la posibilidad de que Estados Unidos ataque de manera preventiva a Corea del Norte, al recordar que Washington apoya la vía pacífica que plantea Seúl para resolver la situación en la península coreana y la capacidad nuclear norcoreana.

En este sentido, el portavoz surcoreano, Lee Duck-hang, insistió en la importancia de “mantener la paz y la estabilidad en la península coreana mediante una solución meditada para los desafíos que plantea el programa nuclear y de misiles norcoreano”, según la agencia Efe.

China y Corea del Sur anuncian posibles sanciones para Norcorea

China y Corea del Sur acordaron hoy lunes aplicar sanciones más duras a Corea del Norte si continúa realizando ensayos con misiles nucleares o de largo alcance.

El enviado nuclear de Corea del Sur, Kim Hong-kyun, afirmó que “no hubo menciones de opciones militares en sus conversaciones con el representante especial chino para asuntos de la península de Corea, Wu Dawei. Tampoco discutieron sobre un posible ataque del Gobierno de Trump contra Corea del Norte”.

Ambos acordaron más allá de las advertencias de la comunidad internacional “si Corea del Norte realiza provocaciones estratégicas, como ensayos nucleares o el lanzamiento de un misil balístico intercontinental, debería haber fuertes medidas adicionales acordes con resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU", dijo Kim a periodistas.

En este sentido, la movilización de la flota es una demostración de fuerzas hacia Corea del Norte para que abandone su programa nuclear. Pero a su vez, es un elemento de presión para Pekín, que junto a las amenazas de que Japón adquiera armas nucleares y de sanciones a empresas chinas y países que hagan negocios con Corea del Norte. Así, el objetivo es debilitar las relaciones entre ambos países que mantienen una alianza estratégica.

Además, la reunión entre China y Corea del Sur junto al cambio de rumbo del USS Carl Vinson se dan justo después de que esta semana el presidente estadounidense, Donald Trump, se reuniera en con su homólogo chino, Xi Jinping, y ambos discutieran la necesidad de evitar nuevas provocaciones de Corea del Norte, que viene calificar de “imperdonable” el ataque de EEUU al régimen sirio. En este sentido, responde a la orientación más dura de EEUU hacia el régimen de Pyongyang, como evidencia al respecto el Secretario de Estado, Rex Tillerson, de que “la política de paciencia estratégica ha terminado”.

Lo que responde a la orientación más dura de EEUU hacia el régimen de Pyongyang, como evidencia al respecto el Secretario de Estado, Rex Tillerson, al afirmar que “la política de paciencia estratégica ha terminado”.

Por último, la movilización de la flota de guerra hacia la península coreana, se da un contexto de crisis política y social en Corea del Sur que, en parte, es por la cantidad de bases norteamericanas en su territorio. También, de la disputa por que China asuma el control de territorios ubicados en las aguas internacionales del Mar de China Meridional y sus reclamos de soberanía sobre las islas Spratly, que está llevando a Estados Unidos a desplegar un cordón de baterías antimisiles en Asia.

Pero además, ocurre en un momento en que el ataque a con misiles crucero a bases del régimen de Al Assad en Siria por parte de Norteamérica dejó el mensaje de que está dispuesto a incursionar militarmente en forma unilateral para sostenerse como líder mundial. En este sentido el verdadero objetivo no es entrar en nuevas guerras, sino bloquear las aspiraciones económicas de sus adversarios. Mientras Estados Unidos agita amenazas de guerra contra Corea del Norte, su verdadero objetivo es Pekín.


Santiago Montag

Escribe en la sección Internacional de La Izquierda Diario.

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