Como lo hizo hace unas semanas con la reunión del G7, Donald Trump llegó este miércoles a la cumbre de la OTAN pateando el tablero.
Miércoles 11 de julio de 2018 15:07
Como lo hizo hace unas semanas con la reunión del G7, Donald Trump llegó este miércoles a la cumbre de la OTAN pateando el tablero. Esta vez acusando a Alemania de estar presa de Rusia, y al resto de los países de no aportar lo suficiente a la alianza atlántica.
Trump hizo uso de su estilo y al llegar a Bruselas, donde se realiza la cumbre de la OTAN, dijo que el gobierno de Angela Merkel era "prisionera" de Rusia. El magnate neoyorquino le dijo al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, que Alemania se equivocaba al apoyar un nuevo gasoducto del mar Báltico de 11.000 millones de dólares para importar gas ruso a la vez que demoraba el cumplimiento de las metas de gasto de la OTAN para su protección contra Rusia.
"Se supone que debemos protegerlos contra Rusia, y Alemania va y le paga miles de millones de dólares a Rusia por año", dijo Trump en presencia de periodistas en una reunión previa a la cumbre en la residencia del embajador estadounidense en Bruselas, en una declaración de tono fuerte contra una de las principales potencias militares de Europa.
Las potencias europeas creen que Trump mezcla la guerra comercial que viene llevando adelante con las principales potencias con los objetivos de la alianza militar. A Trump parece no importarle si mezcla uno y otro tema y aprovecha todos los escenarios para aparecer cuestionando a Europa y en particular a Alemania por el multimillonario desbalance comercial que existe entre ambas potencias y por el bajo aporte que las potencias europeas hacen a la OTAN.
“Alemania está totalmente controlada por Rusia porque obtendrá entre el 60% y el 70% de la energía a través del nuevo gasoducto” Nord Stream II, procedente de Rusia. Trump puede exagerar la dependencia alemana de la energía rusa para bastardear nuevamente a la canciller Merkel, y en los últimos meses llegó a amenazar con una reducción de las tropas estadounidenses desplegadas en Alemania si este país no aumenta su gasto en Defensa.
Merkel se vio obligada a contestar, diciendo que Alemania es el segundo país de la OTAN con más tropas en misiones de la Alianza, con una presencia "muy fuerte" en Afganistan, y sentenció: "Nosotros también defendemos los intereses de Estados Unidos".
Además se defendió de las acusaciones sobre el aporte económico a la alianza diciendo que Alemania está aumentando sus gastos militares y que en 2025 llegarán al objetivo del 2% del PIB. Este plazo es cuestionado por Trump que considera que ya hoy debería estar aportando ese porcentaje de su PBI.
En un momento álgido de tensión en la alianza de Occidente por los aranceles comerciales impuestos por Trump al acero europeo y sus demandas de mayor contribución para aliviar la carga estadounidense, los nuevos dichos avivaron la preocupación entre los aliados sobre el rol de Estados Unidos en mantener la "paz" que ha reinado desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Los líderes bálticos de la OTAN, temerosos de cualquier repetición de la anexión rusa de Crimea, llamaron a la unidad al arribar a la cumbre, mientras que el presidente de Eslovaquia, Andrej Kiska, dijo que su país era "uno de los buenos" porque aumentaba el gasto en defensa.
Esos comentarios resaltaron los riesgos de la estrategia de Trump de dividir a los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte entre los que gastan más en defensa y los que no -como Bélgica, España, Italia, Luxemburgo-, pero que contribuyen enviando tropas a las misiones de la OTAN.
Si bien no se hicieron públicas las conclusiones de la Cumbre de la OTAN ya fueron redactadas y estaban cerradas, incluso antes de que comenzara la reunión este miércoles. El objetivo es evitar que la cumbre termine en un desplante, como la del G7 en la que Trump desconoció todo lo discutido desde su avión cuando se marchaba de la reunión.
En un intento desesperado por evitar la escalada de las discusiones el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, había enviado un mensaje a Trump el martes diciendo que Estados Unidos no encontrará mejores aliados que los europeos. A Trump pareció no cautivarlo la apelación Europea y este miércoles desembarcó con los tapones de punta. Al resultado, aún incierto, de la Cumbre, los líderes europeos seguirán con ansiedad la reunión que Trump tiene agendada para el próximo lunes con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Helsinski. Para agregar algo de angustia a sus socios europeos Trump declaró que sus diferencias con Putin al final “podrían ser las más fáciles de resolver".